Archivo completo
Todos los mitos, organizados por territorio y tema.
Explora el archivo por region, comunidad, tags o palabras clave.
Mostrando 12 de 178 mitos

Al convento
Explora cómo Cartagena de Indias en 1811 se convierte en el escenario de un conflicto entre deber y amor personal.

Amanecer llanero
El amor prohibido entre un joven y una princesa Chibcha transforma el desierto en prósperas llanuras, creando tribus indígenas llenas de vida.

Aramai
Aramai pidió a Mareiwa enviar enfermedades para reducir la población debido a la superpoblación en la Guajira.

Aribamias
Explora la transformación post-mortem y figuras mitológicas en el mito del Aribamia.

Barbachas del Árbol Grande
Dicen los mayores que antes de los caminos todo era humedad, y en la piel del Árbol Grande se abrazaron dos barbachas, una blanca y una negra. Cuando tocaron la tierra, se volvieron paso y luego gente. Por eso, cuidar el agua y la montaña no es costumbre: es origen.

Beda Nansi, Beda Monkey y el Molino
La astucia del personaje principal en la tradición africana y caribeña es clave en este relato de Nansi y el molino.

Bochica
Bochica, el anciano sabio, enseñó a los chibchas a cultivar y tejer, transformando su cultura y salvando su tierra de inundaciones.

Brujas y duendes
Las brujas del Tolima y los duendes son parte de un relato lleno de misterio y realidad, donde la magia y sombras se entrelazan.

Castellano viejo
El marqués de Villalta y su hija doña Mariana protagonizan una historia de amor y desvaríos en la antigua Cartagena de Indias.

Catalina la Ñapanga
En una noche de cuaresma, Catalina la Ñapanga enciende un sahumerio en la Calle Real y obliga a un enamorado de apellido grande a ver su propia cobardía. Su hechicería no amarra corazones: desata engaños y cobra con verdad.

Celos de esclavo
La celebración en la colina de La Popa reflejaba la opulencia y el sufrimiento de los esclavos en un evento cargado de emociones y rivalidades.

Chiles y Cumbal
Dicen los mayores que Chiles es fuego que despierta y Cumbal es agua que cría. Cuando se abrazaron por dentro, nacieron termales, lagunas y el primer mandato: vivir en reciprocidad para que el páramo siga dando vida.