
Andina · Chamí
La creación de la gente
Karagabí abre una palma barrigona: de sus cortes sale una primera humanidad frágil y luego crea la gente actual.
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Karagabí tomó su hacha y se fue a tumbar una palma barrigona. No dio un solo golpe: hizo cortes en el tronco, diez, veinte o más, y fue tapando cada corte con hojas grandes de rascadera. Cuando acabó se marchó y dejó pasar unos días.
Volvió después a ver el árbol. Destapó uno de los huecos y allí dentro había mucha gente. Salieron muchos de una vez, y era como un chorro.
Pero aquella gente no duraba, no era de aguante. Bastaba que la picara una hormiga para que se muriera. Sus mujeres tampoco criaban a los hijos en el vientre: los criaban en la pantorrilla, y por eso a esos hijos los llamaban híno-pota uára.
Así era el nacimiento en aquel tiempo. La mujer quedaba embarazada en la pantorrilla y no en el vientre; cuando llegaba la hora paría al niño por la pantorrilla y luego se moría. Al ver ese sufrimiento de las mujeres se decidió que de ahí en adelante el hijo se formara en el vientre, en el estómago de la madre.
La gente de la palma se fue acabando y Karagabí tuvo que hacer gente nueva. De esa que hizo después venimos nosotros.
Del niño criado en la pantorrilla sí se sabe lo que hizo cuando creció. A los ocho años no aceptaba que su madre estuviera muerta y la buscaba a lo largo y por todas partes del universo. Como al muchacho le gustaba lamer sangre, sus tíos le decían, para que se fuera lejos de ellos, que su madre se había ido detrás de tal o cual animal.
Así fue enfrentándose con las madres de casi todos los animales de la tierra, y a todas las venció. Mató monstruos, pescados enormes, cangrejos descomunales, arañas grandísimas, caimanes interminables. Pero de cada especie dejaba siempre dos, un macho y una hembra, para que se reprodujeran y no se acabaran.
Un día peleó con una culebra, la boa gigante y sagrada. La venció, y al ser vencida la boa se deshizo en el agua de todos los ríos. Por eso podemos vivir en la tierra.

La enseñanza
“La primera humanidad no duró, y de su fracaso quedó la manera de nacer que aún nos sostiene.”
Territorio
Andina · Chamí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Chamí
- Referencia
- 4.156111° · -76.287778°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Chamí · Valle del Cauca · Andina
- Referencias
- 11
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Algunos mitos de los indios Chamí (Colombia)
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Transcribe catorce relatos narrados en castellano por integrantes de un grupo Chamí asentado en Corozal, municipio de Río Frío, Valle del Cauca, durante el reconocimiento de 1945.
- Ficha de Algunos mitos de los indios chamí
redaprende.colombiaaprende.edu.co
Acredita autoría, rango de páginas, procedencia en Río Frío y licencia del facsímil conservado por la Biblioteca Nacional.
- Mitos, tradiciones y cuentos de los indios Chamí
publicaciones.icanh.gov.co
Publica nueve relatos de la expedición de 1945 e identifica por separado cuatro narraciones de Nicolás Henao, Chamí de Balboa, y cinco de Rafael Bailarín, narrador Katío.
Contraste y contexto · 8 referencias
- Tejidos de transformación: oraliteratura y oralitegrafía en la memoria emberá chamí
revistas.udea.edu.co
Analiza relatos Chamí del Eje Cafetero y explica la transformación como principio relacional, además de rastrear mediaciones coloniales, cristianas y patriarcales.
- Embera Chamí
onic.org.co
Perfil del pueblo en el sitio de la organización: el nombre propio, «habitante de montaña», la ubicación sobre el río San Juan y en Pueblo Rico y Mistrató, el segundo núcleo en los ríos Garrapatas y Sanquininí, y la lengua, de la familia Chocó.
- Caracterización del pueblo Emberá Chamí
procuraduria.gov.co
Describe asentamientos, organización, lengua y la relación entre los mundos de arriba, humano y subterráneo en una síntesis institucional.
- Algunos relatos de los embera chamí de Risaralda, contados por Clemente Nengarabe Siágama
luguiva.net
Relatos que Vasco recogió de Clemente Nengarabe en el Chamí y que se publicaron en 1978 sin su nombre. Al republicarlos, Vasco explica que su papel fue el de simple recolector y devuelve la autoría al narrador, porque en aquel momento fue impensable que un indígena figurara como autor.
- El pensamiento Embera Chamí: un análisis filosófico
repository.unad.edu.co
Trabajo de grado de un autor emberá chamí, escrito en Pueblo Rico (Risaralda), que recoge de la mayora Guillermina Gutiérrez Arcila (14 de abril de 2017) el relato «El hijo de la pantorrilla (Jirupotawar)»: una mujer quedó embarazada en la pantorrilla y no en el vientre, parió allí y murió, y por ver ese sufrimiento la divinidad decidió que en adelante el bebé se formara en el vientre. Es la pieza que a la ficha le falta: da una explicación chamí, recogida hoy y con narradora nombrada, de por qué terminó la generación que criaba «en la pantorrilla» —el mismo motivo que Reichel transcribe como híno-pota uára sin explicar—.
- Mitos y leyendas de los Embera-chamí
repositorio.utp.edu.co
El capítulo «Los mitos de origen» reúne dos versiones del origen de la gente que compiten con la de Río Frío: en la primera, Karaví modela dos muñecos de piedra fina (mompahuará) y Tutriaka dos de barro, y los de barro salen mejores —de ahí que nuestros cuerpos sean flojos, se envejezcan y se pudran—; en la segunda, que el padre Pinto consideraba más antigua, Karaví produce una gota de agua, la tapa con una totuma nueva y al día siguiente encuentra un hombre, repite con otra gota y obtiene la mujer, y una sacudida descuidada de la primera mujer esparce gotitas de las que salen los demás pueblos. Sirve para leer el hueco de la ficha —Karagabí «tuvo que hacer nueva gente» sin decir cómo— contra dos procedimientos chamí sí descritos: modelado y gota tapada.
- Mitología Embera. Principales mitos, características y funciones
bioetnia.iiap.org.co
Bajo el epígrafe «Creación del hombre» y «Edades humanas. Fracaso y nuevas generaciones» expone una secuencia que responde punto por punto al silencio de la ficha: Ankoré talla un muñeco en palo de oquendo queriendo que el hombre durara siempre, se corta un dedo y deja la obra inconclusa —«es por esto que el hombre no es completo ni tampoco inmortal»—, y luego modela con barro y agua la primera pareja. Sigue con cuatro generaciones humanas fallidas, la primera convertida en animales y la segunda ahogada en ollas de barro. Da un armazón comparativo para la pregunta que la versión de Río Frío no contesta: por qué la primera gente no duraba y por qué hubo que hacer otra.
- La pérdida de la riqueza: un mito embera sobre el origen de las razas y la desigualdad social
revistas.uniandes.edu.co
Analiza un mito recogido con técnicas etnográficas en Jaikerazabi (Mutatá, Antioquia) en el que Karagabí reparte capacidades y bienes y así funda la diferencia entre indígenas, blancos y mestizos. Para esta ficha vale como el otro extremo del mismo gesto: el relato de Río Frío dice sin explicar que Karagabí tuvo que hacer gente nueva «de estos venimos nosotros», y este artículo muestra un ciclo emberá donde la decisión de Karagabí sobre qué humanidad queda y con qué destino sí se narra, y donde los autores demuestran que esas explicaciones de origen se reacomodan históricamente.
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¿Así te la contaron?
«La creación de la gente» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
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No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La creación de la gente» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La creación de la gente» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








