
Pacífico · Quillacingas
Creación de La Cocha: el pilche y la laguna
Dos memorias Quillacingas cuentan cómo un pilche se desbordó y formó La Cocha, sus cerros y La Corota.
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Una mujer dejó a su esposo y a sus dos hijos y se fue con otro hombre. Los dos tomaron el camino hacia el Putumayo y, para llegar, tenían que cruzar siete pueblos. En el primero pidieron posada y ningún habitante quiso abrirles. Siguieron andando hasta que la noche y el cansancio los alcanzaron en el pueblo siguiente.
Allí una señora accedió a ayudarlos, pero puso una condición: solo la mujer podía quedarse. El hombre le dijo que descansara. La señora la dejó pasar apenas hasta la entrada de la casa, porque temía los comentarios de los vecinos; en ese tiempo vivir amancebados estaba prohibido, y ayudar a quienes lo hacían, más todavía.
A las cinco de la mañana la joven despertó. La señora la vio desarreglada, le prestó un peine de cacho y le entregó un pilche con un poco de agua para que se mirara mientras se arreglaba. La joven inclinó el rostro sobre el agua y en el reflejo se acordó de sus dos hijos y del marido que había dejado. Lloró hasta que el pilche se rebosó y el agua le cayó sobre los pies entumecidos. Entonces se acordó también del pueblo que les había cerrado las puertas, lo maldijo y arrojó el recipiente contra el suelo.
El agua no paró de multiplicarse. Cubrió la entrada, el camino y los campos, llenó las hondonadas y dejó una laguna donde antes había planicie. La mujer quedó convertida en sirena. El esposo y los dos hijos salieron a buscarla y quedaron encantados: él es el cerro Tábano y ellos las dos piedras que lo acompañan. El amante quedó convertido en el Patascoy. Los dos esperan el día del juicio, cuando la laguna se desencante y puedan volver por ella.
Pero la sirena no quiere a ninguno de los dos. Quiere al Bordoncillo. Él era un hombre que una vez la soñó, y en el sueño ella le pidió tres canciones compuestas para su belleza y una serenata. El hombre fue hasta la orilla y empezó a entonarlas. Ella salió del agua y se sentó en una piedra de la cresta que sobresale de la laguna. Al verla quedó tan atónito que se le olvidó el repertorio entero; de lo único que se acordó fue de una canción de olvido y desprecio, y la sirena se perdió en el horizonte. Volvió a soñarla, pero ella le dijo que nunca más saldría a su encuentro. Él se quedó mirándola de lejos hasta volverse montaña.
Otra memoria cuenta la inundación de otro modo. Una pareja fue desterrada y los gobernantes ordenaron que nadie les diera agua, comida ni hospedaje. Al pie de un cerro encontraron una casa con unos niños y les pidieron de beber; los niños sacaron un pilche y se los dieron. Con el primer sorbo la mujer se volvió agua y empezó a derramarse. El hombre se petrificó junto con los niños y alcanzó a llamar a gritos a sus compadres. Patascoy, Bordoncillo, Tábano y Alcalde salieron a contener la creciente y quedaron ellos mismos convertidos en los cerros que hoy cierran la cuenca: el Patascoy al sur, el Alcalde al oriente, el Bordoncillo al occidente. El hombre y los dos niños son el Tábano. El pilche se volteó con la inundación y quedó como la isla de La Corota. Bajo el agua quedaron siete ciudades, y de ellas solo se alcanzan a ver hoy las iglesias más altas, como islas pequeñas rodeadas de totora.

La enseñanza
“Una hospitalidad negada puede rehacer por completo la forma de un territorio.”
Territorio
Pacífico · Quillacingas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Pacífico
- Comunidad
- Quillacingas
- Referencia
- 1.108° · -77.15°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Quillacingas · Nariño · Pacífico
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Los mitos en la construcción discursiva de la identidad del Resguardo Quillasinga Refugio del Sol
sired.udenar.edu.co
Transcribe las dos versiones que sostienen esta ficha: la del taita Carlos Erazo, con los siete pueblos, el peine de cacho, el pilche rebosado, la maldición al primer pueblo y el episodio completo del Bordoncillo y las tres canciones; y la del taita William Jojoa, con el destierro, los niños que dan el agua, los cuatro cerros y las siete ciudades sumergidas de las que solo asoman las iglesias.
- El mito, un mundo legendario real en los imaginarios socioculturales de los estudiantes del corregimiento de El Encano
sired.udenar.edu.co
Reúne siete versiones más de la formación de La Cocha recogidas en El Encano, cada una con narrador identificado: «La ciudad perdida» y «Los amancebados» de Nelcy Jojoa, «El encanto de la Laguna de La Cocha» de Hugo Bayardo Miramag Jojoa, «La ciudad encantada» de Clara Criollo, «La formación de La Cocha» de Rafael Jacanamijoy con el creador Ñamuy y los Mocoas, y dos versiones breves de estudiantes. Aporta además el tábano como insecto que pica y obliga a devolver el agua, y la lectura de Luis Manuel Montenegro sobre el recipiente que se vuelca y la gradación de la pareja censurada hasta el incesto.
- Creación artística y memoria cultural en la comunidad del Resguardo Refugio del Sol
sired.udenar.edu.co
Registra el marco de transmisión de estos relatos en la casa cabildo: la entrevista fechada del 15 de septiembre de 2011 a Milena Jacanamejoy, que nombra la conformación de la laguna y los amancebados entre los mitos que conoce, y la versión, tomada de Edilberto Hidalgo Meza, según la cual El Encano lo poblaron a finales del siglo XIX colonos de La Laguna, Cabrera, San Fernando y Pejendino Reyes.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Voltear la tierra para despertar la vida: el resurgimiento de los pueblos del valle de Atriz, en el municipio de Pasto (Colombia)
doi.org
Fecha la constitución del cabildo que hoy narra este mito: documenta que el proceso de adscripción quillasinga en Pasto inició a finales de los noventa con el Resguardo Refugio del Sol en El Encano, el primero del valle de Atriz, y que antes de esa década la denominación la usaban cronistas y académicos, no los habitantes, que se identificaban por el gentilicio de su vereda.
- La laguna de La Cocha en los discursos del desarrollo: Proyecto Multipropósito Guamués, Colombia, 1995-2002
doi.org
Reconstruye el conflicto en el que se formó el cabildo y en el que se decidió el destino de la laguna que el mito explica: el Proyecto Multipropósito Guamués (1995-2002) proponía desviar el río Guamués hacia el río Pasto para una hidroeléctrica, y entre quienes se opusieron estaban los sectores que en ese momento estaban en proceso de reetnización como quillasingas. La declaratoria Ramsar de 2000 y la negación de la licencia en 2001 cerraron el episodio.
- Guía de pautas y recomendaciones para el acceso a la justicia propia. Consejo de Justicia, Armonía y Corrección
minjusticia.gov.co
Aporta el encuadre legal exacto del cabildo que transmite este relato —Resolución 1610 de 1999 del Ministerio del Interior y Acuerdo 200 de 2009 del INCODER, ambos en el membrete del propio resguardo— y la formulación comunitaria de La Cocha como bien que se hereda: «los herederos de la protección y cuidado de la laguna de la cocha».
- Niños, niñas y jóvenes en los Andes surperuanos sobre monstruos marinos melodiosos y mujeres-pez seductoras: las sirenas entre género, paisaje y raza en oralidad, visualidad y televisión
doi.org
Sirve de contraste documentado para el desenlace de la versión del taita Carlos Erazo, donde la mujer queda convertida en sirena y un hombre se petrifica al fallarle el canto: documenta un repertorio andino de sirenas ligadas a cascadas, confluencias y lagunas, que se muestran sobre todo a hombres solos y a músicos y cuyo peligro es arrastrarlos al fondo.
- Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia: Quillacinga
mng.mincultura.gov.co
Da el marco de pueblo en el que se inscribe esta laguna: distingue a los quillacingas de los pastos, registra la desaparición del etnónimo con el Decreto-ley 1421 de 1940 y la parcelación de 19 resguardos quillacingas entre 1943 y 1958, y consigna que en 1999 se reconoció la parcialidad indígena Refugio del Sol en El Encano.
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¿Así te la contaron?
«Creación de La Cocha: el pilche y la laguna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Creación de La Cocha: el pilche y la laguna» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Creación de La Cocha: el pilche y la laguna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








