
Andina · Mestizo
Catalina la Ñapanga
Una leyenda literaria viste de ñapanga a Catalina; el expediente de 1591 cuenta, con más cautela, un doble homicidio y años de violencia.
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Catalina de Belalcázar era sobrina del conquistador Sebastián de Belalcázar, y a Popayán le sobraban razones para mirarla. Tenía herencia, tenía belleza y era tan devota del buen Cristo que a los quince años quiso salir a la procesión vestida de ñapanga, como las mujeres del pueblo. Fue un Martes Santo. Entre el humo de los sahumerios y el paso lento de las andas, la vio por primera vez Francisco García, un poeta payanés.
No hubo más que un cruce de miradas. Bastó. Desde ese día los dos quedaron amarrados por un amor que iba a hacerlos vibrar, gozar, llorar y sufrir, y que al final los mataría.
El poeta era pobre, mestizo y sin apellido, y eso en la ciudad no se perdonaba. En 1576 la familia obligó a Catalina, por conveniencia, a casarse con Alonso de Paz, un capitán español de ojos azules llegado de Salamanca a la gobernación del Cauca para ser encomendero de Caloto. La boda se celebró en una iglesia de retablos quiteños. Ella iba toda de blanco, con un ramo de tallos largos en la mano, y por dentro le seguían sonando los sonetos del muchacho.
No había terminado la luna de miel cuando el poeta volvió a la carga. Escribía para ella y necesitaba quien le llevara los papeles, así que compró los servicios de Bárbula, la criada negra de confianza de la familia. Bárbula entraba y salía con los versos escondidos. De poema en poema, de canción en canción, la voluntad de Catalina se fue quebrando, hasta que un día recibió al poeta en su propia cama de casada.
El secreto duró quince años. Quince años de recados, de puertas entornadas y de oído atento a los cascos del caballo del marido. Hasta que alguien habló. Don Alonso recibió el aviso lejos de casa y regresó sin anunciarse, espoleando al animal, con la cabeza llena de escenas que le nublaban el juicio.
Bárbula alcanzó a dar la alarma, pero tarde. El capitán entró con la espada desnuda y atravesó de lado a lado el corazón del poeta. Después buscó a su mujer gritándole los peores nombres. La encontró en la cocina, y allí, ciego de celos, le dio quince puñaladas.
Lo juzgaron. En primera instancia lo condenaron a perder sus bienes y a ser degollado en la plaza pública. Él apeló, y por uno de esos milagros torcidos de la justicia, el crimen quedó sin castigo. Dos años después el viudo volvió a casarse, esta vez con otra Catalina, de apellido Zúñiga, hija del conquistador Francisco Mosquera y Figueroa.

La enseñanza
“Un crimen contado muchas veces como historia de amor termina pareciendo menos un crimen.”
Territorio
Andina · Mestizo
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Mestizo
- Referencia
- 2.4448° · -76.6147°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mestizo · Cauca · Andina
- Referencias
- 10
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Catalina, La Ñapanga
lanacion.com.co
Texto completo del relato: la sobrina del conquistador vestida de ñapanga un Martes Santo, el poeta Francisco García, la boda forzada de 1576 con Alonso de Paz, la criada Bárbula, los quince años de amores, el doble crimen y la apelación que dejó impune al marido.
- Causa criminal seguida contra el capitán Lorenzo de Paz Maldonado por la muerte de doña Catalina de Belalcázar y de Francisco García de Tobar (Archivo Central del Cauca, signatura 01200, Col. J I-2 cr)
zasqua.org
Resume el proceso real que el relato novela: demandantes, sentencia del gobernador Cueva de Montesdoca (degüello, pérdida de encomienda y de la mitad de los bienes), apelación a Quito y los testimonios contrarios sobre la visita de García de Tobar.
- La mujer, los vecindarios y los barrios de Popayán en el siglo XVII
dialnet.unirioja.es
Reconstruye el caso desde los autos (vía Arboleda Llorente): boda en 1575, celos y golpes del marido, pruebas circunstanciales, la casa del barrio de San Francisco, las criadas Bárbola y doña Juana, la pena revocada por Quito y el segundo matrimonio con Catalina de Zúñiga.
Contraste y contexto · 7 referencias
- Surgimiento, permanencia y transformaciones históricas de la élite criolla de Popayán (siglos XVI-XIX)
historiayespacio.univalle.edu.co
Apartado «El matrimonio de Catalina Belalcázar y Herrera y el capitán Lorenzo de Paz Maldonado»: García de Tobar como pretendiente anterior rechazado por falta de méritos, el crimen como asunto «entre nietos de conquistadores» y la apelación ante Quito.
- Leyendas extraordinarias de Popayán, de Marco Antonio Valencia Calle (Editorial SIC, febrero 2015)
proclamadelpacifico.com
Fecha y describe el libro donde el relato de Catalina quedó recogido: 125 páginas, veintiséis dibujos de Rodrigo Valencia Quijano, trece leyendas escritas entre periodismo, poesía y narración.
- Catalina una ñapanga hechizada de amor (episodio del pódcast Leyendas extraordinarias de Popayán)
ivoox.com
Versión leída del capítulo del libro de 2015, con su título definitivo; acredita autor, obra y lectora.
- El escritor Marco Antonio Valencia presentó su obra «Leyendas Extraordinarias de Popayán» en la UDES
bucaramanga.udes.edu.co
Presenta a Valencia Calle como poeta, narrador y periodista y a su libro como obra literaria, lo que sitúa el relato de Catalina como literatura de autor.
- Payanceta: música y danza. Estudio y aprendizaje de la danza Payanceta con los grupos culturales Aires de Pubenza y Yanaconas de Popayán
repositorio.unicauca.edu.co
Explica quién es la ñapanga de Popayán —mujer del pueblo, servicial y devota, que lucía su traje en los actos religiosos— y su pervivencia en las sahumadoras de las procesiones: el traje que Catalina se pone en el relato.
- Inés de Hinojosa, doncella huérfana y pecadora
colombianistas.org
Paralelo: sigue cómo el caso de Inés de Hinojosa, contado por Rodríguez Freyle en El Carnero, se reescribe como romance en 1864 (Avella Mendoza) y en 1986 (Morales Pradilla), el mismo tránsito de proceso colonial a historia de pasión que hace Valencia Calle.
- Dramas de Guillermo Shakspeare, vol. 1 (incluye Otelo), traducción de Marcelino Menéndez Pelayo
gutenberg.org
Paralelo que el propio relato invoca al comparar al marido con «el celoso Otelo»: el crimen de celos contra una esposa sin prueba de infidelidad.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Catalina la Ñapanga» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Catalina la Ñapanga» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Catalina la Ñapanga» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








