
Andina · Mixto
Dioses Lares
Dos fragmentos sobre muertos protectores, piedras y sombras fueron reunidos bajo un nombre romano que no pertenecía a sus pueblos.
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Había, entre los pijaos de las sierras y los coyaimas y natagaimas de los llanos de Neiva, pueblos que no adoraban al Sol, ni a la Luna, ni a ídolo alguno. Su dios era un hombre: el hombre que ellos mismos mataban.
No lo mataban para comérselo. Lo mataban para que fuera dios. Quien moría así salía inocente de este mundo y en el otro se volvía dios, y desde allá cuidaba de quien le había hecho el favor de quitarle la vida. Lo protegía a él y a toda su familia, pero a nadie más.
Por eso la víctima no podía ser cualquiera. No servía un hombre del propio pueblo, ni un enemigo, ni alguien de un pueblo contrario, porque esa sangre no se tenía por inocente. Servía un hombre buscado por los caminos, una mujer, un niño. Los guerreros ponían gran diligencia en escogerse así un dios protector.
Y el dios no duraba. Pasado cierto número de lunas, o de meses, su amparo se acababa, y quedaban sin dios hasta que encontraban a otro a quien matar.
Lejos de allí, en la provincia de Tunja, los laches adoraban las piedras. Decían que todas las piedras habían sido hombres, que los hombres al morir se volvían piedras, y que llegaría un día en que todas las piedras resucitarían hechas hombres.
Adoraban también su propia sombra. Así llevaban siempre a su dios consigo, y lo veían cada vez que el día amanecía claro. Sabían que la sombra la produce la luz cuando un cuerpo se le atraviesa, pero respondían que eso lo hacía el Sol, el más grande de los dioses, para darles dioses a ellos. Si alguien les señalaba la sombra de un árbol o la de una piedra para sacarlos de esa idea, no servía de nada: la sombra del árbol era el dios del árbol, y la sombra de la piedra era el dios de sus dioses.

La enseñanza
“Un pueblo puede fabricar a su protector con la muerte de un inocente y creer que le debe gratitud.”
Territorio
Andina · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- 4° · -75°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto · Tolima · Andina
- Referencias
- 4
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Historia general de las conquistas del Nuevo Reino de Granada
babel.banrepcultural.org
Libro I, cap. II, pp. 9-10: la fuente de fondo de las dos creencias. En la p. 9, algunas naciones del grupo de los pijaos, coyaimas y natagaimas tienen por dios al hombre que matan, que sale inocente de este mundo y protege a su matador y a su familia por cierto número de lunas; la víctima no puede ser del propio pueblo ni enemiga: hombres de los caminos, mujeres o niños. En la p. 10, los laches de la provincia de Tunja adoran las piedras, que fueron hombres, y su propia sombra, que el Sol les da por dioses. En el libro VII cuenta la sombra Are de los muzos, paralelo de Similitudes.
- Mitos y leyendas de Colombia, tomo III (sección 30, «Mitos Chibcha»: Mariano Izquierdo Gallo, «Dioses lares», de Mitología americana, 1956)
flacso.edu.ec
Apartado 2.5, pp. 53-54: el texto que dio título al relato. Izquierdo Gallo llama dioses lares, por analogía con los romanos, al muerto inocente que los pijaos, coyaimas y natagaimas hacían dios protector, y reúne con él las piedras y la sombra de los laches de Tunja, con nota a Darío Rozo M. (1938). Pone a un amigo entre las víctimas, cosa que la crónica excluye. La nota de procedencia de la sección (pp. 12-13) lo califica de presentación elaborada literariamente a partir de cronistas.
- Lares (A Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology)
perseus.tufts.edu
Sostiene el paralelo romano de Similitudes: los Lares domésticos eran espíritus de muertos elevados a protectores de la casa, sólo de los hombres buenos, encabezados por el Lar familiaris, fundador de la familia; recoge que podían serlo los niños muertos antes de los cuarenta días. Es la categoría que Izquierdo Gallo aplicó a los pijaos.
Contraste y contexto · 1 referencia
- Coyaimas y natagaimas (Geografía humana de Colombia, Región Andina Central, t. IV, vol. II)
babel.banrepcultural.org
Da el contexto de dos de los tres pueblos a los que la crónica atribuye el dios muerto: sistema de creencias, mohanes, cosmovisión y mitología de coyaimas y natagaimas (pp. 134-137). Sirve para situar la atribución colonial frente a lo que la etnografía del siglo XX registra de esos pueblos.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Dioses Lares» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Dioses Lares» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Dioses Lares» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








