Archivo completo
Todos los mitos, organizados por territorio y tema.
Explora el archivo por region, comunidad, tags o palabras clave.
Mostrando 12 de 44 mitos

Brujas y duendes
Las brujas del Tolima y los duendes son parte de un relato lleno de misterio y realidad, donde la magia y sombras se entrelazan.

Buziraco
En Cali, el Cerro de las Tres Cruces no solo vigila: guarda un candado. Un anciano cuenta cómo Buziraco, fuerza del miedo y del desorden, fue sujetado entre tres cruces para que la ciudad no se rompiera por dentro.

Catalina la Ñapanga
En una noche de cuaresma, Catalina la Ñapanga enciende un sahumerio en la Calle Real y obliga a un enamorado de apellido grande a ver su propia cobardía. Su hechicería no amarra corazones: desata engaños y cobra con verdad.

Chimbilaco
En el Chocó, dicen los viejos que el Chimbilaco no nació murciélago sino aviso: una sombra con alas que prueba el corazón del caminante. Si vas por codicia, te pierde; si vas por necesidad, te guía por la trocha bajo la lluvia.

Cuando la danta perdió su hegemonía
Descubre cómo el ingenio del mono macaco cambió el poder en la selva.

Dabeiba
Dabeiba enseñó a los catíos a construir hogares y pueblos, iniciando la civilización y dejando una huella eterna en su historia.

El Carriazo de vereda San Isidro
El Carriazo es un relato de desafíos sobrenaturales y tesoros ocultos en la vereda San Isidro, con personajes valientes que enfrentan pruebas míticas.

El Chutun
El Chutun es un espíritu protector de la chagra, asociado a las plantas de checheres, mostrando un vínculo con la naturaleza y lo agro-cultural.

El Doctor Galeacer
El pacto con el Diablo llevó al doctor Galeacer a una transformación aterradora, dejando un legado de misterio en Piedecuesta.

El Gritón
El Gritón, fenómeno natural inexplicable, aterroriza a expedicionarios perdidos en el Valle del río Magdalena durante una tormenta.

El Riviel del Rosario
En La Tola dicen que una luz verde no siempre guía: a veces viene a cobrar. El pescador que botó un rosario al mar regresó al amanecer sin pesca, pero con una cuenta caliente en la mano. Desde entonces, el Riviel del Rosario ronda a quien se burla de lo sagrado y de los mayores.

El Silbo de Quinunchú
En el Occidente antioqueño dicen que Quinunchú no se fue del todo: quedó hecho silbo. Si un caminante entra al monte con codicia, el aire le responde con una flauta invisible y lo hace dar vueltas hasta que aprenda a pedir permiso.