El patón

Andina · Mestizo

El patón

Un hombre de pies desmesurados daña cultivos sin querer; al verlo caminar, los campesinos comprenden que su torpeza no es malicia.

Leer el relato
El patón: la entrada del relato

El relato

Escuchar el relato · 1 min

Hace muchos años vivía en las montañas un ser que pisaba las matas y tumbaba los árboles. Los campesinos estaban furiosos, porque les dañaba las cosechas. Nadie lo había visto, pero todos se lo imaginaban como un monstruo malvado que andaba con un hacha por los campos.

Un día decidieron unirse para capturarlo. Uno propuso ponerle una trampa: colgaron un lazo de un árbol, para que si lo pisaba le atrapara el pie y lo subiera. Pero la trampa no sirvió: el Patón quitó el lazo y siguió derribando árboles.

Entonces se reunieron todos y planearon atraparlo juntos. Se escondieron y esperaron tres horas, callados y quietos como estatuas. Al rato oyeron caer un árbol, y algunos empezaron a temblar. El más valiente avanzó unos pasos y los demás lo siguieron.

De pronto lo vieron: era un hombre con unos pies enormes, de un metro. Al principio se asustaron, y después les dio pesar, porque caminaba con mucha dificultad: a cada paso tumbaba un árbol o pisaba una mata. Visto de perfil parecía una ele, y se veía tan chistoso que todos soltaron la risa.

Dicen que todavía anda por las montañas, y que los campesinos ruegan que no llegue a sus campos. No es un monstruo, pero hace mucho daño por donde pasa.

El patón: lo que quedó del relato

La enseñanza

“El daño que alguien hace sin querer también se sufre, aunque dé más lástima que miedo.”

Territorio

Andina · Mestizo

Andina · Mestizo

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Mestizo
Referencia
6.5° · -75.5°

Ficha del relato

Contexto histórico

El Patón no tiene un registro folclórico con narrador ni lugar. El texto con trama más antiguo que puede leerse es una leyenda escolar, «Patón», firmada «Leyenda popular», que Luis Arturo Aguilar Mejía y Silvia Rosa Sierra Calvo usaron como lectura en su trabajo de Maestría en Educación de la Universidad del Norte (Barranquilla, 2012), en una batería de pruebas de castellano para tercer grado. Allí el Patón vive «en las montañas de Colombia».

Una guía de lengua castellana de tercer grado del Centro Educativo El Grillote (2021) trae el mismo texto con pequeñas variantes: sitúa al Patón en Antioquia, le da patas de un metro y cierra diciendo que no es un monstruo, pero hace mucho daño.

Un registro distinto, más corto y más antiguo, está en «Niños de las regiones de Colombia», de Esmeralda Van Vliet, una página infantil del ICAN que en 1997 se imprimió dentro de un informe del programa Fulbright-Hays conservado en ERIC. Mauricio, un niño de la región cafetera, dice que las chapoleras y los peones le han contado muchas leyendas, entre ellas la del Patón: «unos pies muy grandes que pasan por los caminos, solos, sin el cuerpo».

En los dos materiales escolares el texto sirve para enseñar el género: la guía de El Grillote lo propone en una actividad titulada «la leyenda», con un cuadro para que el niño identifique personajes, lugar y problema.

Resonancias con otros mitos

El pariente más cercano es el Patetarro del monte antioqueño, que Tomás Carrasquilla describe en La marquesa de Yolombó como un gigantón de una sola pierna que arruina las sementeras. Como el Patón, se define por un pie desmedido y por el daño a los cultivos; pero el Patetarro lo hace con malicia y con sus líquidos pestilentes, y el Patón por torpeza.

La noticia inventada del libro de 2004 lo acerca al Pie Grande norteamericano, el homínido gigante de las huellas enormes, y lo nombra así. Es un préstamo del cine y la prensa sensacionalista, no de la tradición campesina, y el propio libro se declara ficción.

Y los pies que pasan solos por los caminos, sin cuerpo, de la lista de Van Vliet, pertenecen a la misma familia de espantos cafeteros de un solo rasgo que el niño enumera junto a ellos: los Meneses, chiquillos que en los caminos piden dulces o monedas y, si no se los dan, hacen cosquillas hasta dejar a uno rendido de la risa.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Los registros abiertos dan dos Patones. En la leyenda escolar es un hombre con pies enormes, torpe y dañino sin querer, que da primero miedo y después lástima y risa. En la lista de Van Vliet, de la región cafetera, es sólo un par de pies descomunales que pasan solos por los caminos, sin cuerpo.

  2. El libro de 2004 Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano, que se declara «recopilación de documentos imaginarios», recoge la segunda imagen y la vuelve de terror. Finge una noticia del periódico El Sátrapa, fechada en Bogotá el 29 de junio de 1986, sobre tres ecologistas muertos en Antioquia que un profesor atribuye a un Pie Grande; dentro de la noticia, los campesinos dicen que fue el Patón, un espanto invisible del que sólo se ven los pies, y una maestra lo describe tumbando el monte con su hacha. El periódico y los muertos son composición del libro.

  3. Entre la guía escolar y la noticia inventada, el Patón pasa de ser un vecino torpe a un homínido asesino. Las dos formas circulan hoy sin procedencia.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mestizo · Antioquia · Andina
Referencias
5
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Diseño de pruebas objetivas para evaluar competencias en el área de castellano para el grado tercero de la educación básica primaria

    manglar.uninorte.edu.co

    Reproduce el texto escolar «Patón», firmado «Leyenda popular»: el ser que tumba árboles en las montañas, la trampa del lazo, los campesinos que esperan tres horas y el hombre de pies enormes que parece una ele.

  2. Guía de Lengua Castellana, grado tercero, «Tema: la leyenda»

    webcolegios.com

    Guía de grado tercero de 2021 con la misma leyenda, situada en Antioquia, con patas de un metro y el cierre «no es un monstruo, pero hace mucho daño».

  3. Informe Fulbright-Hays 1997 con «Niños de las regiones de Colombia» (Esmeralda Van Vliet, ICAN)

    files.eric.ed.gov

    Incluye la página infantil «Niños de las regiones de Colombia» de Esmeralda Van Vliet (ICAN), donde Mauricio, un niño de la región cafetera, cuenta que el Patón son «unos pies muy grandes que pasan por los caminos, solos, sin el cuerpo», junto a los Meneses que nombra Similitudes.

Contraste y contexto · 2 referencias

  1. Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano

    archive.org

    Finge una noticia de El Sátrapa (1986) sobre tres ecologistas muertos en Antioquia atribuidos al Patón, «un espanto invisible al que sólo se le ven sus descomunales pies» (pp. 67-68).

  2. La marquesa de Yolombó

    siise.bibliotecanacional.gov.co

    Describe al Patetarro, el gigantón de una pierna del monte antioqueño que arruina las sementeras, el pariente que nombra Similitudes.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

0 publicadas0 en revisión

«El patón» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El patón» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El patón» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

Deja tu versión

Desde 10 caracteres. Sin enlaces: los descartamos.

No se publica. Sólo lo usamos si necesitamos preguntarte algo.

Cada versión la lee una persona antes de publicarse. Verás la tuya aquí mismo mientras esperas.