
Dualidad
La categoría de dualidad en la mitología colombiana revela la complejidad de las relaciones entre opuestos, donde la luz y la sombra, lo humano y lo animal, lo cotidiano y lo mágico coexisten en un delicado equilibrio...
La categoría de dualidad en la mitología colombiana revela la complejidad de las relaciones entre opuestos, donde la luz y la sombra, lo humano y lo animal, lo cotidiano y lo mágico coexisten en un delicado equilibrio. A través de relatos como el de Moé e Ipi, donde dos hermanos representan fuerzas complementarias en un conflicto eterno, o el mito de Námaku, que explora la transformación entre el hombre y el tigre, se desvela la esencia de la dualidad en la naturaleza y la identidad. Cada historia, desde el encuentro entre Chía y Sué hasta los hombres tigre que caminan entre los mortales, nos invita a reflexionar sobre nuestra propia dualidad, recordándonos que en cada ser habita una danza entre el bien y el mal, la creación y la destrucción, lo visible y lo oculto.
Mostrando 16 de 16 mitos

Chía
Chía, diosa de la Luna, simboliza el matriarcado en la historia de los muiscas, reflejando su estructura social matrilineal y su influencia cultural.

Creación
Explora cómo el agua dual moldea la creación humana en el mito guambiano, destacando su papel vital y destructivo en la narrativa ancestral.

El Indio Jaichuasay
El mito del indio Jaichuasay relata su transformación mágica en un venado, explorando la dualidad de identidades entre humano y animal.

El arco iris - Susabanka
Explora la narrativa de Susabanka, donde el Sol y Susabanka interactúan, reflejando un vínculo profundo entre lo celestial y lo terrenal.

El hombre tigre
El mito del hombre tigre explora transformaciones y habilidades sobrenaturales, mostrando una dualidad entre hombres y tigres en Cali.

Kashindukwe
Explora la dualidad esencial en la naturaleza humana a través de la transformación en fieras en el mito de Kashindukwe.

La Barca de Dos Tintas
En la cuenca del San Juan, un aprendiz Wounaan quiso ser jaibaná sin aprender a temer. Su maestro le pintó con dos tintas, colgó una barca de balso en el techo y lo envió a soñar con los jais. Allí entendió que las fuerzas obedecen al canto verdadero y que el poder rápido rompe la armonía.

La Sal del Weguer
En el Bajo San Juan, cuentan que Ewandam y Dosat disputaron el destino del pueblo. Dosat quiso salar el mar y enseñar un trabajo sin permiso; Ewandam respondió con límites, y de una palma espinosa nació el weguer, fibra sagrada que se pide antes de tejer.

La tuta
La Tuta es el origen de los comuneros de Panán, donde la dualidad entre luz y sombra forja una estirpe inmortal.

La vieja colmillona
Explora la dualidad de La Colmillona y La Muelona, figuras del folclore colombiano, en las historias de Aguadas y el Viejo Caldas.

Los monos
El mito destaca la creencia en la inteligencia de los monos, reflejando su similitud con los humanos en comportamiento y habilidades.

Madre Río o Mohana
La figura femenina mítica interactúa con humanos, transformando lo idílico en aterrador y mezclando deseo y terror en la narrativa.

Mexión y Manexca
Dicen los mayores que al principio todo era oscuridad y frío. Solo caminaban Mexión y Manexca. Ella trenzó el mundo como caña flecha; él abrió canales para domar el agua. Del maíz nacieron los primeros zenúes, hijos del barro tibio y del nombre del territorio.

Moe e Ipi
El relato ticuna destaca la creación de la primera mujer y el conflicto entre hermanos, reflejando creencias sobre el equilibrio cósmico.

Namaku
Námaku, el hombre del cerro, y su padre, el tigre, forman un mito lleno de magia y metamorfosis en las tierras de la Magri.

Piedra Alta
La Piedra Alta simboliza cómo las palabras de Pedro y Tomás dieron forma a Calderas, fusionando lo real y lo soñado.