
Caribe · Zenú
Mexión y Manexca: la primera luz
En un mundo oscuro y frío, Mexión y Manexca pueblan el Gran Zenú; Ninha sube como Sol y Thi acompaña la primera noche.
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Al principio la tierra del Gran Zenú estaba húmeda, fría y sin luz. No había astros, ni plantas, ni animales, y nadie caminaba sobre las sabanas. En esa oscuridad vivían Mexión y Manexca: él, comparado con un sol que todavía no salía; ella, recordada como una mujer de un solo seno.
De la pareja nacieron hijos, y los nombres de esos hijos se quedaron pegados a lugares que hoy se nombran en Córdoba y en Sucre. Con ellos aparecieron también los animales y los árboles. La obra no se hizo de un golpe: llevó tiempo extender la vida por la llanura.
Mexión repartió a sus descendientes. A cada uno lo puso en una zona distinta y distante, y a cada uno lo dotó de una inteligencia propia para que desarrollara un arte en su sitio.
Como el mundo seguía a oscuras, tomó a uno de sus hijos y lo mandó al cielo. Allí se convirtió en Ninha, el sol. Su claridad calentó y endureció la tierra, separó las aguas dulces de las saladas, levantó lomas y cerros, y dejó ver los ríos, las quebradas y los arroyos por donde corre el agua.
La gente que fue poblando aquella primera tierra aprendió oficios distintos. Unos modelaron tinajas, múcuras, platos y vasijas de barro; otros trabajaron el oro; otros trenzaron fibras blandas y duras, la iraca, la caña flecha, la enea y el bejuco. Hubo quienes sembraron yuca y maíz, quienes aprendieron a curar y quienes aprendieron a conducir el agua por la sabana. El saber no fue de uno solo: quedó repartido entre los hijos.
Pero Ninha alumbraba sin parar. Bajo aquella luz continua la gente trabajó largo tiempo sin descanso y terminó agotada. Los hijos le pidieron ayuda al padre. Mexión, que estaba contento con su obra y quería que sus seres estuvieran contentos también, mandó entonces a Ninha a dormir unas horas.
El sol cayó en un sueño profundo. La claridad se acabó y todo volvió a oscurecerse: ésa fue la primera noche. Enseguida Mexión subió al cielo y se convirtió en Thi, la luna.
Desde entonces el padre y el hijo se reparten la misma tarea de alumbrar: uno la hace de día y el otro de noche. La oscuridad dejó de ser el estado anterior a todo y pasó a ser la mitad de un turno.
Junto a Ninha y a Thi, los antiguos nombraron también a Uhrira, la estrella matutina, y guardaron los nombres de otros astros que salen a horas fijas: al lucero del día lo llamaban molemdero, y a tres estrellas pequeñas que siempre nacen juntas, los ojos de la Santa Lucía, que asoman cada 13 de diciembre.

La enseñanza
“La luz que no cesa agota lo que sostiene, y el descanso es parte del orden que hace vivible el mundo.”
Territorio
Caribe · Zenú
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Zenú
- Referencia
- 9.1492° · -75.5085°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Zenú · Córdoba · Caribe
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Documento madre: Leyes de origen de los pueblos indígenas de Colombia
smt-onic.com
Su apartado de Ley de Origen zenú abre la genealogía un paso antes que las cartillas: Ixitoco crea a Mexión y Manexka, y de la pareja nacen Momíl, Arachi, Chimá, Betancí y Tuchín, de quienes salen los caciques de Panzenú, Finzenú y Zenufana. Aporta también el esquema de tres mundos que la síntesis toma del tomo I del Plan de Vida del resguardo (Tuchín, 2015).
- ¡En los montes, sí, aquí no!: cosmología y medicina tradicional de los Zenúes
digitalrepository.unm.edu
Documenta en el resguardo que los zenúes veneraban al Sol como Ninha, a la Luna como Thi y a la estrella matutina como Uhrira, y que la gente conservaba los nombres de mohamay, molemdero y los ojos de la Santa Lucía. Un curioso de Chuzo le contó que reza al sol al recolectar plantas y las ceteras que trabajan con la luna: los astros del mito siguen operando en la práctica médica.
- Comunidades indígenas y afrocolombianas de San Andrés de Sotavento, Tuchín y San Antero
repositorio.defensoria.gov.co
Su capítulo territorial afirma que San Andrés de Sotavento fue fundado por el cacique Mexión, esposo de Manexca, «los padres mitológicos de la raza zenú», y que al refundarse hacia 1600 el lugar se llamó San Andrés de Mexión antes de constituirse en resguardo.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Agricultura anfibia Zenú: recuperación de conocimientos y prácticas tradicionales
sembrandocapacidades.fao.org.co
Recoge, citando a Drexler, que en la cosmología zenú se veneraba al Sol (Ninha), a la Luna (Thi) y a la Estrella Matutina (Uhrira) como dioses, y enlaza esos nombres con el calendario lunar de siembra que las familias del sistema anfibio siguen usando.
- Plan Especial de Salvaguardia: trenzado en caña flecha, prácticas y conocimientos ancestrales artesanales de la identidad zenú
patrimonio.mincultura.gov.co
Confirma que los nombres del relato siguen nombrando instituciones vivas del resguardo: el centro artesanal Mexión de Tuchín, la emisora comunitaria Mexión Stereo y la IPS indígena Manexka. Trae además una fórmula de tres líneas donde Mexión es «el dios creador del mundo».
- Cambios ambientales y desarrollo cultural en el bajo río San Jorge
publicaciones.banrepcultural.org
Fija el marco material del poblamiento que el relato reparte entre los hijos: la depresión momposina, hoy inundada la mayor parte del año, estuvo densamente poblada por los zenúes y sus antecesores, que levantaron más de quinientas mil hectáreas de canales artificiales entre Tierra Santa y la desembocadura del San Jorge.
- Caracterización del pueblo Zenú
mng.mincultura.gov.co
Sitúa al pueblo zenú de hoy en Córdoba y Sucre y señala que las fábulas, los mitos, las leyendas y los cuentos configuran su sistema de creencias, junto a los oficios del trenzado y la agricultura que el relato reparte entre los descendientes.
- Mitos indígenas Zenúes: el mito de la creación Zenú
tribuzenucolombia.wordpress.com
Es el único texto que trae la secuencia completa: la oscuridad y el frío, la pareja, la lista larga de hijos con sus nombres de lugar, el hijo enviado al cielo que se vuelve Ninha, el reparto de oficios, la gente agotada por la luz continua, el sol mandado a dormir, la primera noche y Mexión convertido en Thi.
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¿Así te la contaron?
«Mexión y Manexca: la primera luz» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Mexión y Manexca: la primera luz» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Mexión y Manexca: la primera luz» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








