
Agua
En la mitología colombiana, el agua emerge como un símbolo vital y transformador, reflejando la relación sagrada entre los pueblos indígenas y su entorno natural. A través de once mitos, se despliega un universo dond...
En la mitología colombiana, el agua emerge como un símbolo vital y transformador, reflejando la relación sagrada entre los pueblos indígenas y su entorno natural. A través de once mitos, se despliega un universo donde el agua no solo es un recurso esencial, sino también un ente divino que otorga vida y fertilidad. Historias como la del "Origen del agua", donde un árbol gigante libera ríos y mares, o "Creación", que narra el ciclo de renovación y la dualidad del agua, revelan la profunda conexión espiritual que las comunidades tienen con este elemento. Desde el Amazonas hasta los Andes, el agua se convierte en el hilo conductor de relatos que exploran la creación, la transformación y la lucha por la supervivencia, invitando a reflexionar sobre la interdependencia entre el ser humano y la naturaleza.
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Mostrando 12 de 27 mitos

El origen del agua
Las dos versiones del origen del agua en Karavi destacan diferencias en personajes, mecanismos y consecuencias.

El poira
El Poira, una figura mitológica de los Pijaos, encarna la transformación y el misterio en los ríos Magdalena y Saldaña.

Guagaja
En el Katsa Su, una mujer Awá escucha el llamado del agua y se encuentra con Guagaja, la culebra gigante que guarda los nacimientos. Desde entonces, el río castiga el abuso y premia el respeto, recordando que el territorio está vivo.

Héntserá y el agua
Héntserá y Karagabí protagonizan un relato donde la astucia y el descubrimiento liberan el agua para todos.

La Noche Más Larga
Antes de la luz hubo una noche espesa y silenciosa. Bajo esa oscuridad, el agua soñaba enroscada y la tierra esperaba caminos. La Babilla Antigua abrió zanjas y levantó lomos; la Ceiba Primera unió los tres mundos. La vida llegó como un tejido de brillos pequeños.

La Pirámide del Chontaduro
En las montañas de Palmira se levanta una pirámide que huele a chontaduro con miel y sal. Dicen que nació de un sueño y que no concede tesoros: devuelve claridad o confusión, según la intención con que uno suba.

La Sal del Weguer
En el Bajo San Juan, cuentan que Ewandam y Dosat disputaron el destino del pueblo. Dosat quiso salar el mar y enseñar un trabajo sin permiso; Ewandam respondió con límites, y de una palma espinosa nació el weguer, fibra sagrada que se pide antes de tejer.

La Sierpe de Beté
En Beté, cuando llegan las patronales y el Atrato respira crecido, los viejos recuerdan a la Sierpe de tres cabezas: una canta, otra se ríe y la última mira. No muerde: castiga el irrespeto y la mentira, y obliga al pueblo a pedir permiso al río.

La Totuma de la Cocha
Dicen los mayores que la neblina de La Cocha no es neblina: es guardiana. Y que una totuma antigua, si se riega con mentira, puede volver agua el aire y hundir un valle entero.

La cacica de Guatavita
El mito de la laguna de Guatavita refleja la cultura chibcha, con su diosa del agua y la trágica historia de la cacica.

Mexión y Manexca
Dicen los mayores que al principio todo era oscuridad y frío. Solo caminaban Mexión y Manexca. Ella trenzó el mundo como caña flecha; él abrió canales para domar el agua. Del maíz nacieron los primeros zenúes, hijos del barro tibio y del nombre del territorio.

Origen del agua
En el relato, el agua se origina al caer un árbol gigante, liberando ríos y mares.