El sombrero que ordenó el universo

Caribe · Zenú

El sombrero que ordenó el universo

Tarra encarga una gran capa de caña flecha; Mexión le da forma y el peso de la vida la extiende como sombrero y mundo.

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El relato

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Mexión y Manexka vivían en el cielo con sus hijos. Desde allá arriba no alcanzaban a seguir bien lo que pasaba abajo, en la tierra que ya empezaba a poblarse.

Tarra, uno de los hijos, llamó a los mensajeros y les encargó una obra grande. Cortaron caña flecha, la rajaron, la secaron y la trenzaron hasta formar una capa inmensa, con las fibras entrelazadas en espiral, cada vuelta apoyada en la anterior.

Mexión recibió la capa y le levantó el centro hasta dejarla en forma de cono, de modo que desde la punta se pudiera observar lo que ocurría en la tierra. Sobre esa forma quedó repartido el mundo. En lo más alto, donde la trenza se cierra, se quedaron Mexión, Manexka y sus primeros hijos. En la parte del medio quedaron la flora y la fauna, todo lo que crece y todo lo que camina. Y en las vueltas de abajo, las más anchas, quedaron los descendientes.

Los de abajo se dieron cuenta de que había otra parte, más alta, y empezaron a subir. Subieron por las espirales, una tras otra, buscando el cielo. El cono no resistió tanto peso: se fue abriendo, se fue aplanando, hasta que la punta se venció y las vueltas de arriba cayeron hacia afuera.

Lo que se vino abajo no aplastó a los que se habían quedado en las últimas espirales. La parte que cedió se desplegó por encima de ellos y quedó extendida en forma de ala, dándoles sombra en lugar de sepultarlos.

Así quedó el sombrero que se conoce hoy. La plantilla, que es el fondo, es el cielo. La copa, que es el cuerpo, es donde está la naturaleza, y las pintas que la recorren son la flora y la fauna. El ala es el lugar de la abundancia, porque allí fueron a parar las materias vegetales cuando el cono cayó.

Nada de eso quedó suelto. Una fibra sola no sostiene nada: se dobla y se parte. Sostiene la vuelta, y la vuelta sostiene porque está trabada con la de arriba y con la de abajo. El mundo no se sostiene sobre un pilar sino sobre un entrecruzamiento, y por eso tiene la forma que tiene: ancho abajo, cerrado arriba, y con un borde que da sombra a quien se quedó al final de la trenza.

El sombrero no es un retrato del mundo. Es lo que quedó del mundo después de que la vida se le subiera encima.

El sombrero que ordenó el universo: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una trama sostiene el peso sólo mientras cada fibra siga enlazada con las que tiene al lado.”

Territorio

Caribe · Zenú

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Zenú
Referencia
9.149° · -75.508°

Ficha del relato

Contexto histórico

El texto que sostiene esta página tiene autor con nombre y lugar. Wilfrido Manuel Mendoza Romero, maestro y gestor cultural zenú de Tuchín, publicó «Ordenando el universo zenú (ORUZEN)» con el Cabildo Mayor Regional del Pueblo Zenú. El libro aparece citado con año 2010 en el documento de la ONIC y con año 2011 en la bibliografía del artículo que E. Ruiz Argel y A. M. Posada publicaron en 2026 en la Revista Científica de Salud y Desarrollo Humano sobre el museo escolar zenú.

La vía por la que el relato llega hasta aquí es indirecta y conviene decirla. El Consejo Mayor de Gobierno y el Sistema de Monitoreo Territorial de la ONIC recogieron el pasaje en el «Documento madre: leyes de origen de los pueblos indígenas de Colombia», publicado en 2023, dentro del apartado sobre la concepción del territorio ancestral zenú. Allí se cita a Mendoza entre comillas para la capa de caña flecha y la forma cónica, y se apoya el resto del apartado en el tomo I del Plan de Vida del resguardo de San Andrés de Sotavento, fechado en Tuchín en 2015, y en Drexler para las tres capas del cosmos.

El propio resguardo escribió sobre el sombrero por otro camino. El Plan Especial de Salvaguardia del trenzado en caña flecha, que el Cabildo Mayor Regional presentó al Ministerio de Cultura para la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial, dedica su capítulo histórico a un origen técnico: la trenza nace de la cestería, la cestería crece con el maíz en la cuenca del Sinú y el sombrero aparece cuando hace falta cubrirse del sol en las jornadas de siembra y recolección. El mismo documento abre una segunda hipótesis, la del tocado del mohán representado en los remates de bastón de mando, y cita para las pintas los hallazgos cerámicos en zigzag.

El ingeniero monteriano Benjamín Puche Villadiego (1923-2013) había sostenido ese argumento en una conferencia dictada en la Universidad Nacional, sede Medellín, publicada en abril de 1984 y reeditada en el número 60 de la Revista de Extensión Cultural, donde midió vueltas, pies y rombos para defender el origen colombiano del sombrero. En 2022 Artesanías de Colombia y el Ministerio de Cultura anunciaron la inclusión del trenzado en la lista de patrimonio inmaterial.

Resonancias con otros mitos

Objetos trenzados que valen por el cosmos aparecen en muchas partes. Lo que distingue a éste es que la explicación cubre pieza por pieza un sombrero que todavía se fabrica, se vende y se pone.

Dos paralelos están documentados dentro del propio pensamiento zenú. El primero lo levantó el Museo del Oro y lo recoge el Plan Especial de Salvaguardia: la misma noción de trama organiza la filigrana de las orejeras de oro, la cerámica y la red de canales de drenaje, de modo que tejer y ordenar el territorio resultan el mismo gesto en tres materiales distintos. El segundo es la lectura del cosmos en tres capas superpuestas —el cielo, el mundo del medio y el mundo de abajo—, que Josef Drexler documentó entre curanderos del resguardo y que la ONIC coloca al lado del sombrero: son las mismas tres franjas que el relato reparte entre plantilla, copa y ala.

Dentro de este corpus el relato más cercano es el de la primera luz, porque comparte a Mexión, y se separa en lo esencial: allí el problema es que la claridad no se apaga nunca y se resuelve mandando al sol a dormir; aquí el problema es el peso de la vida sobre una trama y se resuelve con una forma nueva.

Los canales prehispánicos del bajo San Jorge, medidos por el equipo del Museo del Oro y releídos en 2022 por investigadores de la Universidad de Antioquia, se parecen a un tejido visto desde el aire. Son obra de ingeniería fechada, no un episodio del relato.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Las dos versiones que circulan no se contradicen tanto como se ignoran.

  2. La que recogió Mendoza y reprodujo la ONIC es un relato con personajes: Mexión y Manexka viven en el cielo, su hijo Tarra manda a los mensajeros, la capa se levanta en cono para vigilar la tierra, los de abajo suben y el peso la aplana. Cada parte del sombrero queda explicada: plantilla, copa, pintas y ala.

  3. La del Plan Especial de Salvaguardia, escrita por el propio Cabildo Mayor Regional, cuenta otra cosa y en otro registro. En su capítulo histórico no hay ni Tarra ni mensajeros: hay canastos, maíz y sol, y una segunda hipótesis chamánica que hace del tocado del mohán el antecesor del sombrero. En la ficha del centro artesanal de Tuchín, el mismo documento trae una tercera fórmula de tres líneas donde Mexión teje solo una alfombra inmensa de caña flecha y le pone encima un techo cónico hecho con fibra de pitahaya, sin que nadie suba ni nada se aplane.

  4. Hay además una lectura que no es narrativa y que el propio Plan de Salvaguardia cita del Museo del Oro: la noción de tejido reaparece en la filigrana de las orejeras, en la trama de los canales de drenaje y en la cerámica. Es un argumento sobre una forma de pensar, no una segunda versión del episodio.

  5. Sobre las pintas conviene una precisión de Puche: en su descripción técnica los dibujos se colocan en vueltas determinadas de la copa y del ala y obedecen a reglas de conteo por rombos y por «pies». La correspondencia entre cada pinta y un ser vivo funciona en el relato; en el taller, lo que manda es el número de vueltas.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Zenú · Córdoba · Caribe
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Documento madre: Leyes de origen de los pueblos indígenas de Colombia

    smt-onic.com

    Reproduce entre comillas, citando a W. Mendoza (2010), el núcleo del relato: Mexión y Manexka viven en el cielo con sus hijos, su hijo Tarra construye con los mensajeros una capa inmensa de caña flecha, Mexión le da forma cónica para observar la tierra, los descendientes suben y el peso aplana el cono hasta dejar el ala. Asigna plantilla, copa, pintas y ala a cielo, naturaleza, flora y fauna y abundancia.

  2. Plan Especial de Salvaguardia: trenzado en caña flecha, prácticas y conocimientos ancestrales artesanales de la identidad zenú

    patrimonio.mincultura.gov.co

    Da la versión que el propio cabildo escribió: en su capítulo histórico el sombrero nace de la cestería y del maíz, sin Tarra ni mensajeros, y en la ficha del centro artesanal de Tuchín aparece la fórmula corta en que Mexión teje solo una alfombra inmensa de caña flecha y le pone un techo cónico de fibra de pitahaya.

  3. El sombrero vueltiao zenú

    medellin.unal.edu.co

    Describe el sombrero pieza por pieza —plantilla, copa, vueltas, pies, rombos, pintas, ala— y explica que las pintas se colocan en vueltas determinadas siguiendo reglas de conteo; es la contraprueba técnica de la correspondencia que el relato establece entre partes del sombrero y partes del mundo.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Fortalecimiento de la identidad cultural desde la cosmovisión étnica a través del Museo Zenú

    revistavitalia.org

    Es el registro bibliográfico vivo de la obra que sostiene este relato: cita «Mendoza, W. (2011). Ordenando el Universo Zenú: ORUZEN. Tuchín: CMRPZ» como fuente de la cosmogonía que la institución educativa trabaja en su museo escolar.

  2. ¡En los montes, sí, aquí no!: cosmología y medicina tradicional de los Zenúes

    digitalrepository.unm.edu

    Aporta las tres capas superpuestas del cosmos zenú —el cielo, el mundo del medio y el mundo de abajo— que el relato distribuye entre plantilla, copa y ala, y registra la frase del maestro trenzador Jesús Medardo de Suárez, de Tuchín: «¡La cultura Zenú es chicha de masato, babilla y sombrero vueltiao!».

  3. El trenzado Zenú en caña flecha es Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia

    artesaniasdecolombia.com.co

    Documenta la declaratoria de 2022 del trenzado en caña flecha como Patrimonio Cultural Inmaterial y explica que la manifestación reúne conocimientos, identidad y lectura del universo en el resguardo.

  4. Caña flecha

    artesaniasdecolombia.com.co

    Describe la materia prima y el procedimiento del trenzado —corte, raspado, secado, teñido, trenza— que el relato convierte en la hechura de la capa que Tarra encarga a los mensajeros.

  5. Los canales zenúes en Colombia: un desaparecido en el territorio y un desconocido en el bolsillo

    revistas.unimagdalena.edu.co

    Repasa la red de canales ancestrales de la depresión momposina como sistema hidráulico y como ícono cultural, que es el tercer material —junto a la orfebrería y la cerámica— en el que se lee la misma noción de trama que el relato pone en el sombrero.

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«El sombrero que ordenó el universo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El sombrero que ordenó el universo» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El sombrero que ordenó el universo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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