Sol, Luna y el tronco

Amazonas · Andoque (Gente del Hacha)

Sol, Luna y el tronco

Sol encierra a Luna en un tronco; animales y cortadores lo liberan antes de que una disputa separe sus caminos.

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Sol, Luna y el tronco: la entrada del relato

El relato

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Una torcaza puso un huevo y el huevo se partió. De la yema salió Sol, que es el hermano mayor; de la clara, que es la materia sin forma que rodea a la yema, salió Luna, el menor. Sol tomó por mujer a Tortuga-redonda y con ella vivía.

De noche alguien entraba donde la mujer de Sol. Era Luna, que venía a visitar a su cuñada cuando no había luz para reconocerlo. Sol le dijo a su mujer lo que tenía que hacer, y ella guardó un tinte negro; cuando el visitante volvió, le marcó el rostro con la mano. Al amanecer la señal estaba puesta y ya no hizo falta preguntar quién había venido.

Entonces Sol preparó una trampa. En la chagra puso dos piñas, una macho y otra hembra, dentro del hueco de un tronco, y de ahí salieron dos guacamayas. Llamó a Luna para que fueran a cogerlas. Luna trepó detrás de ellas y se metió en el tronco; Sol retiró el apoyo por donde había subido y lo dejó encerrado.

Adentro Luna llamaba, y los animales del monte lo fueron oyendo. Los carpinteros golpearon la madera con el pico. Los murciélagos y otros que llegaban le pasaban frutas, y de las semillas y los restos que se iban juntando creció un higuerón encima del tronco. Uno tras otro lo intentaron sin poder abrirlo, hasta que llegó Cortador con su hacha y, con los que lo acompañaban, hizo una abertura por donde Luna pudo salir.

Ya afuera, Luna cortó madera de balso y empezó a formar con ella una mujer. Cortador lo ayudó a terminarla. Las astillas y los pedazos que iban cayendo no se perdieron: unos se volvieron aves, otros piedras, y de las virutas del balso salieron peces que antes no existían.

Después Sol y Luna fueron juntos a una pesca con barbasco. Los dos quisieron el mismo pescado y se pelearon por él, y con la pelea el agua se levantó. Sol dejó a su hermano y se fue hacia el oriente, que es hacia la bocana. La madre reprendió a Luna por lo que había hecho, y Luna salió detrás de su hermano sin alcanzarlo. Desde entonces los caminos de los dos quedaron separados, y el uno no vuelve a encontrarse con el otro.

Sol, Luna y el tronco: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Lo que queda encerrado no sale por su propia fuerza sino por las muchas manos que lo escuchan.”

Territorio

Amazonas · Andoque (Gente del Hacha)

Amazonas · Andoque (Gente del Hacha)

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Andoque (Gente del Hacha)
Referencia
-0.65° · -72.08°

Ficha del relato

Contexto histórico

El ciclo del que sale este relato se grabó casi todo de noche, durante la preparación y el consumo de la coca, en la maloca del capitán Yiñeko, en presencia de su asistente Doikoa. Lo narraron el propio Yiñeko, Plumón-de-Fiebre, y su hermano Yiñejoke, Plumón-de-Gavilán, ninguno de los dos hablante de castellano; la transcripción y la traducción se hicieron con Físi, el hijo bilingüe del capitán. En el libro que Jon Landaburu y Roberto Pineda Camacho publicaron en 1984, Tradiciones de la gente del hacha, la guerra de Sol y Luna ocupa las páginas 43 a 55.

El orden de ese libro no es el de los sucesos sino el del territorio. Los autores descartaron repartir los relatos en antediluvianos, diluvianos y posdiluvianos y los ordenaron sobre el eje del río —Cabecera al occidente, Centro, Bocana al oriente—, más el cenit y el nadir, porque la lengua está llena de esquemas de orientación y la geografía local se estructura así. Por eso el final no es un detalle: cuando Sol se retira hacia el oriente está ocupando una posición en ese mapa, la de la bocana, y deja a su hermano en la otra.

El índice temático de los mismos autores separa gente, linajes, ritos, bailes y especies en rojos y blancos. Los rojos son bravos, crueles y engañosos, se adornan con achiote y plumas de guacamayo rojo, y sus animales son los predadores; los blancos son bondadosos, pacíficos y veraces, se adornan con plumas de garza y pulmón blanco de chontaduro, y sus animales son los pajaritos, las palomas y las garzas. El sol es rojo y la luna es blanca, y la misma oposición vuelve en el huevo de donde salen: la yema definida del mayor y la clara informe del menor.

Araracuara es el sitio donde pelearon los dos hermanos y donde nació el Sol de la historia. De ahí viene un linaje: el capitán Yiñeko, que narró el corpus, creó el clan del Sol —que no existía antes en el sistema andoque— al ponerle nombre a un muchacho llamándolo Sol-quieto en un baile del armadillo, y le explicó al padre que la afiliación al sol protegería mejor a su familia porque el sol es el único que nunca muere. Los miembros de ese clan llevan nombres sacados de los episodios de esta pelea entre hermanos y de las maneras en que los dos astros se manifiestan a lo largo del día y del año.

Resonancias con otros mitos

La oposición que separa a estos dos hermanos no es de ellos solos. El índice de los editores la extiende a los linajes, a los ritos y a los animales: el gavilán frente al pajarito, el predador frente a la paloma. Vuelve, sobre todo, en los dos hijos de la madre creadora: el águila arpía, «gavilán-de-pluma-blanca», y el jaguar, «tigre-de-pluma-blanca», hermano mayor del hombre y dueño del monte así como el hombre es dueño del anti-monte, la chagra y la maloca. Dos hermanos que se reparten dominios en vez de compartirlos, y un mayor que guarda la esencia del grupo mientras el menor es lo que queda después de él: esa es la figura de base, y la pelea de los astros es su caso más visible.

El segundo paralelo es de género y está en el mismo corpus. Las Sombras, que son gente protohumana de tierra adentro, intentan pescar la luna confundiéndola con su reflejo; sus historias se llaman chistes y no son ni serias como las historias de capitanía ni peligrosas como las de animales. El mismo cuerpo celeste sostiene un relato de origen de clan y una tontería para reírse, según quién lo mire y desde dónde.

El tercero es de herramienta. Quien abre el tronco es Cortador con su hacha, y es él quien ayuda a terminar la mujer de balso. Los andoque se llaman gente del Hacha; antes del acero abastecían de hachas de piedra a huitotos, muinanes, boras y mirañas, que las tenían por imprescindibles y las cambiaban por coca y ambil. El instrumento que en el relato abre y talla es el que en la historia del grupo lo definía frente a sus vecinos.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. De esta historia no hay una sola forma. Además de la que se imprimió en 1984, cinco ancianos andoque la narraron entre 2018 y 2021 a un investigador que trabajó con Físi, el hijo del capitán, y ninguna de esas cinco coincide del todo con la publicada. Un miembro del clan del Sol sostiene además un episodio que no está ni en el libro ni en ninguna de las cinco: que Sol le compró a su hermano Luna la mujer pagándole con oro, oro que alguien tuvo que haber sacado antes de la tierra. Ese episodio se usa hoy para sostener un derecho, y muestra para qué sirve un relato de origen cuando hay algo que decidir.

  2. Un relato de origen también se usa hacia adentro. Una mujer cuyos hijos pertenecen al clan del Sol contaba que, con uno de ellos preso, rezaba apoyándose en el episodio en que Luna se zafa de la trampa que le puso su hermano: sabía que su hijo no podía morir en la cárcel porque su origen tampoco había muerto allí. Y se usa hacia afuera: un extraño que conozca la historia puede sembrar pleito entre hermanos de ese clan por una mujer, que es exactamente lo que la historia cuenta. Por eso la gente es cuidadosa con a quién le cuenta su mito de origen.

  3. Dentro del corpus, la luna vuelve a aparecer en un registro distinto. Hay un grupo de personajes protohumanos, las Sombras, cuyas historias no se cuentan como serias sino como chistes, y en una de ellas las Sombras tratan de agarrar la luna porque confunden su reflejo en el agua con el astro mismo. La misma luna que aquí pelea con su hermano, la abre el tronco y talla a la primera mujer, allá es un reflejo que unos torpes intentan recoger del río. El corpus sabe contar dos veces lo mismo y cambiar de género.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Andoque (Gente del Hacha) · Amazonas
Referencias
9
Última revisión
18 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Tradiciones de la gente del hacha: mitología de los indios andoques del Amazonas

    biblioteca.icanh.gov.co

    El corpus mayor de la mitología andoque, publicado por el Instituto Caro y Cuervo y la Unesco. Reúne los relatos contados en andoque por el capitán Yiñeko, Plumón-de-Fiebre, y su hermano Yiñejoke, Plumón-de-Gavilán, traducidos con Fisi, el hijo del capitán, y los ordena no por tiempo sino por el eje del río: Cabecera al occidente, Centro, Bocana al oriente, más cenit y nadir.

  2. Cuentos del diluvio de fuego

    dialnet.unirioja.es

    Transcribe, numerado párrafo a párrafo, el primer ciclo de fundación del mundo andoque —la guerra del palo hablador, las aventuras de Huevo-de-chupaflor, los huerfanitos y el águila caníbal—, recogido en la comunidad del Aduche y narrado por el capitán Yiñeko, del linaje de las Águilas, y por Yiñefoque. Detrás vienen un índice temático y ciento treinta y una notas con la ortografía andoque y las variantes de los otros narradores.

  3. From the Cannibal Eagle to the Trading Egret (and Back Again)

    theses.fr

    Etnografía andoque a partir de trabajo de campo entre 2018 y 2021 con Fisi Andoque Andoque, hijo del capitán Yiñeko. Su apéndice reúne veintitrés relatos con narrador y fecha, y el cuerpo cita el corpus de 1984 página por página: de ahí salen la toponimia andoque del Caquetá, los Perforadores y las Sombras, la brujería y los dos reagrupamientos con sus capitanes.

Contraste y contexto · 6 referencias

  1. Mitología de los indios andoques del Amazonas

    publicaciones.banrepcultural.org

    Reseña del corpus de 1984 que nombra a sus narradores y traduce sus nombres —el capitán Yiñeko, Plumón-de-Fiebre, y su hermano Yiñejoke, Plumón-de-Gavilán, ninguno hablante de castellano, con la traducción hecha con Físi, el hijo del capitán—, explica el principio espacial que ordena el libro y reproduce cuatro pasajes de los relatos.

  2. Mission linguistique auprès des indiens andoke du Rio Caquetá

    persee.fr

    Primer informe de campo de Landaburu entre los andoke. Los sitúa en ambas orillas del Aduche, unos diez kilómetros abajo del raudal de Araracuara, y deja escrito que todos los andoke son supervivientes o hijos de supervivientes del genocidio cometido entre 1900 y 1930 por los hombres de la Casa Arana.

  3. La historia del mar de Danta, el Caquetá

    persee.fr

    Recoge de Luis Miraña, mayor del grupo de los Achiotes, la cartografía mítica del Caquetá desde Tefé hasta Araracuara, y documenta que los andoque eran los dueños del hacha de piedra y que los miraña se la cambiaban por coca y ambil.

  4. La gente del hacha. Breve historia de la tecnología según una tribu amazónica

    revistas.icanh.gov.co

    Recoge cuatro textos narrados por el capitán Jiñeke, del clan Gavilán, entre ellos «El nacimiento de las mercancías» y «Los presentes de la Garza de la Cabecera». Su introducción documenta el territorio tradicional andoque, los dos reagrupamientos de la comunidad —el de Trueno de Piedra en el río Meta y el del propio Jiñeke en el Aduche— y la deportación a Iquitos anterior al conflicto de 1932.

  5. Caracterización del pueblo Andoke

    mng.mincultura.gov.co

    Ficha oficial del pueblo andoke: territorio, lengua, población, historia reciente y referencias a la obra de Landaburu y Pineda.

  6. Pueblo Andoke

    puebloandoke.org

    Sitio de la comunidad andoke del Aduche. Presenta su territorio, su gobierno propio y sus proyectos, y recoge su autodenominación, Poosíoho, y los linajes familiares que hoy la componen.

Voces de la comunidad

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«Sol, Luna y el tronco» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Sol, Luna y el tronco» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Sol, Luna y el tronco» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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