El origen del Sol Tikuna

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El origen del Sol Tikuna

Un cazador bebe el achiote derramado, adquiere una fuerza extraordinaria y asciende; su esposa permanece en la chagra como árbol de algodón.

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El origen del Sol Tikuna: la entrada del relato

El relato

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Un día el sol salió de cacería y de paso aprovechó para visitar a su suegra y saludarla. La encontró cocinando zumo de achiote y cogió la vasija; en ese momento la olla de barro se rompió. El zumo se le regó por el cuerpo, otra parte cayó al suelo y lo que quedó en el fondo se lo tomó. Después siguió su camino.

En la cacería consiguió una danta. Al regresar cargado con ella volvió a pasar por la casa de la suegra y vio que el achiote seguía regado en el suelo. Descargó la danta, recogió el achiote en una totuma y se lo tomó todo. En ese momento salió corriendo de la casa: allí recibió un gran poder, chouoru, y el sol se volvió muy fuerte.

Al rato se elevó al espacio. Desde la tierra su suegro le gritaba que hasta luego, mi yerno, que no se olvidara de él, que ahí cerca estaba el otro mundo y podía ir allá.

La esposa no se dio cuenta de nada, porque en ese momento estaba ocupada en la quebrada. Cuando supo que su esposo se había ido para el espacio quedó muy triste. Su mamá le ordenaba descansar, pero ella no podía dormir. Así pasó mucho tiempo, y al final la joven quedó encantada, convertida en el árbol de algodón.

La suegra del sol sembró el árbol de algodón en un extremo de la chagra. El sol, al ver allí a su mujer, quedó contento y empezó a brillar bien. Desde ese momento las mujeres lo aprovechan para secar la chambira.

El origen del Sol Tikuna: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una subida al cielo no rompe del todo los lazos con la chagra.”

Territorio

Amazonas · Ticuna

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Ticuna
Referencia
-3.76° · -70.27°

Ficha del relato

Contexto histórico

Narró Dolores Noé, ya fallecida, de la comunidad de Ventura, en el río Putumayo. La grabación la hizo Federico José Huaines durante el II Taller de Lingüística organizado por el Centro Experimental Piloto del Amazonas en Puerto Nariño, en 1993, y él mismo la transcribió en 1996. El texto se publicó en Historias de los abuelos de Moruapü, compilado por Hugo Armando Camacho González, Federico José Huaines y Sergio Ramos del Águila para la Asociación Eware en el año 2000. Dolores Noé narró también, el mismo año, el origen de Metare, que el libro publica con una versión complementaria de Jorge Santamaría Fidelis grabada en Caña Brava en 1996.

Tres notas del glosario sostienen el relato. El achiote es Bixa orellana, colorante vegetal de tono amarillo rojizo que se usa además como condimento. La danta, sachavaca, es Tapirus terrestris, el mamífero más grande de la selva, que puede llegar a doscientos kilos y cuya carne es tan apetecida que la especie está en peligro. Y el árbol de algodón es Sterculia aff. speciosa, un árbol de buen tamaño y tronco grueso, con bambas de soporte, cuyas semillas están recubiertas de una fibra que antiguamente servía para tejer y que hoy se usa para hacer las mechas de las lámparas de petróleo.

La chambira del final es otra fibra, la que se pone a secar al sol para tejer. El relato cierra con eso y no con una explicación astronómica: lo que la subida del sol deja en la tierra es un árbol sembrado en el borde de la chagra y un trabajo de mujeres que necesita su luz.

Resonancias con otros mitos

El contraste más útil está a dos páginas de distancia y es de sustancia. En este relato el que sube al cielo lo hace por beber achiote, un tinte rojo que da fuerza; en el origen de la Luna, narrado por Augusto Coello en Boyahuazú, el que sube lo hace huyendo de un tinte negro, el huito, que lo delata y no se le borra. Los dos son astros que salen de una casa y de una chagra, y los dos quedan marcados por un colorante, pero uno lo bebe y el otro lo lleva encima.

En el mismo libro, la versión de Julia del Águila cierra la simetría poniendo a los dos astros en clanes opuestos: guacamayo el Sol, garza la Luna, es decir los dos en la mitad de las plumas, primos y rivales. La oposición no es sólo celeste; está escrita en el sistema de parentesco que el propio volumen explica.

Del lado brasileño, Priscila Faulhaber muestra que esa pareja de Sol y Luna organiza buena parte de la iconografía ticuna y que los maestros la dibujan como oposición y complementariedad entre la noche y el día, la claridad y la oscuridad. Es material de los ticuna de Brasil y se cita como vecindad del mismo pueblo, no como versión colombiana.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. El mismo libro publica dos páginas más adelante otra versión, y ahí el sol es un personaje muy distinto. La narró Julia del Águila, de 78 años, del clan Paujil, nacida en Santa Sofía y habitante de Puerto Nariño, y está titulada como otra versión de sol y luna. En ella el Sol no es un cazador que bebe achiote sino un ser con clan: es de la nación guacamayo, es primo de la Luna y los dos se tienen rabia. La Luna baja cada mes a la tierra porque le gustan las muchachas, y el Sol responde que él no tiene por qué bajar a cada rato. Un día se encontraron e hicieron la prueba de quién brillaba más; ganó el Sol, porque alumbraba de día y producía calor, y con eso la gente podía secar la ropa, la chambira y otras cosas.

  2. Las dos versiones coinciden en algo pequeño y revelador: la luz del sol sirve para secar chambira. Una llega a esa frase por el duelo de una esposa convertida en árbol y la otra por una competencia entre primos. La página sigue el relato autónomo de Dolores Noé y no le incorpora episodios del otro.

  3. Conviene además nombrar el sistema de clanes que la segunda versión hace explícito. El libro lo explica en nota: la sociedad ticuna se divide en dos mitades, la gente de pelo y la gente de plumas, y cada una en clanes o naciones —cascabel, tigre, ardilla de un lado; guacamayo, garza, paujil del otro—; el matrimonio sólo es posible entre clanes de mitades opuestas.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Ticuna · Amazonas
Referencias
8
Última revisión
22 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Historias de los abuelos de Moruapü. Versión libre en castellano

    babel.banrepcultural.org

    El libro que sostiene el Sol, la Luna, el friaje y la canoa de Moe. La Biblioteca Digital del Banco de la República publica el PDF completo, y cada relato lleva en el índice y en la nota al pie el nombre del narrador, la comunidad y el taller donde se grabó, entre 1993 y 1994.

  2. Sol e lua na iconografia Tikuna

    sedici.unlp.edu.ar

    Cosmovisiones/Cosmovisões 1 (1), pp. 90-104: lee los dibujos tikuna donde el Sol y la Luna tuvieron existencia terrestre antes de subir al cielo, y los liga al origen de la gente, al parentesco y a las prescripciones de la ceremonia de la nueva muchacha. El repositorio SEDICI de la Universidad Nacional de La Plata publica el PDF.

  3. The Tukuna

    ucpress.edu

    University of California Publications in American Archaeology and Ethnology 45: la etnografía clásica del pueblo, con una última sección de mitos de creación recogidos de narradores tikuna. Es la comparación obligada para el ciclo de Yoí e Ípi, la Luna y el origen de la humanidad.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Bamachigà. Historias del bama

    redaprende.colombiaaprende.edu.co

    Relatos escritos por docentes tikuna del Amazonas colombiano dentro del proyecto educativo comunitario Naane ru duetagu, con glosario y texto bilingüe. ISBN 978-958-691-605-9; el catálogo del Ministerio publica el PDF completo.

  2. Narración tikuna del origen del territorio y de los humanos

    revistas.unal.edu.co

    Abel Antonio Santos, lingüista tikuna, publica en Mundo Amazónico —Universidad Nacional sede Amazonia, acceso abierto— la narración del profesor Marcelino Noé y los aportes de los abuelos de Santa Lucía sobre Mowíchina, Ngutapa, Yoí, Ípi, Wone, Eware y el origen de los humanos.

  3. El ritual tikuna de la pelazón en la comunidad de Arara, sur del trapecio amazónico. Una experiencia etnográfica

    repositorio.unal.edu.co

    Al tratar los colorantes de la pelazón en Arara (p. 99), explica que el nombre tikuna del achiote, ütá, remite a un mito cuyo protagonista es el sol: el sol se tomó todo el achiote candente y brillante, y por eso el achiote irradia y protege. Cita a Abel Santos, que refiere a don Paulino: «El sol fue el que tomó el zumo del achiote y por eso es resplandeciente, caliente», y el achiote en el cuerpo de la niña tiene ese sentido, que no se queme, que no se acabe. Es la tradición colombiana del mismo episodio que narra Dolores Noé. En nota da los nombres del sol, üakü, «el que regaña», y de la luna, Tawemakü, que van en canoa, y transcribe el Canto del Sol del abuelo Jorge Manduca sobre el apagón del sol.

  4. A Festa da Moça Nova: ritual de iniciação feminina dos índios Ticuna

    teses.usp.br

    En la p. 266 resume el origen del Sol según Historias de los abuelos de Moruapü: el Sol llega donde su suegra cocina zumo de urucum (achiote), la vasija se rompe, bebe lo que queda, vuelve de la caza con una danta, recoge el achiote del suelo y lo toma todo, y recibe el gran poder, chauaru. De ahí deduce que el urucum que se pasa por el cuerpo de la muchacha iniciada evoca esa historia: el fuego eterno del sol pasa a su cuerpo. Añade las canciones de moza nueva que invocan al «abuelo sol» y el uso ritual de la palabra cuaratchi, en vez de üacü, para nombrar al sol.

  5. «As estrelas eram terrenas»: antropologia do clima, da iconografia e das constelações Ticuna

    scielo.br

    Revista de Antropologia (USP) 47 (2), pp. 379-426. Registra que para los tikuna el Sol y la Luna son seres vivos que tuvieron existencia terrestre; que el tocado de plumas de guacamayo rojo de la muchacha en la pelazón representa al sol; recuerda la «Canoa del Sol» de Nimuendajú; y recoge una versión en que el primer incesto fue entre la Luna y su hermana el Sol. Sirve para situar el relato de Dolores Noé dentro del ciclo de los astros que el artículo reconstruye con comunidades tikuna de Brasil y de Nazaré.

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«El origen del Sol Tikuna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

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EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El origen del Sol Tikuna» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El origen del Sol Tikuna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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