Wone, Eware y la pesca del pueblo Tikuna

Amazonas · Ticuna

Wone, Eware y la pesca del pueblo Tikuna

Yoí e Ípi derriban Wone, forman la red del Amazonas y preparan Eware, donde los peces pescados con yuca se vuelven personas Tikuna.

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El relato

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El territorio estaba oscuro porque lo cubría el árbol Wone. Sus raíces tabloides eran inmensas, el tronco inmensamente grueso, y las ramas y las hojas tejidas no dejaban pasar la claridad del mundo de arriba. Por el tronco bajaban las aguas de la quebrada primordial, y por ahí se diluía el poder de los inmortales. Ya jóvenes, Yoí e Ípi convocaron a todos los seres inmortales a tumbarlo, y finalmente lo tumbaron.

El árbol no quería morir y hubo que sacarle el corazón. Varios se lo robaron por turnos, y el último en arrebatarlo fue el tintín, que lo sembró en la cima del cerro Woruapü. Del corazón creció un árbol de umarí. Cuando dio fruto, el último en caerse era una mujer: al tocar tierra se convirtió en una mujer hermosa, y sería la esposa de Yoí.

Con la caída se separaron los mundos, y el agua se dividió con ellos. Arriba quedó un río torrentoso. Abajo se formó el Amazonas, Tatü, que quiere decir río grande: el tronco es el canal por donde corre el agua, las ramas gruesas se volvieron los afluentes, las pequeñas las quebradas y los riachuelos, y el follaje los lagos y las lagunas. Al tocar la tierra, esas aguas hicieron aparecer la diversidad de la vida.

Tiempo después, en la maloca, Yoí mandó a la mujer a hacer cuencos con hojas de pona mientras Ípi iba por raíz de pona para rallar el huito. Le mandó rallar, e Ípi terminó rallándose a sí mismo y quedó incorporado en la masa. Yoí exprimió la masa, sacó el zumo y arrojó el afrecho, que llevaba dentro la carne de su hermano, a la quebrada. El afrecho llegó al río grande y allí se transformó en peces; Ípi también se volvió pez, y se distinguía porque tenía la frente brillante de haberse golpeado con oro en las profundidades de la desembocadura.

Al cabo de un ciclo lunar Yoí esperó que lloviera y creciera la quebrada, que desde entonces no era cristalina sino oscura por el afrecho. Por eso se llama Eware, agua negreada con huito. Cuando creció, los peces subieron desde el Amazonas y entraron en ella, y Yoí y su compañera se pusieron a pescar. Probaron carnadas: con coquillos sacaron animales de monte, el pecarí, la huangana. La verdadera gente la pescaron con yuca, y cada pez que tocaba tierra se convertía en persona. Ípi estaba también en el agua y no se dejaba sacar por su hermano; fue la mujer quien lo pescó. Ya en tierra, Ípi dijo que él también quería pescar su gente, y pescó a las demás naciones del mundo.

Wone, Eware y la pesca del pueblo Tikuna: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un territorio y una humanidad pueden formarse en el mismo gesto de tumbar y pescar.”

Territorio

Amazonas · Ticuna

Amazonas · Ticuna

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Ticuna
Referencia
-3.76° · -70.27°

Ficha del relato

Contexto histórico

El ciclo lo publicó Abel Antonio Santos Angarita, lingüista ticuna, en Mundo Amazónico en 2010, y el hilo principal es del profesor Marcelino Noé, docente de la comunidad de Puerto Nuevo, en el Resguardo Putumayo-Cotuhé, corregimiento de Tarapacá. El tramo sobre la oscuridad anterior y el paso de los inmortales por el agua está recogido con los abuelos de la comunidad de Santa Lucía, en el río Cotuhé.

El propio artículo explica el nombre del lugar donde termina todo: Eware se descompone en e, huito, y ware, negreado, y traduce «negreado con huito». La quebrada se llama así porque sus aguas quedaron oscurecidas con el afrecho que Yoí arrojó. Y la misma nota del autor dice dónde queda: es un sitio sagrado ubicado en Brasil, en el alto Solimões. Conviene saberlo, porque el lugar donde la gente ticuna fue pescada está hoy del otro lado de la frontera, aunque lo narren quienes viven en Colombia.

El texto encadena el relato con prácticas actuales y lo dice sin rodeos: al hijo de Yoí lo untaron con zumo de huito y lo bañaron en esa agua, y por eso a los recién nacidos se les baña y se les pinta con huito. El artículo cierra el episodio de la pesca con una glosa sobre el origen de las demás naciones que explica el color de la piel de unos y otros a partir del afrecho del fruto. Es del final de la edición académica y no de la secuencia narrada aquí.

Resonancias con otros mitos

El paralelo interno más fuerte es la insistencia del agua. Todo lo que ocurre aquí pasa por una quebrada: por el tronco del árbol bajaban sus aguas, el afrecho las oscurece, los peces suben por ellas y la gente sale de ellas. El propio artículo lo resume diciendo que del agua surge la vida y del agua surgen los hombres ticuna, y remite el baño del recién nacido a ese mismo origen.

Fuera de este pueblo, el paralelo que una fuente citada sostiene es el uitoto. Gómez Pulgarín explica en 2011 que en la mitología ticuna la selva actual resulta de árboles primigenios y que en el mito uitoto un líquido que no cesa inunda el territorio hasta que el hermano sensato inventa la arena para absorberlo. En los dos casos el paisaje es el residuo de un exceso: allá un agua que desborda, aquí un árbol que cae y se vuelve red de ríos. El mismo artículo advierte que se trata de pueblos distintos en lengua y geografía y que lo que comparten son episodios.

Del lado brasileño, la iconografía que estudia Faulhaber liga a Yoí con la pesca de los primeros hombres en el Solimões y con el árbol que sostenía el cielo. Es material ticuna de Brasil y se cita como vecindad del mismo pueblo, no como versión colombiana.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Nimuendajú recogió una manera muy distinta de resolver la oscuridad. En su versión, el que tapaba el cielo era un árbol de sumaúma y lo que puso a Yoí sobre la pista fue un mico nocturno que comía cierto fruto y dejaba caer excrementos que brillaban. Yoí lo siguió, encontró el árbol frutal, inventó un lanzador de semillas y fue perforando el follaje: por cada hueco apareció una luz, y así se formaron las estrellas. Sólo después, con su hermano y con la ayuda de las hormigas y los comejenes, tumbó el árbol. La razón para tumbarlo no es la misma, y el árbol tampoco.

  2. De la pesca, Nimuendajú anota que sólo uno de sus informantes le contó una versión de la creación del hombre, y que en ella Yoí separó a los suyos hacia el oriente y a los de Ípi hacia el occidente, y que de esa separación salieron las dos mitades que hoy gobiernan el matrimonio ticuna. Aquí la pesca funda gente; allá funda además una regla de alianza.

  3. El libro que los maestros ticuna de Vendaval y Campo Alegre publicaron en 1985, del lado brasileño, trae el episodio con título propio: «el pueblo pescado por Yoí». Está en lengua y en portugués, escrito y corregido por profesores, y confirma que el episodio circula como capítulo autónomo y no sólo como parte de un ciclo largo.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Ticuna · Amazonas
Referencias
9
Última revisión
22 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Narración tikuna del origen del territorio y de los humanos

    revistas.unal.edu.co

    Abel Antonio Santos, lingüista tikuna, publica en Mundo Amazónico —Universidad Nacional sede Amazonia, acceso abierto— la narración del profesor Marcelino Noé y los aportes de los abuelos de Santa Lucía sobre Mowíchina, Ngutapa, Yoí, Ípi, Wone, Eware y el origen de los humanos.

  2. The Tukuna

    ucpress.edu

    University of California Publications in American Archaeology and Ethnology 45: la etnografía clásica del pueblo, con una última sección de mitos de creación recogidos de narradores tikuna. Es la comparación obligada para el ciclo de Yoí e Ípi, la Luna y el origen de la humanidad.

  3. Dos mitos culturales de la alta Amazonia: relatos de un mundo humanizado

    revistas.unal.edu.co

    Mundo Amazónico 2, pp. 359-364: compara los mitos de origen tikuna y uitoto y muestra la complementariedad entre los gemelos míticos y la reorganización del mundo para que la gente pueda vivir en él.

Contraste y contexto · 6 referencias

  1. Torü Duü'ügü. Nosso povo

    acervo.socioambiental.org

    Ciento diez páginas en tikuna y portugués con los mitos principales del pueblo, escritas para las escuelas por maestros tikuna del alto Solimões. El acervo del Instituto Socioambiental ofrece el PDF completo.

  2. Sol e lua na iconografia Tikuna

    sedici.unlp.edu.ar

    Cosmovisiones/Cosmovisões 1 (1), pp. 90-104: lee los dibujos tikuna donde el Sol y la Luna tuvieron existencia terrestre antes de subir al cielo, y los liga al origen de la gente, al parentesco y a las prescripciones de la ceremonia de la nueva muchacha. El repositorio SEDICI de la Universidad Nacional de La Plata publica el PDF.

  3. Cantos del ritual de la pelazón tikuna

    revistas.unal.edu.co

    Mundo Amazónico 1, pp. 279-301: siete cantos grabados en enero de 2008 en la pelazón de Arara, Trapecio amazónico colombiano. Los cantos invocan a Yoí como dueño de la fiesta y nombran la quebrada Eware: uno de ellos cierra con «si te rallo, con eso (huito), es así la historia de eware», y otro canta que «en la mitad de la quebrada eware es muy bonito». Es el eco ritual del rallado del huito y de la quebrada negreada donde Yoí pescó a la gente.

  4. El ritual tikuna de la pelazón en la comunidad de Arara, sur del trapecio amazónico: una experiencia etnográfica

    repositorio.unal.edu.co

    Maestría en Estudios Amazónicos, Universidad Nacional sede Leticia. En el capítulo 2 resume, con comunicación personal de Abel Santos, que Yoí e Ípi al tumbar el wone (ceiba) separan la corriente de agua —chowatü arriba y Eware abajo— y que por eso el afrecho de huito arrojado se convierte en pescados que en verdad son personas; da la etimología de Eware como «lo que fue negreado por el huito» y liga la quebrada al origen de la pelazón.

  5. Ticuna — Povos Indígenas no Brasil

    pib.socioambiental.org

    Instituto Socioambiental. En «Autodenominação» dice que fue Yo'i quien pescó a los primeros ticuna en el igarapé Eware, en las cabeceras del igarapé São Jerônimo, y que de ahí viene el nombre Magüta, «conjunto de personas pescadas con vara»; en la sección de organización social cita el mito de Nimuendajú en que Yo'i separa a los pescados, los suyos al este y los de Ípi al oeste, y funda la exogamia de mitades.

  6. Entre mortales e inmortales. El Ser según los Ticuna de la Amazonía — Anexo 1. Mito del origen (resumen)

    books.openedition.org

    Instituto Francés de Estudios Andinos y CAAAP, Lima, pp. 391-410. En el resumen del mito de origen, una nota anota que «los restos de genipa se transformaron en peces» —el huito rallado que da los peces y luego la gente— y el texto nombra el río Eware como el lugar de donde viene el canto que llama a los personajes.

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«Wone, Eware y la pesca del pueblo Tikuna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Wone, Eware y la pesca del pueblo Tikuna» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Wone, Eware y la pesca del pueblo Tikuna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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