El origen de la Luna Tikuna

Amazonas · Ticuna

El origen de la Luna Tikuna

El joven Luna oculta a su esposa en la chagra, no reconoce a su hermana transformada y el huito revela una falta que lo lleva a ascender.

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El relato

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Antiguamente la Luna era un joven. Tenía una hermana, los dos eran del clan garza, y él sembraba wocha para pintarse los dientes. Un día salió de cacería y se le apareció una joven boruga, que era de la nación cascabel, y al poco tiempo la embarazó. No quiso llevarla a vivir a la casa y la dejó en la chagra.

La hermana quería saber por qué él tenía tan buena dentadura. Un día se fue a la chagra a averiguar qué era lo que se untaba, encontró la mata de wocha y masticó la hoja. En ese momento la boruga se le metió en el cuerpo y se transformó en ella. Cuando la Luna volvió de cacería vio a la joven y no reconoció a su hermana, sino a su mujer escondida. Al anochecer no sintió vergüenza y se acostó con la propia hermana.

Pasado un tiempo, la joven y su madre salieron a bañarse. La madre le miró los senos y se dio cuenta de que estaba embarazada. Le preguntó de quién, y la muchacha respondió que no sabía: que al anochecer llegaba alguien a hamaquearse con ella y no sabía quién era. La madre le mandó buscar huito, rallarlo y revolver el zumo con wone, para que después de untarlo no saliera fácil.

Esa noche llegó el joven y se metió donde ella dormía. La muchacha lo esperaba con el zumo listo, y apenas asomó la cara se la untó. El hermano salió corriendo a bañarse. Amaneció refregándose la cara con hojas, y esas hojas se fueron convirtiendo en pájaros de plumaje oscuro. A la noche siguiente volvió a la casa y su madre supo, con sólo mirarlo, quién había embarazado a su hija, y lo reprendió de inmediato.

Él contestó con rabia: que por qué no le daba consejos también a su hija, que ella le había hecho daño, le había robado la wocha, se había metido con sus cosas y, por si fuera poco, se había tragado a su esposa. Después pidió que le devolvieran el hilo de la mata de wocha. Empezó a hilar en su casa y abrió una chagra nueva, y en el centro nació el hilo natural y creció hasta hacerse árbol. Cuando estuvo grande llamó a su cuñado para que le ayudara a tumbarlo y le mandó cortar bien abajo del tronco. Apenas había abierto un hueco pequeño, el joven Luna se metió por ahí y trepó hacia el espacio.

El origen de la Luna Tikuna: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una tintura que no se borra obliga a la casa a nombrar lo que callaba.”

Territorio

Amazonas · Ticuna

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Ticuna
Referencia
-3.76° · -70.27°

Ficha del relato

Contexto histórico

Narró el abuelo Augusto Coello, habitante de la comunidad de Boyahuazú, también llamada Tres Esquinas. La grabación se hizo durante el Cuarto Taller de Recuperación de Tradición Oral del ICBF, en Pozo Redondo, en octubre de 1994, y Federico José Huaines la transcribió en 1996. El texto se publicó en Historias de los abuelos de Moruapü, compilado por Hugo Armando Camacho González, Federico José Huaines y Sergio Ramos del Águila para la Asociación Eware en 2000.

Augusto Coello no aparece una sola vez en ese libro. Es también el narrador del origen del friaje y del relato del venado y los alimentos, los dos grabados en 1993, y la tesis de Gómez Pulgarín de 2012 lo registra además como narrador de un «Ngutapachiga» recogido en Boyahuazú ese mismo año. Cuatro relatos de un mismo abuelo, en la misma comunidad, en dos años.

El libro trae glosario, y para leer esta historia hacen falta tres entradas. Wocha es la planta cuyas hojas se mastican para ennegrecer los dientes. La boruga es Cuniculus paca, un mamífero pequeño de piel peluda con pintas blancas, que vive en cuevas de una entrada y varias salidas y sale de noche a comer frutos y productos de la chagra. Y el huito, Genipa americana, da un fruto redondo importante en la alimentación y en las ceremonias de iniciación: los ticuna se perciben a sí mismos como la gente de negro y ubican su origen mítico en esa planta, con la que todavía se pintan el rostro para la fiesta de la pelazón.

El relato toca incesto y engaño. La página los nombra sin convertirlos en escena y sin cargarle la culpa a la joven.

Resonancias con otros mitos

El paralelo está dentro del propio pueblo y a los dos lados de la frontera, y una fuente lo sostiene en cada orilla. En Colombia, la versión de Julia del Águila publicada en el mismo libro comparte la wocha, el huito, la hermana y el ascenso por el interior de un árbol, y organiza de otro modo el embarazo y la aparición de la luna llena. En Brasil, la versión que recogió Nimuendajú en el alto Solimões repite casi entera la secuencia de Augusto Coello, incluidas las hojas que se convierten en pájaros negros, y añade un detalle geográfico propio: el igarapé de São Jerônimo quedó negro por ese lavado.

Priscila Faulhaber, que trabaja la iconografía ticuna del lado brasileño, asocia expresamente al Sol y a la Luna con un episodio de incesto y con las manchas de la luna, y muestra que ese par organiza la oposición entre noche y día, claridad y oscuridad, en los dibujos de los propios maestros ticuna. Es material de Brasil y se cita como vecindad del mismo pueblo.

Lo que fija esta versión frente a las demás es su química: una planta que ennegrece los dientes, una esposa boruga que se mete en el cuerpo de otra, y un tinte que la madre manda mezclar con wone precisamente para que no salga.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. El propio libro publica dos páginas después otra versión, y no es la misma historia con otras palabras. La narró Julia del Águila, de 78 años, del clan Paujil, nacida en Santa Sofía sobre el río Amazonas y habitante de Puerto Nariño, en el río Loretoyacu, grabada en el mismo taller de Pozo Redondo en octubre de 1994. Allí la hermana no queda embarazada por el hermano sino por tocar la mata de wocha, que la deja cutipada. La mancha de huito no se le quita nunca y queda como castigo por abusar de la hermana. El árbol que tumba el cuñado es de algodón, y el joven Luna lo engaña para que salga corriendo y meterse por el hueco. Se queda escondido tres días dentro del árbol y después alumbra desde lo alto: por eso, dice la narradora, los ticuna llaman a eso la luna llena. Y la versión sigue: la Luna baja cada mes porque le gustan las muchachas, y de ahí viene la menstruación; el Sol, que es de la nación guacamayo, dice que él no tiene por qué bajar a cada rato; son primos y se tienen rabia, y un día compitieron a ver quién brillaba más.

  2. Nimuendajú recogió del lado brasileño una versión muy próxima a la de Augusto Coello. En ella el hermano entra de noche en la hamaca de la hermana, ella lo marca con genipapo, él huye a limpiarse con hojas que al caer se vuelven pavas y anúes, se lava en un igarapé que quedó negro para siempre y sube al cielo convertido en luna.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Ticuna · Amazonas
Referencias
9
Última revisión
22 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Historias de los abuelos de Moruapü. Versión libre en castellano

    babel.banrepcultural.org

    El libro que sostiene el Sol, la Luna, el friaje y la canoa de Moe. La Biblioteca Digital del Banco de la República publica el PDF completo, y cada relato lleva en el índice y en la nota al pie el nombre del narrador, la comunidad y el taller donde se grabó, entre 1993 y 1994.

  2. The Tukuna

    ucpress.edu

    University of California Publications in American Archaeology and Ethnology 45: la etnografía clásica del pueblo, con una última sección de mitos de creación recogidos de narradores tikuna. Es la comparación obligada para el ciclo de Yoí e Ípi, la Luna y el origen de la humanidad.

  3. Sol e lua na iconografia Tikuna

    sedici.unlp.edu.ar

    Cosmovisiones/Cosmovisões 1 (1), pp. 90-104: lee los dibujos tikuna donde el Sol y la Luna tuvieron existencia terrestre antes de subir al cielo, y los liga al origen de la gente, al parentesco y a las prescripciones de la ceremonia de la nueva muchacha. El repositorio SEDICI de la Universidad Nacional de La Plata publica el PDF.

Contraste y contexto · 6 referencias

  1. Rasgos lingüísticos en relatos míticos tikuna: una caracterización

    repositorio.unal.edu.co

    Tesis de la Maestría en Estudios Amazónicos de la Universidad Nacional en Leticia sobre cuatro narraciones orales de la frontera colombo-peruana. Su ficha de corpus es la que fecha y atribuye el relato de origen de Humberto Chetanükü —grabado por Jean-Pierre Goulard en 1989 en Santa Rosa de Loreto— y el «Ngutapachiga» de Augusto Coello.

  2. Bamachigà. Historias del bama

    redaprende.colombiaaprende.edu.co

    Relatos escritos por docentes tikuna del Amazonas colombiano dentro del proyecto educativo comunitario Naane ru duetagu, con glosario y texto bilingüe. ISBN 978-958-691-605-9; el catálogo del Ministerio publica el PDF completo.

  3. Colores y olores del cuerpo tikuna

    revistas.unal.edu.co

    Maguaré 27 (2), pp. 67-90, Universidad Nacional de Colombia. Al explicar cómo los clanes tikuna reciben su color, Goulard recoge el episodio de este relato: las aves de plumaje negro nacieron de las hojas con que la Luna se limpió la cara cubierta de genipa, el huito, después de la relación incestuosa con su hermana; y opone esa «sangre incestuosa», que marca los colores oscuros, a la sangre del caníbal que tiñó a las aves de colores vivos. Es la misma transformación de hojas en pájaros oscuros que cierra la escena del huito en la versión de Augusto Coello.

  4. «As estrelas eram terrenas»: antropologia do clima, da iconografia e das constelações Ticuna

    scielo.br

    Revista de Antropologia (USP) 47 (2), pp. 379-426. Reúne versiones del incesto de la Luna recogidas entre 1997 y 2002 en comunidades tikuna de Brasil y en el resguardo colombiano de Nazaré: la muchacha embarazada que, aconsejada por su abuela, deja el zumo de jenipapo junto a la hamaca y se lo unta en la cara al visitante nocturno; las hojas con que él se limpia se vuelven los pájaros negros llamados coró cachimbo, y la mancha que no se borra es la cara oscura de la luna. Resume una versión narrada por Pedro Inácio Pinheiro, registra que la compañera del incesto aparece unas veces como cuñada, otras como hermana y en otra versión como la hermana Sol, y cita la Tawemacü tchiga, la canción de la Luna, con el mismo episodio del jenipapo. Cita además las Historias de los abuelos de Moruapü.

  5. El ritual tikuna de la pelazón en la comunidad de Arara, sur del trapecio amazónico. Una experiencia etnográfica

    repositorio.unal.edu.co

    Transcribe la entrevista que Baudilio Ramos hizo al abuelo Jorge Manduca en Arara, Amazonas colombiano, en febrero de 2008, pocos días después de la pelazón de Gladis Manduca (pp. 310-320; traducción libre de Paulino Santos y Rusven Huaines). Allí el abuelo cuenta por qué se oscurece la luna: cuando estaba en la tierra vivía con su mismo clan y tenía relaciones con su hermana, que no sabía quién llegaba de noche; ella ralló huito, lo tuvo en una totuma junto a su toldillo, lo untó al visitante y así supo que era su hermano. Luego lo canta —«luna, luna… por eso usó huito para saberlo»— y cierra con que por eso el tigre coge a la luna: el eclipse. En otra nota (p. 99) la tesis da los nombres: la luna es Tawemakü, «de luz opaca», y va en canoa con su hermano el sol.

  6. O amadurecimento dos corpos e do cosmos – mito, ritual e pessoa ticuna

    revistas.usp.br

    Revista de Antropologia (USP) 60 (1), pp. 193-215. Lee el mito de la Luna a partir de las tres variantes que publica Camacho en Historias de los abuelos de Moruapü (2000): recoge que la Luna y su hermana son del clan garza y el Sol del clan guacamayo, primos que se tienen rabia; que la Luna baja cada mes a la tierra y de ahí viene la menstruación; y que sube al cielo por el tronco hueco de un árbol, y arriba se ve la luna llena. Liga el incesto primordial a la periodicidad del cuerpo femenino en la Fiesta de la Moza Nueva y nombra al hijo de la Luna y su hermana, la estrella de la mañana, Womatchi, el mismo término tikuna para el incesto.

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«El origen de la Luna Tikuna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El origen de la Luna Tikuna» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El origen de la Luna Tikuna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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