El origen de la isla La Corota

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El origen de la isla La Corota

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En el territorio que ahora rodea La Cocha, un cacique preparaba su matrimonio. La casa y los caminos estaban ocupados con los arreglos de la celebración, y la princesa con quien debía casarse permanecía bajo la atención de todos.

Antes de que llegara el día de la unión, la joven decidió escapar con el hombre a quien amaba. Los dos salieron en secreto, acompañados por otra persona que aceptó ayudarlos a cruzar el territorio.

El cacique descubrió la fuga y mandó seguir su rastro. Los tres fugitivos avanzaron mientras detrás de ellos crecía la persecución. Entonces el agua comenzó a extenderse por los caminos y los campos. La planicie desapareció bajo una inundación que se volvía más ancha a cada momento.

La princesa y su amante quedaron ligados al nacimiento de la gran laguna. El acompañante miró alrededor buscando un lugar donde el agua y los perseguidores no pudieran alcanzarlo. Vio una silla y se subió a ella. Desde lo alto aseguró que nadie lograría atraparlo.

Pero la silla no volvió a tocar tierra firme. El hombre quedó encantado sobre ella y su cuerpo se endureció. El agua cubrió todo lo que había alrededor; solo permaneció aquella forma elevada, quieta en medio de la nueva laguna.

Con el paso del tiempo se convirtió en la isla de La Corota. Bajo la superficie, dicen los comuneros, la isla conserva cuatro apoyos semejantes a las patas de la silla. Por eso se mantiene firme aunque el agua la rodee por todos sus lados.

La isla quedó como señal de la huida, de la inundación y del hombre que creyó haber encontrado refugio. Vista desde las orillas, parece flotar sobre La Cocha. Debajo, las cuatro bases invisibles sostienen todavía la memoria de la silla en la que nadie pudo volver a bajarse jamás.

El origen de la isla La Corota: segunda escena del relato

Contexto histórico

Mama Lilian Munyui narró este origen a los investigadores de la Universidad de Nariño que trabajaron con el Resguardo Quillasinga Refugio del Sol. El estudio de 2023 lo clasifica como mito fundacional y conserva su núcleo propio: la fuga de una princesa, el acompañante que se sube a una silla, el encantamiento y las cuatro bases atribuidas a la isla.

La Corota aparece también dentro de una de las versiones de la creación de La Cocha. En esa narración, el pilche usado para dar agua a la pareja se voltea durante la inundación y se convierte en la isla. Las dos explicaciones no se fusionan. Esta página se dedica a la versión de la silla; la página de La Cocha atribuye el pilche a taita William Jojoa.

La investigación de 2011 sobre memoria cultural registra La Corota entre los lugares representativos nombrados desde la casa cabildo. Parques Nacionales documenta la relación contemporánea entre el Santuario de Flora Isla de La Corota y el Resguardo Refugio del Sol mediante procesos de consulta y gobernanza. Esas fuentes territoriales no prueban el episodio mítico, pero confirman que la isla continúa dentro de relaciones culturales y políticas vivas.

La narración conserva términos del registro de 2023 como cacique y princesa. No añade nombres, vestuarios ceremoniales ni una fecha prehispánica que la fuente no proporciona. Tampoco convierte la persecución en una escena violenta.

La coordenada corresponde aproximadamente a la isla visible en La Cocha. La imagen horizontal muestra la fuga y el encantamiento; la vertical ofrece una segunda lectura bajo el agua, con los cuatro soportes de la silla.

Otras versiones del relato

  1. 01

    La versión de mama Lilian Munyui relaciona la formación de La Corota con una boda interrumpida. La princesa escapa con su amante y un acompañante. Durante el nacimiento de la laguna, el tercero se sube a una silla para no ser capturado, queda petrificado y forma la isla. Los comuneros explican su firmeza mediante cuatro bases similares a patas.

  2. 02

    La versión de taita William Jojoa sobre La Cocha propone otro origen: los niños entregan agua en un pilche a una pareja desterrada; la mujer se vuelve agua, el recipiente se voltea y se transforma en La Corota. En ella no aparecen la boda, el cacique, el acompañante ni la silla.

  3. 03

    Ambas variantes sitúan la isla en el momento de la gran inundación y explican su forma a partir de un objeto invertido o elevado. Esa coincidencia permite presentarlas juntas en el apartado documental, pero no reemplazar una por otra dentro del Relato.

  4. 04

    La memoria popular de ciudades, iglesias y seres bajo la laguna amplía el paisaje encantado de La Cocha. No es necesario incorporar esos motivos al origen de Corota para volverlo más espectacular. La página mantiene el episodio breve recogido de mama Lilian y deriva al lector al mito de la laguna para las demás versiones.

  5. 05

    La escritura La Corota se conserva por uso oficial actual. La fuente de 2023 alterna “la Corota” e “isla de la Corota”; ambas nombran el mismo lugar.

Resonancias con otros mitos

La transformación de una persona en piedra o accidente geográfico aparece en numerosos relatos. En La Corota, la singularidad no está en la petrificación aislada, sino en la silla: el refugio elegido por el acompañante da forma a una isla sostenida sobre cuatro bases.

Dentro de la colección Quillacinga, Tábano, Patascoy, Bordoncillo y Alcalde también son personas convertidas en montañas durante el nacimiento de La Cocha. La Corota comparte con ellos el encantamiento y la inmovilidad, pero ocupa el agua en lugar de cerrar la cuenca desde sus bordes.

La segunda versión de la isla, nacida de un pilche volteado, ofrece el paralelo más cercano. Silla y recipiente son objetos cotidianos cuya posición explica la forma del paisaje. La semejanza no obliga a decidir cuál es más auténtica; muestra dos memorias atribuidas.

Frente a relatos universales donde la roca castiga una mirada o una desobediencia, esta narración queda ligada a una fuga, una persecución y una inundación territorial. La edición evita imponerle una moraleja externa sobre el matrimonio o la autoridad.

La enseñanza

Ningún refugio separa por completo una vida del territorio que cambia.

Procedencia

Recopilado de la tradición oral de Quillacingas, Pacífico · Pacífico > Nariño > Quillacingas.

Cómo documentamos cada relato

Fuentes y revisión editorial

Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Última revisión: 28 de julio de 2026Aportar o corregir una fuente

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