El origen de la isla La Corota

Pacífico · Quillacingas

El origen de la isla La Corota

Un acompañante queda encantado sobre una silla durante la inundación y se convierte en la isla La Corota.

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El origen de la isla La Corota: la entrada del relato

El relato

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El cacique de esta región estaba a punto de casarse. La casa y los caminos estaban ocupados con los preparativos de la boda, y todo el mundo contaba los días que faltaban para la unión.

La princesa con la que debía casarse tenía otro querer. Antes de que llegara la fecha, se fugó con su amante. No salieron solos: los acompañó una persona más, un morador de la región que aceptó ayudarlos a cruzar el territorio y a borrar el rastro.

El cacique se dio cuenta y mandó buscarlos. Los tres avanzaron mientras detrás crecía la persecución. Y mientras huían, los amantes dieron origen al agua: la planicie empezó a llenarse, el agua se extendió por los caminos y por los campos, y lo que había sido tierra seca quedó convertido en la laguna que hoy se conoce como La Cocha.

El acompañante quedó en la mitad. Detrás venía el cacique; alrededor subía el agua. Buscó con los ojos algún lugar donde ni los perseguidores ni la creciente pudieran alcanzarlo. Vio una silla y se subió a ella. Desde arriba dijo que nadie lo iba a atrapar, que él se subía a esa silla y de allí no lo bajaba nadie.

Tenía razón a medias. Nadie lo atrapó, pero tampoco volvió a bajarse. Se quedó encantado encima de la silla y su cuerpo se endureció. El agua cubrió todo lo que había alrededor y solo quedó aquella forma elevada, quieta en medio de la laguna nueva.

Con el tiempo esa forma se volvió la isla de La Corota. Los comuneros de la región cuentan que la isla se mantiene firme porque abajo, bajo el agua, conserva cuatro bases parecidas a las patas de una silla. Por eso no se ladea ni se hunde aunque el agua la rodee por todos lados.

La isla quedó como señal de la fuga, de la persecución y de la creciente. Vista desde las orillas parece flotar sobre La Cocha. Debajo, las cuatro bases que nadie ve siguen sosteniendo la silla de la que ya no se bajó nadie.

El origen de la isla La Corota: lo que quedó del relato

La enseñanza

“El refugio que alguien elige para escapar puede volverse su forma definitiva.”

Territorio

Pacífico · Quillacingas

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Quillacingas
Referencia
1.122° · -77.151°

Ficha del relato

Contexto histórico

El relato lo narró mama Lilian Munyui al equipo de la Universidad de Nariño que trabajó con el Resguardo Quillasinga Refugio del Sol, y se publicó en 2023 dentro del corpus de mitos propios del resguardo. El estudio lo clasifica como mito fundacional y anota algo que la narración sola no dice: que su destinatario son «las personas alcahuetas de relaciones indebidas». Leído así, el castigado no es la pareja que huye sino el tercero, el que ayudó; y el mismo estudio lo emparenta con los compadres de la otra versión de La Cocha, que también quedaron petrificados por acudir en auxilio.

La isla existe y está protegida. El Santuario de Flora Isla de La Corota se declaró el 6 de junio de 1977 mediante la Resolución 171 del Ministerio de Agricultura; tiene 16,20 hectáreas y es la menor de las áreas del sistema de parques nacionales. Su ecosistema, un bosque andino insular lacustre, no se repite en el país. La laguna que la rodea es humedal Ramsar desde el 18 de abril de 2000.

Lo que se discute hoy es el estatuto del lugar. La descripción oficial que publica Parques Nacionales afirma que «la isla representa para estas comunidades un sitio sagrado de creación ancestral». En la preconsulta abierta a finales de 2018, en cambio, el jefe del área protegida, Iván Mauricio Zambrano, declaró que se promovería declararla «un sitio de especial sentido espiritual, más no un sitio sagrado», porque las implicaciones de esa segunda figura podrían llegar a impedir el turismo. A esa jornada asistieron directivos del cabildo, entre ellos el taita Camilo Ernesto Rodríguez Quisque, entonces gobernador, junto a Corponariño, la Gobernación de Nariño y la Alcaldía de Pasto.

Hay una capa más antigua y menos citada. La investigación de Erica Gutiérrez y John Mario Palacios registra que la capilla de la Virgen de Lourdes que hay en la isla se levantó sobre un lugar de adoración que atribuyen a los Mocoas, y que la fiesta del 11 de febrero tiene allí su epicentro.

Resonancias con otros mitos

La comparación más productiva es interna y está documentada. Los cuatro cerros que rodean la laguna —Tábano, Patascoy, Alcalde y Bordoncillo— son, en la versión del taita William Jojoa, personas petrificadas por acudir a contener el agua. El acompañante de La Corota queda petrificado por el mismo motivo: por ayudar. El estudio de 2023 lee ese patrón como un rasgo del conjunto, y señala que en estos relatos se castiga tanto a quien comete la falta como a quien la encubre. La diferencia es de posición: los cerros cierran la cuenca desde los bordes, la isla ocupa el centro del agua.

El segundo paralelo es el del objeto que da forma al paisaje. En las otras versiones de la creación de La Cocha, lo que explica la isla no es un cuerpo sino un recipiente que se voltea. Silla y pilche son enseres domésticos cuya posición final —elevada en un caso, invertida en el otro— produce la misma silueta verde en medio del agua. Que las dos explicaciones convivan en un corpus tan pequeño indica que lo que se transmite no es un episodio fijo sino una manera de leer la forma de la isla.

Hay una tercera capa, y es de culto. El mismo lugar que el relato explica por un encantamiento sostiene desde hace más de un siglo la capilla de la Virgen de Lourdes y, antes de ella, según el registro recogido en 2011, un sitio de adoración atribuido a los Mocoas. Tres modos sucesivos de nombrar por qué esa isla importa.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. En la versión de mama Lilian Munyui, La Corota nace de una boda interrumpida: la princesa huye con su amante, un tercero los ayuda, y ese tercero se sube a una silla y queda encantado. El resumen analítico del mismo trabajo de 2023 cuenta la escena igual pero cierra distinto: dice que la isla «se encuentra sujeta a una base similar a una silla», en singular, mientras la transcripción extensa habla de cuatro bases como las patas de una silla.

  2. En el corpus de la cuenca hay por lo menos cuatro orígenes más, todos distintos de este. El taita William Jojoa dice que el pilche con que unos niños dieron agua a la pareja desterrada se volteó con la inundación y quedó como la isla. La gobernadora Patricia Jojoa, al narrar el Rabo de Casapamba, repite ese mismo pilche caído y volteado, pero lo pone en manos de la joven que se convierte en el agua. En El Encano, Roland David Tulcán transcribe a su tío Hugo Bayardo Miramag Jojoa una versión en la que la bruja que inunda el valle grita que se unan las piedras y que las que corran más ligero tendrán nombre, «como lo es la isla larga y La Isla Corota». Bayron Miramag recoge de la señora Clara Criollo, de 78 años, que bajo la laguna hubo una ciudad que adoraba al sol y que el dios del fuego, al inundarla, tapó con rocas y tierra el templo que asomaba: esa es la isla, y el oro de la ciudad sigue en sus entrañas. Y Cristian Trejo, de 14 años, cierra su versión diciendo que la muchacha que se peinaba junto a la vasija «es la corota que quedó acostada».

  3. Una silla, un recipiente volteado, unas piedras que corren, un templo sepultado y una mujer recostada. Cinco maneras de explicar la misma silueta verde, cada una en boca de un narrador distinto. Aquí se cuenta la de la silla, que es la que mama Lilian Munyui narró como origen propio de la isla.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Quillacingas · Nariño · Pacífico
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Los mitos en la construcción discursiva de la identidad del Resguardo Quillasinga Refugio del Sol

    sired.udenar.edu.co

    Transcribe la versión que sostiene esta ficha, narrada por mama Lilian Munyui: la boda del cacique, la fuga de la princesa con su amante, el acompañante que se sube a una silla diciendo «nadie me va atrapar a mí», su encantamiento y las cuatro bases bajo la isla. Registra además que el destinatario del relato son «las personas alcahuetas de relaciones indebidas» y lo emparenta con los compadres petrificados por ayudar.

  2. Santuario de Flora Isla de La Corota

    parquesnacionales.gov.co

    Da los datos oficiales del lugar que el relato explica: 16,20 hectáreas, declaración del 6 de junio de 1977, ecosistema de bosque andino insular lacustre único en el país, y la afirmación institucional de que «la isla representa para estas comunidades un sitio sagrado de creación ancestral», junto a familias campesinas e indígenas quillasingas con más de 120 reservas naturales.

  3. Creación artística y memoria cultural en la comunidad del Resguardo Refugio del Sol

    sired.udenar.edu.co

    Aporta la capa de culto de la isla: registra que la capilla de la Virgen de Lourdes se levantó sobre un lugar de adoración atribuido a los Mocoas, que la fiesta del 11 de febrero tiene allí su epicentro, y recoge de Milena Jacanamejoy, en septiembre de 2011, La Corota como primero de los lugares representativos del territorio.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Preconsulta entre el Santuario de Flora Isla de La Corota y la comunidad Quillacinga

    old.parquesnacionales.gov.co

    Documenta la disputa contemporánea sobre el estatuto de la isla: en la preconsulta abierta a finales de 2018, el jefe del área protegida Iván Mauricio Zambrano declaró que se promovería declararla «un sitio de especial sentido espiritual, más no un sitio sagrado», porque esa segunda figura podría llegar a impedir el turismo. Nombra al taita Camilo Ernesto Rodríguez Quisque como gobernador del resguardo en esa jornada.

  2. El mito, un mundo legendario real en los imaginarios socioculturales de los estudiantes del corregimiento de El Encano

    sired.udenar.edu.co

    Documenta tres orígenes de la isla que compiten con el de la silla: la bruja que grita «que se unan las piedras, y las que corran más ligero tendrán nombre como lo es la isla larga y La Isla Corota», en la versión de Hugo Bayardo Miramag Jojoa; el templo de la ciudad solar que el dios del fuego tapó con rocas y tierra, con el oro todavía en sus entrañas, en la de Clara Criollo; y la muchacha que se peinaba y «es la corota que quedó acostada», en la de Cristian Trejo.

  3. Voltear la tierra para despertar la vida: el resurgimiento de los pueblos del valle de Atriz, en el municipio de Pasto (Colombia)

    doi.org

    Sitúa a la comunidad que hoy reclama la isla: documenta que el Resguardo Refugio del Sol, constituido a finales de los noventa, fue el primer cabildo del valle de Atriz en reivindicarse quillasinga, y que antes de esa década el nombre lo usaban cronistas y académicos y no los propios habitantes.

  4. Guía de pautas y recomendaciones para el acceso a la justicia propia. Consejo de Justicia, Armonía y Corrección

    minjusticia.gov.co

    Aporta el marco de derecho propio con el que el cabildo se relaciona con este lugar: la Resolución 1610 de 1999 y el Acuerdo 200 de 2009 en su membrete, y el derecho declarado «a visitar y defender los lugares sagrados», que es exactamente lo que está en juego en la discusión sobre el estatuto de la isla.

  5. Celebración ancestral del Resguardo Quillasinga Refugio del Sol en El Encano

    pasto.gov.co

    Confirma que Patricia Jojoa seguía siendo gobernadora del resguardo en septiembre de 2023, cuando se publicó el corpus que contiene este relato, y documenta la celebración ancestral del 28 de septiembre de ese año bajo el lema «Salvemos La Cocha».

Voces de la comunidad

Conversación

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«El origen de la isla La Corota» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El origen de la isla La Corota» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El origen de la isla La Corota» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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