
Pacífico · Quillacingas
El Rabo de Casapamba
Un cabello de la mujer convertida en La Cocha abre un camino subterráneo de sabiduría hacia Bordoncillo.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 3 min
Cuando se estaba creando La Cocha, una joven llevaba en las manos un pilche con agua. El recipiente se le cayó al piso y, al voltearse, dio origen a lo que hoy es la isla de La Corota. El agua siguió creciendo alrededor de la isla hasta cubrir la planicie entera.
La joven no salió de la creciente. Su cuerpo se transformó en el agua que rodea la isla, y su cabellera larga se extendió sobre la superficie: toda la totora que hay en la laguna es ese cabello.
A través de esa cabellera se abren varios caminos de sabiduría. Uno de ellos va a dar al Bordoncillo, el cerro que se alza al occidente del territorio. A ese camino, formado por un solo cabello de la joven, se lo conoce como el Rabo de Casapamba.
Es un canal natural. Se lo distingue porque siempre ha permanecido sin totora, aunque a su alrededor haya mucho matorral. El sendero se considera sagrado, y es supremamente difícil de transitar.
En los días de sol, cuando la luz cae de cierta manera, alcanzan a verse unas gradas bajo el agua. Los peldaños bajan hacia un canal subterráneo que atraviesa la tierra y lleva hasta el páramo del Bordoncillo. Ese es el camino de la sabiduría, y termina en una puerta mágica.
Detrás de la puerta están los libros de la sabiduría. Los cuidan dos guardianes feroces, parecidos a dos perros gigantes. Mucha gente ha intentado llegar. No basta con encontrar las gradas ni con recorrer el canal: para pasar hay que tener ciertos dones y virtudes, hay que ser noble, humilde y honrado. Quien no los tiene, desaparece o queda atrapado allí.
También se asegura que las personas que conocen la medicina de páramo tienen que hacer esa prueba. El camino no es un atajo para curiosos; es el paso que examina a quien va a manejar el conocimiento de esas alturas.
Por eso el Rabo de Casapamba tiene dos formas al mismo tiempo. Sobre el agua es una abertura limpia entre la totora, visible desde ciertos lugares y en ciertos días. Bajo el agua y bajo la tierra es un sendero hacia el Bordoncillo, donde el conocimiento sigue guardado.
La cabellera de la joven une la isla, la laguna y la montaña. Una parte de ella se volvió vegetación; otra quedó como camino. El saber no se retiró del mundo, pero tampoco quedó al alcance de cualquiera: el territorio mismo decide quién puede llegar hasta la puerta.

La enseñanza
“El saber protegido admite solamente a quien llega sin querer quedárselo.”
Territorio
Pacífico · Quillacingas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Pacífico
- Comunidad
- Quillacingas
- Referencia
- 1.108° · -77.15°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Quillacingas · Nariño · Pacífico
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Los mitos en la construcción discursiva de la identidad del Resguardo Quillasinga Refugio del Sol
sired.udenar.edu.co
Transcribe la versión de Patricia Jojoa, gobernadora del resguardo: el pilche caído que forma La Corota, la joven vuelta agua, la cabellera vuelta totora, el cabello único que abre el canal hacia el Bordoncillo, el sendero sagrado siempre sin totora, las gradas visibles en días de sol, la puerta, los libros de la sabiduría, los dos guardianes como perros gigantes, las virtudes exigidas y la prueba que deben pasar quienes conocen la medicina de páramo.
- Creación artística y memoria cultural en la comunidad del Resguardo Refugio del Sol
sired.udenar.edu.co
Aporta el anclaje material del topónimo: recoge de Milena Jacanamejoy, en la casa cabildo el 15 de septiembre de 2011, que entre los lugares representativos del territorio están «la piedra, los petroglifos de San José, en Casapamba», junto a La Corota, la laguna y la montaña del Tábano.
- Estrategia pedagógica: contribuyendo a la apropiación de los mitos y leyendas del resguardo indígena Quillasinga Refugio del Sol, territorio El Encano, con los estudiantes del grado tercero de la Institución Educativa El Romerillo, a través de la minga de pensamiento
repository.unad.edu.co
Sitúa Casapamba en la historia del cabildo: la incluye entre las veredas que desde 1997 se organizaron en la lucha por la tierra que dio origen al resguardo, junto a Romerillo, Naranjal, El Motilón, Santa Lucía, Santa Teresita, Santa Clara, El Carrizo, Santa Isabel, El Puerto, El Socorro y El Encano Centro, y recoge testimonios fechados del taita Camilo Rodríguez Quispe y del taita Cristóbal, médico tradicional.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Guía de pautas y recomendaciones para el acceso a la justicia propia. Consejo de Justicia, Armonía y Corrección
minjusticia.gov.co
Da el encuadre de derecho propio en el que el relato tiene sentido práctico: el resguardo declara el derecho a practicar la medicina tradicional y a visitar y defender los lugares sagrados, habla de «los tres pilares del saber y del conocimiento del pueblo Quillasinga» y de aprender a sentir el territorio y a caminarlo.
- El mito, un mundo legendario real en los imaginarios socioculturales de los estudiantes del corregimiento de El Encano
sired.udenar.edu.co
Sitúa Casapamba y el Bordoncillo en la geografía del corregimiento: la enumera entre las veredas de El Encano y registra el Bordoncillo como el páramo donde nace el río El Encano, el principal afluente de la laguna. Aporta además la versión de Cristian Trejo, en la que una mujer que se peina con una vasija de agua da origen a la creciente, el único otro relato de la cuenca que hace del cabello un elemento del origen.
- Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia: Quillacinga
mng.mincultura.gov.co
Aporta el marco de pueblo en el que se inscribe el conocimiento que el relato protege: registra la pérdida de la lengua quillacinga, de la que solo quedan rastros en topónimos y apellidos, lo que explica que un topónimo como Casapamba conserve una carga que ya no puede leerse lingüísticamente.
- Voltear la tierra para despertar la vida: el resurgimiento de los pueblos del valle de Atriz, en el municipio de Pasto (Colombia)
doi.org
Fecha el sujeto que transmite el relato: documenta que la adscripción quillasinga en Pasto empezó a finales de los noventa con Refugio del Sol y que antes de esa década los habitantes se identificaban por el gentilicio de su vereda, lo que obliga a leer «camino de sabiduría del pueblo Quillasinga» como formulación reciente y no como continuidad demostrada.
- Celebración ancestral del Resguardo Quillasinga Refugio del Sol en El Encano
pasto.gov.co
Confirma que Patricia Jojoa, narradora de este relato, era gobernadora del resguardo en septiembre de 2023, y registra la celebración ancestral del 28 de septiembre de ese año en El Encano.
Sigue explorando
También te puede interesar

Creación de La Cocha: el pilche y la laguna
Pacífico · Quillacingas

El llamado de Inti
Pacífico · Quillacingas

El origen de la isla La Corota
Pacífico · Quillacingas

Ají, Flor y la creación de los colibríes
Pacífico · Quillacingas

La sirena de la Laguna de La Cocha
Pacífico · Quillacingas

El Trueno
Pacífico · Nasa - Paeces
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El Rabo de Casapamba» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El Rabo de Casapamba» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El Rabo de Casapamba» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


