
Pacífico · Nasa - Paeces
El Trueno
El Trueno habita lagunas, auxilia a las autoridades y también aparece como un viejo que transforma cultivos y se lleva personas.
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El relato
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Por los filos y las cañadas andaban los Pijaos. Eran tantos que nadie subía solo a la roza, y al mediodía las casas de bahareque quedaban con la puerta atrancada. En los fogones se contaban los caminos por donde habían pasado y los que todavía faltaban.
El Trueno vivía en Sukafi. Miró desde allá arriba el número de los que habían llegado y resolvió acabar con ellos. Bajó hasta una piedra alta que por allí existe todavía y se paró encima. Esperó un rato, midiendo el aire. Olía a lluvia antes de tiempo.
Entonces boleó la boleadora.
El golpe salió de la piedra y siguió cañón abajo, de un filo al otro, sin detenerse en ninguno. Los mató hasta Kuetando. Cuando el ruido se apagó contra las laderas ya no quedaba quien contestara desde el otro lado.
Fue a buscar a los médicos y les habló sin rodeos.
—Ya están muertos todos los animales —dijo—. Pueden tumbar las montañas.
Y se fue. Tomó el camino del páramo, donde la neblina llega a media tarde y borra los pastos, y entró en la laguna de Vichaguau. No volvió a salir de ella.
La gente volvió a subir a las rozas. Se tumbó monte donde antes nadie se metía, se quemó lo caído, se sembró maíz entre los troncos y la ceniza.
Los cabildos de antes lo iban a buscar allá arriba. Salían de noche, cuando el frío ya estaba asentado en las quebradas, y subían con las varas de mando por caminos que la lluvia deshacía en barro. Llegaban a la orilla antes del amanecer. Allí hablaban con él y dejaban enfriar las varas.
Los médicos tenían fe en que así moría muy poca gente. El Trueno mismo ayudaba a sostener las varas con sus remedios, y mientras las varas estuvieran frías el año pasaba sin muchos entierros. Bajaban despacio, con la ropa pesada de neblina, y en las casas los esperaban junto al fogón para saber qué había dicho.
Eso era antes.
Los médicos de ahora no son capacitados para hablar con el Trueno. No suben: de pronto los mata. La laguna sigue en el mismo sitio, quieta, con su neblina encima, y nadie llega ya hasta la orilla a decirle nada. Los cabildos se posesionan abajo, con las varas tibias, y cuando en el cañón revienta un aguacero grande alguno todavía levanta la cabeza y mira hacia el páramo.

La enseñanza
“Una fuerza que protege sólo mientras alguien sepa acercársele se pierde cuando nadie aprende a hacerlo.”
Territorio
Pacífico · Nasa - Paeces
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Pacífico
- Comunidad
- Nasa - Paeces
- Referencia
- 2.63901° · -76.019°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Nasa - Paeces · Cauca · Pacífico
- Referencias
- 10
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Mitología y cuentos de la parcialidad de Calderas, Tierradentro
revistas.icanh.gov.co
Publica veintiséis relatos recogidos en Calderas con nombres de informantes, intérpretes y variantes diferenciadas.
- Mitos y leyendas de Colombia, tomo I
flacso.edu.ec
Reproduce el corpus de Bernal, acredita su procedencia y advierte que contiene varias versiones y modalidades de una misma narración.
- Lenguas nasa yuwe y namtrik
mng.mincultura.gov.co
Describe lengua, territorio, organización, héroes, trabajo de la tierra y cosmogonía desde bibliografía y procesos educativos contemporáneos.
Contraste y contexto · 7 referencias
- Somos el pueblo nasa de la Çxhab Wala Kiwe
nasaacin.org
Perfil del pueblo nasa escrito por su propia organización: ley de origen, territorio, lengua nasa yuwe, cabildos y los tejidos de educación, salud, justicia y comunicación, con los hitos del proceso organizativo.
- Plan de Vida de la Asociación de Autoridades Ancestrales Indígenas Nasa Çxhãçxha
tierradentro.co
Voz organizativa de los diecisiete resguardos nasa del municipio de Páez, en Tierradentro, que define su plan de vida como un proceso colectivo de reflexión y acción fundado en el pensamiento propio.
- Territorio ancestral del pueblo Nasa entre el riesgo y la resistencia
cric-colombia.org
Sitúa Tierradentro como territorio ancestral Nasa y vincula memoria, autonomía, Juan Tama y defensa comunitaria.
- Nidos de lengua y revitalización del nasa yuwe
scielo.org.co
Explica la relación entre lengua, territorio, señales, sueños, naturaleza y los tres espacios del mundo Nasa en procesos educativos actuales.
- Mesianismo y las transformaciones de símbolos mesiánicos en Tierradentro
revistas.icanh.gov.co
Analiza al Trueno como la figura de la que dependen los demás héroes: las lagunas donde desaparecen son sus casas y lugares peligrosos por su ira, el cabildo peregrinaba a la laguna a lavar las varas antes de posesionarse, y en Calderas se cuenta que espantó a un sacerdote que quiso sacar madera de unas lagunas sagradas.
- Medicina y magia entre los paeces
revistas.icanh.gov.co
Documenta con informantes de Calderas y parcialidades vecinas que el médico recibe su vocación en visiones del Trueno y es consagrado a la orilla de la laguna, y que los cabildos de entonces ya no iban a lavar las varas de mando por falta de médicos como los antiguos.
- El pensamiento de las aguas de las montañas
journals.openedition.org
Afirma que entre los páez el trueno habita el centro de las lagunas como expresión del poder y la sabiduría, y que quien es alcanzado por él queda contaminado de ese poder: si no lo mata, le da poder de vida.
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¿Así te la contaron?
«El Trueno» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
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No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El Trueno» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El Trueno» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








