Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí

Amazonas · Desana

Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí

Ãgãmahsãpu, padre de las aves, recorre casas de transformación y vincula sus cantos con el umarí y la abundancia venidera.

Leer el relato
Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí: la entrada del relato

El relato

Escuchar el relato · 4 min

Ãgãmahsãpu era el jefe de todas las aves que cantan en su tiempo: inambúes, pavas, trompeteros, paujiles. Bajó desde el norte hasta la Maloca del Río de Leche para subir por donde había subido la humanidad y entrar en las mismas casas de transformación, haciendo en cada una la ceremonia del umarí. Todavía no era tiempo de que diera fruto y él llegaba repartiéndolo. De él aprendieron los desana esa ceremonia, la que hace que al año siguiente haya mucho umarí.

Se supo que venía bailando maloca por maloca y buscando mujeres. En la trigésima casa, la Maloca de los Cantos, vivía Diápirõ con dos hijas. Ellas oyeron hablar de él y ya lo querían sin conocerlo; él también quería llevárselas. El padre las escondió dentro de una maleta de guardar plumas.

Entró haciendo sus ceremonias. La música era tan bonita que las muchachas, metidas en la maleta, le rogaron al padre que la abriera un poquito. Él dijo que los visitantes eran muy feos. «Con una voz tan bonita no pueden ser tan feos.» Tanto insistieron que a las nueve abrió una rendija. Vieron a los bailadores y salieron.

En esa maloca había otro, Oá, la chucha. Llegó diciendo que venía a ayudarle a su primo a tomar las bebidas, pero venía a estorbar: cada vez que Ãgãmahsãpu se acercaba a las muchachas, corría a oír. Al final habló claro: nos las llevamos.

De madrugada, Ãgãmahsãpu les dio la cita y les explicó el camino. El de la derecha lleva al Uaupés y es el mío; ahí voy a dejar una pluma de la cola de la guacamaya roja. El de la izquierda es el Tiquié y lleva a la casa de Oá; ahí dejo una de guacamaya verde. Oá oyó todo.

El día señalado fue a la encrucijada a cambiar las plumas y se subió a un guamo a esperar. Llegaron las muchachas. La menor decía que era el camino de la derecha, como él lo había dicho; la mayor, que era el que tuviera la pluma roja. No quiso oírla y tomaron el de la izquierda. Oá bajó, volvió a poner cada pluma en su sitio y las siguió.

Llegaron a una casa tranquila donde una vieja hacía ollas y creyeron que era su abuela. Les dio de comer hormigas que apestaban y les dijo que se acostaran en la hamaca del nieto, de donde salieron volando moscas zumbando «oá, oá». Al amanecer se oyó el tambor de Ãgãmahsãpu, y Oá se puso a tocar el suyo, que sonaba «oá tü, oá tü», es decir, chucha, chucha. Las moscas, las hormigas y por último el tambor lo habían delatado. Se fueron antes de aclarar hacia donde sonaba el trocano.

Llegaron a la otra orilla del Uaupés y no había canoa. El martín pescador les sintió el olor y les dijo que habían estado en la casa de Oá; el patico que iba por el caapi hizo lo mismo. Sólo el caimán, que no olió nada, las pasó. En la maloca las hicieron entrar por la puerta de atrás y las lavaron con plantas olorosas.

Oá llegó detrás a reclamarlas. Antes de salir le había dejado su cuia a la abuela: si me matan, mi sangre volverá a esta cuia. Insistió todo el día y toda la noche. Al amanecer, Ãgãmahsãpu mandó a sus empleados, las garzas y los socós, que se lo llevaran al puerto e hicieran con él lo que quisieran, y lo mataron. La cuia amaneció llena de sangre y la vieja la convirtió en dos gavilanes reales.

Terminó su baile a las ocho de la mañana. Se bañó con las dos y la mayor le pidió que cantara. Dijo que sólo cantaba en día y hora ciertos. Ella insistió; la menor le dijo que no insistiera; insistió otra vez y cedió. Apenas dijo la primera palabra, los gavilanes lo agarraron y se lo llevaron.

Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una muerte llama a otra, y la cadena sigue más allá de quienes la empezaron.”

Territorio

Amazonas · Desana

Amazonas · Desana

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Desana
Referencia
0.12° · -69.45°

Ficha del relato

Contexto histórico

El capítulo encabeza la parte final del libro y va seguido, sin corte, de los ciclos de los Diroá y los Koáyea. La ceremonia que Ãgãmahsãpu viene haciendo tiene nombre en desana —Miubehari, también Mübuhañahani— y es el rito de distribución del umarí, la fruta comestible de una planta de la familia de las icacináceas. El nombre del personaje se glosa en la nota como «inambú mayor», «padre», «persona».

El libro no deja la historia sin explicación. La cierra con cuatro leyes de los antiguos sobre el noviazgo y con una frase que resume el mecanismo: el crimen siempre trae venganza y así va aumentando. No es un calendario ni una moraleja agrícola; es un caso de conflicto entre dos pretendientes que termina en dos muertes.

Lo narró Umusĩ Pãrõkumu, Firmiano Arantes Lana, nacido en 1927, kumu, baya y tuxaua del clan Kẽhíripõrã del río Tiquié, muerto en 1990. Lo escribió su hijo Tõrãmũ Kẽhíri, Luiz Gomes Lana, nacido en 1947, presidente de la UNIRT desde su fundación en 1990 y autor de los dibujos del libro junto con su primo Feliciano Lana. La edición de 1995, de UNIRT y FOIRN, se hizo a partir del manuscrito original revisado por Dominique Buchillet con la orientación del propio Luiz Lana, y añade mitos que la primera edición de 1980 no traía.

Los dos lugares que el relato señala están en Brasil: el puerto de Ãgãmahsãpu en el Uaupés, donde dicen que se ve la marca del escudo de Oá en una piedra, y el puerto de Oá en la Serra da Mucura, en el Tiquié, arriba del poblado de Fátima.

Resonancias con otros mitos

El engaño de las señales cambiadas en la encrucijada —el pretendiente rechazado que intercambia las marcas del camino y desvía a las viajeras hacia su propia casa— es un recurso narrativo que circula ampliamente. Aquí está contado con dos plumas de guacamaya, una roja y una verde, y con dos ríos reales, el Uaupés y el Tiquié, que en ese tiempo, dice el texto, eran caminos.

El impostor delatado por su propio olor y por su propio tambor es la parte que no se puede resumir sin perderla: las moscas, las hormigas que apestan y el tambor que repite su nombre lo denuncian uno tras otro, y con eso el relato explica por qué las mujeres huelen distinto y por qué, en los días de fiesta, entran por la puerta de atrás de la maloca.

Las aves que anuncian tiempos son un lugar común comparativo en toda la cuenca. Lo que aquí tiene apoyo textual es más estrecho y más verificable: un jefe de aves que reparte una fruta concreta entrando casa por casa, y una ceremonia con nombre propio que, dicen los narradores, hacía que al año siguiente diera mucho umarí. El calendario no está enunciado como lista; está implícito en que el reparto se haga antes de que el árbol dé.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Lo que sigue a este episodio en el libro Kẽhíripõrã es el ciclo de los Diroá, y ahí se ve que la cadena no es exclusiva de este clan. La abuela de Oá les pide a los gavilanes la última pluma del ala de su nieto, la convierte en el inambú de hoy, y manda a su marido, una avispa grande, hasta la maloca de los Koáyea —las «jaguares de cuias»—, en la Cachoeira de los Jaguares, donde hoy está la misión de Iauaretê, a ver qué hacen con el cuerpo.

  2. Los Wari Dihputiro Põrã tienen esa misma cadena con otros hilos. En su libro hay un capítulo en que los Diroá matan a los gavilanes de la abuela Chucha, y otro en que la abuela de los Diroá visita a sus parientes los Koá-yeá. La chucha, los gavilanes y los jaguares están, pero enganchados a otro héroe y en otro orden.

  3. La diferencia práctica es que el libro del Tiquié le da a Ãgãmahsãpu capítulo propio y ceremonia propia del umarí, mientras que en la colección de Cucura el nudo de la venganza aparece dentro del ciclo de los Diroá y no bajo este nombre. Quien lea sólo uno de los tres libros creerá que la historia empieza donde su libro la empieza.

  4. El igarapé Umarí, afluente del Tiquié, es una de las zonas donde viven los desana de Brasil, y le da nombre a la fruta que este capítulo reparte.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Desana · Vaupés y Alto Río Negro · Amazonas
Referencias
10
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Antes o mundo não existia. Mitologia dos antigos Desana-Kẽhíripõrã

    acervo.socioambiental.org

    El primer volumen de la colección Narradores Indígenas do Rio Negro: la mitología desana dictada por el tuxaua, baya y kumu Umusĩ Pãrõkumu a su hijo Tõrãmũ Kẽhíri, que empezó a escribirla en 1968 sin grabadora, en cuadernos comprados por él. Sostiene las ocho fichas.

  2. A mitologia sagrada dos antigos Desana do grupo Wari Dihputiro Põrã

    acervo.socioambiental.org

    La versión del clan Wari Dihputiro Põrã, escrita en Cucura a lo largo de cinco años, con borradores retraducidos al desana para que el padre los corrigiera.

  3. Livro dos antigos Desana-Guahari Diputiro Porã

    acervo.socioambiental.org

    La versión del clan Guahari Diputiro Porã, del medio Papurí, en casi setecientas páginas. Es donde Miriá Porã Masü mata tres turmas de iniciados y por eso fracasan los tres primeros intentos de poblar el mundo.

Contraste y contexto · 7 referencias
  1. Desana Mythology: Oral Indigenous Literature

    doi.org

    Presentación en inglés del libro de los Lana, traducida por Stanley Krippner, con el relato de cómo se preparó aquella primera edición.

  2. Desana Texts and Contexts. Origin Myths and Tales of a Tukanoan Tribe of the Colombian Northwest Amazon

    lccn.loc.gov

    La mejor fuente del lado colombiano: relatos del bajo Papurí y de Mitú con sus kumua acreditados, entre ellos Torame, que había visto a los misioneros de Montfort quemar los objetos sagrados de su pueblo.

  3. Algunos conceptos de geografía chamanística de los indios Desana de Colombia

    etnolinguistica.org

    Sobre cómo los desana leen el territorio: los lugares del relato como puntos de una geografía que el chamán recorre.

  4. A maloca tukano-dessana e seu simbolismo

    etnolinguistica.org

    Estudio de la maloca tukano-desana y de su simbolismo espacial, con el que se leen las casas y los recorridos que nombran los relatos.

  5. Bueri Kãdiri Marĩriye. Os ensinamentos que não se esquecem

    acervo.socioambiental.org

    Corrobora la cadena del episodio desde otro clan: la flauta de hueso masá pore gõã se hizo con el hueso de la pierna del Águia-rei que los Diroá mataron en la maloca de la abuela Micura (la chucha), a pedido de la abuela del Inambu-rei, 'muerto y devorado por los gavilanes en represalia por la muerte de Micura' (remite a 'Os Diroá matam os gaviões da avó Micura', 1996, pp. 118-122). Además fija el 'verão do umari' (mu weri bohori) en el calendario desana y describe el dabucuri de frutas del monte, con el umarí a la cabeza.

  6. Chuvas e constelações: calendário econômico dos índios Desana

    revistacienciaecultura.org.br

    El calendario de lluvias y constelaciones del Tiquié escrito por el mismo Luiz Lana que transcribió el capítulo: la cosecha del umarí (Poraqueiba sericea) madura a mediados de marzo y termina con la lluvia de la 'Barba del mentón del jaguar' en abril, y en mayo aparece la constelación 'Cuia con pulpa de umarí sobre soporte' (kái saninó). Nombra también el igarapé Umari del Tiquié.

  7. Maladie et mémoire des origines chez les Desana du Uaupès: conceptions de la maladie et de la thérapeutique d'une société amazonienne

    horizon.documentation.ird.fr

    Transcribe en su anexo el mito M.3, 'Histoire de Tinamou, Serpent et Sarigue', del clan Kisibi: Ãgãbogi, el inambú, va a beber a la casa de Serpiente (Bose) con su primo Oa, la chucha; hay dos hermanas; la abuela de Oa recoge la sangre de su nieto muerto y paga con un collar de dientes de jaguar a las águilas arpías para vengarlo; en el baño, las dos hermanas insisten en que cante, él cede y las arpías lo atrapan. Muestra además que los kumua usan ese pasaje en rezos para enviar sueños.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

0 publicadas0 en revisión

«Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Ãgãmahsãpu y el tiempo del umarí» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

Deja tu versión

Desde 10 caracteres. Sin enlaces: los descartamos.

No se publica. Sólo lo usamos si necesitamos preguntarte algo.

Cada versión la lee una persona antes de publicarse. Verás la tuya aquí mismo mientras esperas.