
Río
En la vasta y rica mitología colombiana, los ríos emergen como protagonistas de relatos que entrelazan lo natural con lo sobrenatural, revelando la esencia de la cultura y la identidad de las comunidades. Desde los m...
En la vasta y rica mitología colombiana, los ríos emergen como protagonistas de relatos que entrelazan lo natural con lo sobrenatural, revelando la esencia de la cultura y la identidad de las comunidades. Desde los mitos de Kugï y Nokuerai en la Amazonía, donde la transformación y la supervivencia dan vida a un pato cantador, hasta la historia de Batatabatí, que narra la tragedia y la conexión con la naturaleza en la región Andina, cada relato es un eco de la sabiduría ancestral. La Madre Agua, con su belleza y misterio, atrae a los niños en historias que hablan de amor y pérdida, mientras que en el Caribe, el costeño y los cachacos ilustran el encuentro cultural a través de la pesca. Estos mitos no solo reflejan las creencias y valores de sus pueblos, sino que también nos invitan a explorar la relación entre el ser humano y el agua, un elemento vital que fluye a través de la historia y la memoria colectiva.
Mostrando 6 de 30 mitos

La Sirena de Hurtado
Dicen los viejos que el Pozo de Hurtado no es un hueco de agua sino una boca: traga promesas, mastica caprichos y devuelve lo que uno es. Por eso, cuando Rosario Arciniegas se lanzó en Jueves Santo, el río le cobró el deseo y la dejó cantando para siempre bajo las rocas del Guatapurí.

La comida para los muertos
Explora la relación con lo sobrenatural en el mito de los guahibos y su impacto cultural.

La madre agua
La Madre de Agua es una figura mítica que atrae a los niños con su belleza y misterio en relatos culturales.

Las Manos de Barro
Dicen los viejos Wounaan que Êwandam, solo en las playas del Baudó, probó hacer gente de chonta y de balso. Solo cuando metió las manos en el barro encontró el equilibrio: ni dureza sin escucha, ni fragilidad sin sostén.

Mexión y Manexca
Dicen los mayores que al principio todo era oscuridad y frío. Solo caminaban Mexión y Manexca. Ella trenzó el mundo como caña flecha; él abrió canales para domar el agua. Del maíz nacieron los primeros zenúes, hijos del barro tibio y del nombre del territorio.

Tachi Akhore y la Palabra de Mangle
En un estero de mangle del Pacífico nariñense, un joven ambicioso aprende que la palabra es como el agua: si se ensucia, enferma a todos. Tachi Akhore y Tachi Nawe enseñan que la grandeza verdadera es sostener el equilibrio y compartir la vida.