PacíficoEl Roble del Caballero
Pueblo · MestizoDicen los viejos que una noche de lluvia fina llegó al Parque Caldas una carabela sin mar. Traía un ataúd sellado y una promesa: que Popayán no dejara morir la palabra. Lo enterraron bajo un roble, y desde entonces el árbol cruje cuando la ciudad olvida soñar lo imposible.




