
Andina · Misak
Pedro de Urdimales y la tierra inundada
Pedro de Urdimales inunda la antigua planicie de Guambía y desplaza una loma cargada de gente y animales.
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Aquí en Guambía, donde está, mucho antes la tierra era muy plana, como una mesa. No tenía las lomas ni las hondonadas que hoy separan los caminos, y desde cualquier punto se alcanzaba a mirar lejos.
Y apareció entonces Pedro Urdinales.
Pedro es de los que hacen que lo imposible ocurra sin avisar. Esta vez no preparó una broma pequeña. Hizo inundar todito con el agua.
La creciente avanzó sobre la planicie y fue cubriendo los lugares por donde caminaban las personas y los animales. Toda la gente y todos los animales se subieron al plano, el único terreno que sobresalía. Subieron familias enteras, subieron los venados y las aves y los perros y los animales del monte, cada cual buscando dónde quedarse seco mientras el agua seguía creciendo alrededor.
El plano se llenó. Bajo el peso de tantos y tantos la tierra empezó a crujir y sus bordes se abrieron. Primero aparecieron las grietas. Después la loma se arrancó del suelo, con la gente y los animales encima.
Y se movió.
No era una canoa ni una casa hecha para navegar: era un pedazo del territorio desprendido por la inundación. El agua lo empujó y vino a dar a un punto lejano, lejos de donde había estado, y allí quedó asentado.
Las aguas empezaron a bajar. Ya no encontraron una superficie lisa: en su movimiento habían abierto cauces y profundidades, y donde estaba la loma quedó un vacío, y donde llegó la loma quedó un cerro que antes no había. Guambía apareció con los relieves que tiene.
Pedro no explicó nada. Como hacen los embaucadores, dejó a los demás frente a las consecuencias y salió de la escena. La gente bajó del terreno movido y volvió a buscar caminos, agua y lugares para cultivar.
Desde entonces la tierra guarda la escala de esa travesura. Las lomas y las hondonadas recuerdan que basta un acto para desplazar no ya a una persona, sino al suelo que sostiene a toda una comunidad, y que cuando una multitud tiene que salvarse junta, pesa.

La enseñanza
“Una travesura basta para mover el suelo que sostiene a toda una comunidad.”
Territorio
Andina · Misak
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Misak
- Referencia
- 2.59071° · -76.32248°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Misak · Cauca · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
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Palabras clave
Base documental · 3 referencias
- Antes el amanecer. Antología de las literaturas indígenas de los Andes y la Sierra Nevada de Santa Marta, tomo 1
babel.banrepcultural.org
Publica el texto íntegro de «La tierra era bien plana», que es el relato entero: la tierra plana como una mesa, Pedro Urdinales que hace inundar todito con el agua, la gente y los animales subidos al plano, el peso que arranca la loma y la loma que viene a dar a un punto lejano. Documenta además cómo entró el personaje —es el mismo Pedro Arrimales de la literatura pijao, incorporado como héroe astuto y burlón que a menudo presenta los rasgos del colonizador engañoso, tradición indígena con influencia popular española— y publica el segundo Pedro misak, la «Historia de Pedro Ordimales con el arco iris», donde pierde la apuesta y se convierte en flauta para poder bajar.
- Cómo se escribió Namuy misag: las investigaciones de Gregorio Hernández de Alba, John Howland Rowe y Francisco Tumiñá Pillimué
redalyc.org
Fecha el registro: entre el 1.º y el 16 de julio de 1947, en Popayán, John Howland Rowe y Francisco Tumiñá Pillimué cerraron su primera tanda de entrevistas con varios relatos sobre el embaucador Pedro de Urdimales, lo que sitúa al personaje dentro del repertorio misak dictado por un investigador nombrado por su propio cabildo. Aporta también el criterio para tratar el libro de 1949, cuyos textos Hernández de Alba redujo, recortó y reescribió.
- Nuestra gente [Namuy Misag]: tierra, costumbres y creencias de los indios guambianos
publicaciones.icanh.gov.co
Es la obra de la que procede el fragmento: «La tierra era bien plana» se atribuye a Hernández de Alba y Tumiñá, y de ahí lo cita Portela y después la antología del Ministerio de Cultura.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Análisis sociológico de la literatura indígena Misak
bibliotecadigital.univalle.edu.co
Reconstruye la cadena de transmisión: «La tierra era bien plana» está citado por Portela (2000) pero su autoría corresponde a Hernández y Tumiñá, y lo clasifica como mito de inversión cósmica y fragmento picaresco. Describe también la «Historia de Pedro de Ordimales con el arco iris», atribuida a Agredo y Marulanda, como combate sobrenatural y paso al intramundo.
- Guambianos y paeces: bibliografía anotada
luguiva.net
Documenta la cadena tardía: «Pedro: el mago travieso» es el primero de los seis relatos que Solarte Lindo publicó en 1980, «sin precisar la fuente, reelaborados en forma de cuentos por el autor y puestos en boca de un narrador ficticio: don Zabulón Banderas», de donde vienen el tambor que hace de arca, las parejas de animales y los temblores provocados desde la tumba.
- Guambianos: hijos del aroiris y del agua
luguiva.net
Aporta el contraste interno que la ficha necesita: el derrumbe que en el corpus misak es pirran uno, «parir el agua», y que trae a los primeros habitantes, frente a una inundación que no trae a nadie y solo desplaza a los que ya estaban. Documenta también que las guaicadas y las peñas actuales se explican por el paso del agua sobre lo que antes era pura montaña.
- Guambianos: una cultura de oro
publicaciones.banrepcultural.org
Documenta el otro accidente del terreno que se desplaza en el corpus misak: la laguna de Tenebío, que tras secarse «se fue arriba de Siberia, en el sitio que llaman La Laguna», paralelo directo de la loma que viaja.
- Pueblo Misak
colecciones.icanh.gov.co
Fija el nombre propio misak y el resguardo de Guambía, en Silvia, cuyo relieve de lomas y hondonadas es precisamente lo que el relato explica.
- Metamorfosis, libro I: Deucalión y Pirra
perseus.tufts.edu
Término de comparación: Deucalión y Pirra sobreviven a la inundación enviada por Zeus y recrean la humanidad arrojando piedras, lo que permite señalar que en Guambía nadie es elegido ni se salva por virtud y que el resultado no es una humanidad nueva sino un paisaje nuevo.
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Voces de la comunidad
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¿Así te la contaron?
«Pedro de Urdimales y la tierra inundada» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
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No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Pedro de Urdimales y la tierra inundada» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Pedro de Urdimales y la tierra inundada» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








