Yanoa y Sirbetuna

Andina · U’wa

Yanoa y Sirbetuna

Dasa Duba enfrenta a Yanoa y Sirbetuna para decidir el destino del ganado y apartar una riqueza que rompería el equilibrio U’wa.

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Yanoa y Sirbetuna: la entrada del relato

El relato

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El dios Dasa Duba llamó a Yanoa con su pensamiento. Y Yanoa, que estaba en la otra dimensión, al instante llegó.

—De ahora en adelante —dijo Dasa Duba— usted se ubicará en el cerro Urko Kerata y será el dueño del ganado.

Entonces Yanoa hizo un corral y todos los días revisaba el ganado y les echaba sal a las vacas.

Dasa Duba, en su pensamiento, incitó a Yanoa para que se comiera una vaca. Yanoa agarró la soga e hizo la primera lanzada. Y cuando ya iba a agarrar la vaca para comérsela, con su pensamiento Dasa Duba hizo que no pudiera amarrarla y que las otras reses salieran del corral y pasaran por encima de él. Después del incidente, Yanoa volvió a encerrar las vacas en el corral.

Dasa Duba llamó entonces a Sirbetuna con su pensamiento. Y Sirbetuna, al instante, apareció.

—Sobrino —le dijo Sirbetuna a Yanoa—, quiero que comamos una vaca juntos, porque también son mías. Yo se la ayudo a amarrar.

Sirbetuna hizo la primera lanzada y pudo amarrar fácilmente a la vaca.

—Sobrino —le dijo—, yo tengo mi espada, mi lanza, mi olla y fuego para prepararla.

Entonces Yanoa se retiró de ahí y se puso a tejer con ituma, suskuara, kuibura y suara, que son elementos de poder y riqueza. Mientras tanto, Sirbetuna preparó la vaca y se la comió solo.

Viendo esto, Dasa Duba pensó en una lucha entre Yanoa y Sirbetuna. Y quería que este último ganara, pues creía que Yanoa no era el indicado para ser el dueño del ganado. Y así fue: ganó Sirbetuna y le quitó a Yanoa sus elementos de poder, para guardarlos lejos del alcance de los U’wa.

Yanoa, decepcionado y transformado en ave, voló hacia los Llanos Orientales, fuera del territorio U’wa. Trascendió a la otra dimensión y regresó a su lugar de origen.

Dicen los sabios que si Yanoa se hubiese quedado con el ganado y con los elementos de poder, el pensamiento y la forma de vida de los U’wa serían distintos. Se parecerían a los de los hermanos menores, que extraen recursos de la Madre Tierra para generar riquezas propias. Si eso pasara, los U’wa perderían su identidad y su territorio, y se acabaría el equilibrio natural.

Yanoa y Sirbetuna: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Una riqueza que se acumula sin repartirse aparta a un pueblo del territorio que lo sostiene.”

Territorio

Andina · U’wa

Andina · U’wa

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
U’wa
Referencia
6.81137° · -72.15992°

Ficha del relato

Contexto histórico

La narración la aportó la Sede Minsaka de la Institución Etnoeducativa U’wa Izketa Segovia, en el Resguardo Unido U’wa, Norte de Santander, y se publicó en 2020 en Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita, número 32 de la serie Territorios Narrados del Ministerio de Educación Nacional y el Cerlalc, con textos y traducción de Senén Airima Ríos Santos y Camilo Andrés Delgado Rodríguez y revisión del wejen Situa Kamara.

El glosario del propio libro define las piezas. Dasa Duba es el dios creador y dueño de los animales de este mundo. Urko Kerata es un cerro de otra dimensión donde se encuentra el ganado. La sal figura como práctica ganadera tradicional: se les da a las reses para complementar su dieta de minerales. Y los hermanos menores son los Riowa o gente blanca, llamados así porque nacieron después que los U’wa.

La palabra con la que Sirbetuna se dirige a Yanoa, «sobrino», conecta el episodio con la estructura del parentesco. Ann Osborn documentó que en la tradición oral u’wa los términos de parentesco funcionan como metáforas de clasificación y que los hermanos de la madre suelen ordenar a los hijos de sus hermanas; el hermano de la madre es la figura central alrededor de la cual giran las relaciones entre primos cruzados, tanto en los grupos sociales como en los mitos.

El argumento sobre la riqueza tiene un antecedente registrado cincuenta y ocho años antes y a varios días de camino. En el canto a la creación que Sergio Daza recogió en 1962 entre los tunebos del grupo Cobaría, Sira les había dado a los tunebos la ciencia, la ropa y la plata, y a los blancos los había hecho de barro y desnudos. Los blancos sintieron envidia, y su padre le pidió a Sira que les diera esas cosas; como Sira no tenía más, se las quitó a los tunebos y se las entregó a ellos, para que de envidia no acabaran con los tunebos. El canto cierra ese pasaje con una frase que podría ser el pie de esta narración: «Y por eso hemos venido pobres y desnudos, por eso no tenemos vacas ni caballos, solo marranos y gallinas».

El mismo canto Cobaría guarda otra coincidencia. Allí yanoas es la palabra para las pavas, aves que Sira creó y mandó del cielo al oriente para que poblaran el mundo.

Resonancias con otros mitos

El motivo de la riqueza retirada tiene aquí dos paralelos documentados, y el primero es interno y casi literal.

En el canto a la creación que Sergio Daza recogió en 1962 entre los tunebos Cobaría, Sira quita a los tunebos la ciencia, la ropa y la plata para dárselas a los blancos, y el canto concluye que por eso no tienen vacas ni caballos, solo marranos y gallinas. La narración de Minsaka, en Norte de Santander y cincuenta y ocho años después, llega al mismo punto con otro reparto de personajes: si Yanoa se hubiese quedado con el ganado, los U’wa se parecerían a los hermanos menores, que extraen recursos de la Madre Tierra para generar riquezas propias. Dos clanes distintos explican la misma ausencia de ganado como una decisión y no como una carencia.

El segundo paralelo está en lo que los U’wa sí consideran riqueza. Ann Osborn registró la palabra raiya: la miel y la cera de las abejas son el epítome de la riqueza, y la noción incluye la fertilidad, los productos de intercambio y, hoy, el dinero. Ana María Falchetti documentó cómo esa riqueza circulaba: los U’wa dejaban cera de abejas en puntos ceremoniales y recogían después objetos de oro que, decían, dejaban las abejas. Es riqueza que sale y entra, no riqueza que se encierra en un corral.

Entre los dos queda claro por qué el relato no celebra a Sirbetuna. Él amarra la vaca al primer intento, la cocina y se la come solo, y esa comida sin reparto es lo que Dasa Duba observa antes de decidir. Lo que se retira del territorio no es la abundancia: es la posibilidad de comer sin compartir.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. La narración de Minsaka y el canto Cobaría de 1962 llegan a la misma conclusión por caminos incompatibles, y eso es lo que las hace comparables.

  2. En Minsaka la pérdida de la riqueza ocurre dentro del territorio: Dasa Duba organiza una lucha porque cree que Yanoa no es el indicado para ser dueño del ganado, quiere que gane Sirbetuna, y Sirbetuna guarda los elementos de poder lejos del alcance de los U’wa. En el canto Cobaría no hay lucha ni perdedor U’wa: es Sira quien retira la ciencia, la ropa y la plata y se las da a los blancos, y lo hace para proteger a los tunebos de la envidia. En un caso la riqueza se guarda; en el otro se traspasa.

  3. Los nombres tampoco coinciden. Dasa Duba no figura en la lista alfabética de deidades u’wa que Ann Osborn levantó entre los kubaruwa, donde el Dueño-Señor de los animales es Rúwahama y quien puede serlo desde el mundo de arriba es Yagshowa. Sirbetuna no aparece en ninguna otra fuente consultada.

  4. Sobre Yanoa hay una pista que las fuentes no resuelven. En el relato de Minsaka, Yanoa es el personaje que al final se transforma en ave y vuela hacia los Llanos Orientales. En el canto Cobaría de 1962, yanoas es directamente el nombre de las pavas que Sira mandó del cielo al oriente para poblar el mundo. Las dos fuentes coinciden en el ave y en la dirección, pero ninguna dice que sean la misma cosa, y esta página no lo decide.

  5. La caracterización del Ministerio de Cultura aporta el marco que ambas comparten: el pueblo no ve el territorio como una fuente de riqueza sino como un ser vivo con espíritu y armonía propia.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · U’wa · Boyacá · Andina
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita

    colombiaaprende.edu.co

    Publica el relato íntegro como «Yanoa y Sirbetuna», Sede Minsaka, con el trato de «sobrino», la voluntad de Dasa Duba de que ganara Sirbetuna y la comparación final con los hermanos menores; el glosario define a Dasa Duba como dios creador y dueño de los animales de este mundo, Urko Kerata como cerro de otra dimensión donde se encuentra el ganado, y la sal como práctica ganadera.

  2. Documento madre: Leyes de Origen de los pueblos indígenas de Colombia

    smt-onic.com

    Aporta el paralelo casi literal: Sira había dado a los tunebos la ciencia, la ropa y la plata, y a los blancos los hizo de barro y desnudos; ante la envidia de estos, Sira se las quitó a los tunebos y se las dio a ellos, y el canto concluye «por eso no tenemos vacas ni caballos, solo marranos y gallinas». Registra además yanoas como nombre de las pavas que Sira mandó del cielo al oriente.

  3. Las cuatro estaciones: mitología y estructura social entre los U’wa

    babel.banrepcultural.org

    Aporta la noción de raiya, la riqueza u’wa, que incluye la fertilidad, los productos de intercambio y hoy el dinero, y el sistema de parentesco en que los hermanos de la madre ordenan a los hijos de sus hermanas, que explica el «sobrino» de Sirbetuna.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia: Pueblo U’wa

    mng.mincultura.gov.co

    Aporta la formulación de que el pueblo U’wa no ve el territorio como fuente de riqueza sino como un ser vivo con espíritu y armonía propia, y que la ley de origen les da el conocimiento para usarlo sin agotar los recursos.

  2. Comer y ser comido: los animales en la tradición oral u’wa (tunebo)

    publicaciones.banrepcultural.org

    Aporta la caracterización de miel y cera como epítome de la riqueza y el dato de que la cera es el producto tradicional de intercambio, con lo que muestra qué clase de riqueza sí circula legítimamente en este sistema.

  3. La ofrenda y la semilla: notas sobre el simbolismo del oro entre los Uwa

    publicaciones.banrepcultural.org

    Documenta el intercambio silencioso de cera de abejas por objetos de oro en puntos ceremoniales, un modelo de riqueza que entra y sale del territorio sin quedarse en manos de nadie.

  4. Linajes y circuitos de matrimonio en tres grupos chibcha: u’wa, kogui y muisca

    publicaciones.banrepcultural.org

    Aporta la estructura de los circuitos de alianza chibchas en la que el hermano de la madre y el hijo de la hermana ocupan posiciones fijas, que es la relación que Sirbetuna invoca al llamar «sobrino» a Yanoa.

  5. Pueblo U’wa

    colecciones.icanh.gov.co

    Confirma la continuidad de la defensa del territorio frente a proyectos extractivos, que es el término contemporáneo del argumento que el relato pone en boca de los sabios.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

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«Yanoa y Sirbetuna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Yanoa y Sirbetuna» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Yanoa y Sirbetuna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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