Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo

Andina · Barí

Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo

Ñandóu ocupa el lugar del Sol y Chibáig ilumina como Luna dentro del orden de Sabaseba y sus auxiliares.

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Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo: la entrada del relato

El relato

Al comienzo, Ishtana permanecía en oscuridad. No había Sol que acompañara el trabajo ni estrellas que marcaran el cielo. Sabaseba había ordenado la tierra, pero aún debía distribuir tareas entre sus auxiliares para que cada fuerza ocupara su lugar.

Entre los Saimadoyi estaban Ñandóu y Chibáig. Sabaseba preparó una prueba para reconocer quién podía iluminar con mayor fuerza. Los participantes reunieron plumas amarillas y negras del cuello del tucán y formaron collares. Uno de ellos era un hombre de piel marcada, sin fama de buen cazador, que solo consiguió dos plumas maltratadas: una amarilla y otra negra.

Cuando llegó su turno, algunos no esperaban nada de un collar tan pobre. Sabaseba pidió que no lo excluyeran. Al colocárselo, el hombre brilló. La luz se abrió en el mundo y comenzaron el día y la noche. Las plumas amarillas daban claridad; las negras permitían el descanso oscuro. Sabaseba le indicó que se alejara lo suficiente para iluminar a los Barí y a los demás seres sin quemar sus ojos.

En una versión que nombra a los auxiliares, quien cumple la función del Sol es Ñandóu. Lleva las plumas durante el día y se las quita por la noche. Chibáig, una mujer Saimadoyi, ilumina como Luna cuando llega la oscuridad. Las dos luces no aparecen como objetos sin voluntad, sino como personas vinculadas al trabajo de ordenar el cosmos.

Otra narración cuenta que el señor Sol parte hacia el oriente acompañado por un hijo pequeño. El niño se transforma en ave mensajera y mantiene la comunicación entre su padre luminoso y quienes permanecen en los bohíos. Cuando el Sol vuelve la espalda y desaparece río abajo, la gente deja las labores y puede soñar.

El amanecer no nace de acumular muchas plumas ni de premiar al cazador más reconocido. La luz surge de quien ve relaciones invisibles y de dos colores complementarios. Ñandóu, Chibáig, el tucán y el ave mensajera quedan integrados en un cielo ordenado donde claridad y noche tienen tareas propias.

La enseñanza

Una tarea esencial puede recaer en quien otros subestiman y sostenerse mediante fuerzas complementarias.

Territorio

Andina · Barí

Andina · Barí

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Barí
Referencia
9.05888° · -73.18218°

Contexto histórico

La narración más extensa procede de “En tiempos de la Luna, la Tierra era diferente”, publicada por Luis Galvis y antologada por Miguel Rocha Vivas. Allí el elegido no recibe nombre: es un vidente de piel marcada y escasa habilidad para cazar, cuyo collar tiene apenas dos plumas. La escena explica el origen del día y la noche, el alejamiento del Sol y la transformación de su hijo en ave mensajera.

“Mundo Barí” ofrece una sistematización complementaria del reparto de funciones entre los Saimadoyi. Nombra a Nandu o Ñandóu como quien vence en la prueba del collar y ocupa el lugar del Sol, y a Chibaig o Chibáig como la mujer que ilumina de noche en calidad de Luna. La tesis “La familia Barí” registra las grafías acentuadas y sitúa estas figuras dentro de una organización más amplia del cosmos.

El Mandato de Justicia confirma que la Luna fue el primer ser celestial y que el Sol se conformó a partir de un Barí. No relata allí la competencia completa. Por eso la página no atribuye al documento comunitario detalles que provienen de publicaciones secundarias.

La antigua taxonomía llama a la comunidad “Motilón-Barí”, pero la narración usa Barí. Las imágenes evitarán tocados genéricos y una personificación grecorromana de los astros. La coordenada solo ubica el territorio del Catatumbo y no pretende fijar el punto de un amanecer cosmogónico.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Barí · Santander · Andina
Referencias
7
Última revisión
28 de julio de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mundo Barí: un pueblo que se niega a desaparecer

    mariojavierpacheco.net

    Sistematiza a Sabaseba, los Saimadoyi, Ñandóu, Chibáig, el origen de los ríos, Sibabió, los oficios y el ordenamiento del cosmos.

  2. El Sol babea jugo de piña: Antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá

    babel.banrepcultural.org

    Reúne el corpus Barí publicado sobre el bejuco celeste, Sabaseba, la piña, Sibabió, el árbol de los ríos, el nacimiento del Sol y el viaje de Caminar liviano, con procedencias bibliográficas.

  3. Ruta metodológica para la construcción del Ibakaina – Mandato de Justicia del Pueblo Barí

    minjusticia.gov.co

    Expone con voz organizativa Barí la ley de origen de Sabaseba, la salida de la gente de las piñas, las transformaciones animales, Sibabió, el bejuco de la Luna y el árbol que formó las cuencas del Catatumbo y del Río de Oro.

Contraste y contexto · 4 referencias

  1. La familia Barí

    gredos.usal.es

    Documenta organización familiar, cosmogonía, Sabaseba, Chibáig, Ñandóu, Sibabió, muerte y vocabulario con un amplio aparato bibliográfico.

  2. Documento preliminar de memoria histórica del Pueblo Barí

    centrodememoriahistorica.gov.co

    Recoge la autodenominación Barí, el nombre Ishtana, el ordenamiento de Sabaseba y testimonios de mayores del resguardo Motilón Barí.

  3. Los hijos de Sabaseba: Ishtana resiste, voces del pueblo Barí

    centrodememoriahistorica.gov.co

    Sitúa a Sabaseba como ordenador y maestro, el territorio transfronterizo, el bohío y siete mundos alrededor de Ishtana.

  4. Ficha bibliográfica de El Sol babea jugo de piña

    cervantesvirtual.com

    Confirma autoría, edición, sello institucional y alcance de la antología de Miguel Rocha Vivas.

Voces de la comunidad

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«Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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