
Andina · Barí
Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo
Ñandóu ocupa el lugar del Sol y Chibáig ilumina como Luna dentro del orden de Sabaseba y sus auxiliares.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 3 min
Cuando Sabaséba acabó de dejar la tierra llanita, todo seguía oscuro. El único que veía claro era él: caminaba de noche como si fuera de día.
Un día reunió a los saimadoyi y les habló de la falta que hacía la luz, para que los barí pudieran ver, caminar y trabajar. Les mandó que fueran a buscar plumas de shirokó, el tucán, y que se hicieran con ellas un collar para ponérselo en la cabeza. Salieron todos y consiguieron las mejores plumas que encontraron, y volvieron delante de él con coronas preciosas de colores distintos.
Sabaséba los puso a desfilar uno por uno para probar cuál lucía más. En la primera prueba el que más lució fue Ñandóu, pero le lució solamente la mitad de la corona. Los hizo repetir la prueba para estar seguro, y otra vez ganó Ñandóu: esa vez la corona le lució completa, con todos los colores del tucán.
Entonces Sabaséba se dirigió a él y le señaló su nombre, su sitio y su oficio: «Tú te llamarás Ñandóu. Marcharás allá arriba, al cielo, y lucirás durante el día hasta la noche. De día caminarás despacito, y de noche te quitarás la corona». Antes de mandarlo le cambió el cuerpo y la piel, y por eso las manchas que se le ven no son sus lunares, sino el collar y las sombras de su familia.
Ñandóu se fue con su mujer y sus hijos al lugar indicado. Por la mañanita, antes de amanecer, se pone la corona y se pasea por lo más alto del cielo; al mediodía se cansa un poquito y descansa un rato; al atardecer se la quita para comer. El que le prepara la comida a él y a los suyos es Ñanbobikorái, que cultiva grandes conucos debajo de la tierra, por donde se pone el sol, y pesca en las aguas que corren allá abajo. Cuando terminan de comer, Ñanbobikorái los recoge en una balsa y los lleva de prisa por esas aguas hasta que amanecen otra vez por donde sale el sol.
Después Sabaséba se dio cuenta de que la oscuridad de la noche seguía molestando a los barí. Había entre los saimadoyi una mujer que andaba siempre desnuda, caminaba de noche y era tan fría que los dos hombres que la seguían nunca pudieron juntarse con ella; de tan pálida, brillaba. A esa le dio una función comunitaria: alumbrar de noche paseándose por el cielo, para suplir la luz del sol. La llamó Chibáig. Desde entonces vive sola. Los collares que lleva son las manchas que se le ven. Cuando aparece entera es porque se puso el sombrero grande, y cuando aparece chiquita es porque se puso el chiquito. Hay días en que termina muy fatigada y duerme profundamente, y por eso a veces no se la ve dar su paseo.
De las estrellas, los totubí, cuentan dos cosas. Unos dicen que un día cayeron del árbol las frutas de la palma de coroso y de ellas nacieron las luciérnagas, y que Sabaséba las recogió y las fue colgando del cielo, y por eso lucen a ratos toda la noche. Otros dicen que al principio los barí se arañaban mucho andando por el monte y de sus carnes caían gotas de sangre, y que de esas gotas salieron unos insectos que brillan; los barí los espantaban, y ellos se fueron a fijarse en el cielo. Desde allá alumbran, y por ellos se orienta uno de noche.

La enseñanza
“La luz del día y la de la noche son oficios repartidos, no una sola potencia.”
Territorio
Andina · Barí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Barí
- Referencia
- 9.05888° · -73.18218°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Barí · Santander · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Los barí. Su mundo social y religioso
bidicap.org
Da la versión grabada más completa de la prueba de los collares de tucán, con las dos rondas, el cambio de piel de Ñandóu, el discurso de Sabaséba asignándole nombre y oficio, el papel de Ñanbobikorái y las dos tradiciones sobre el origen de las estrellas.
- Los Barí, en Geografía humana de Colombia. Nordeste indígena, tomo II
babel.banrepcultural.org
Resume la prueba en que Nandu sobresale por brillar más con el collar de plumas de tucán y describe a Chibaig como la mujer saimadoyi encargada de iluminar de noche.
- El Sol babea jugo de piña: Antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá
babel.banrepcultural.org
Imprime «En tiempos de la Luna, la Tierra era diferente», la versión de Galvis en la que el elegido es un vidente anónimo de piel marcada con dos plumas desechadas, nacen el día y la noche del collar bicolor y su hijo se convierte en ave mensajera.
Contraste y contexto · 6 referencias
- La familia Barí
gredos.usal.es
Repite la prueba de los collares con las grafías acentuadas Ñandóu y Chibáig, describe las fases lunares por el tamaño del sombrero y discute expresamente que Sabaséba acompañe al sol en su recorrido diario.
- Los barí: historia, sociedad y cultura
albaciudad.org
Formula el reparto de la manera más escueta: el Sol era un barí llamado Ñandóu encargado de alumbrar el día y la Luna era una mujer tan fría, Chibaig, que no podía cohabitar con ningún hombre.
- Ruta metodológica para la construcción del Ibakaina – Mandato de Justicia del Pueblo Barí
minjusticia.gov.co
Establece la cronología que ordena el relato: la Luna fue el primer ser celestial y el Sol se conformó después a partir de un barí.
- Los hijos de Sabaseba: Ishtana resiste, voces del pueblo Barí
centrodememoriahistorica.gov.co
Sitúa a Yãdou y a Yãbobikorai junto a Sabaseba en el cielo más alto del mapa de siete mundos y da voz a mujeres barí como Abocuaigdara Baschicora, autora del «Canto al cazador», traducido por Asaybibina Chimana.
- Introducción al estudio de la cultura barí. Capítulo tercero. Estructura social (sección «Cosmovisión»)
produccioncientificaluz.org
En la sección «Cosmovisión» (pp. 272-273) afirma que la génesis de los barí está en los saimadoyi, habitantes del sol, que bajaron a la tierra por una liana hasta la confluencia del Tukuku y el Santa Rosa, y recoge una explicación de las estrellas distinta de las de Castillo: los planetas son «estrellas de verdad» y las estrellas corrientes, «de mentira», nacidas de planetas que murieron. Abre además el capítulo diciendo que los barí tienen «el Sol por origen».
- Producción de un documental cinematográfico sobre los yakuikuibái de la etnia barí de la Sierra de Perijá. Fase III: Culminación
virtual.urbe.edu
Transcribe en paráfrasis la entrevista al sagdou José Akrikdá, de la comunidad de Kumanda: antes no había sol y todo estaba oscuro; Sabaseba juntó a un grupo de hombres, les hizo ponerse sombreros con plumas de distintas aves para que alumbraran, y al salir el sol se oyó un viento fuerte y les dijo que vivirían siempre con la luz del día. En otra respuesta dice que Sabaseba enseñó a los barí a hacer el sol con una corona de plumas. Recoge también, de Lusbi Portillo, el mapa de nueve niveles con Barún Ashúa y Barúnnora, y de José Quintero Weir la definición de Ñanbobikorai como fuerza vital de la que proceden Sabaseba y los saimadoyi.
Sigue explorando
También te puede interesar
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Ñandóu, Chibáig y las luces del cielo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








