
Andina · Barí
El gran árbol que hizo los ríos
Un árbol inmenso guarda el agua; al caer, forma las cuencas del Catatumbo y del Río de Oro, además de peces y caimán.
Leer el relato
El relato
En un tiempo antiguo no había agua sobre la superficie de Ishtana. La gente calmaba la sed cortando bejucos que guardaban un líquido claro y dulce. Con los años, esos bejucos comenzaron a escasear. Cada búsqueda era más larga y las familias necesitaban encontrar otra fuente.
Un anciano que conocía los rincones, plantas y animales de la selva descubrió un árbol inmenso. Al apoyar el oído en el tronco escuchó un gorgoteo semejante al de una cascada encerrada. Invitó a la comunidad a comprobarlo. Cuando todos oyeron el agua, enviaron mensajes a otros bohíos para reunir a quienes pudieran ayudar.
Durante varias lunas trabajaron juntos. El tronco era tan ancho y resistente que los golpes parecían pequeños frente a él. Al fin se partió. El agua salió a borbotones, llenó las tierras bajas y encontró caminos entre las piedras. Se formaron cuencas, ríos y afluentes. El tronco caído se volvió el primer caimán y sus astillas se transformaron en peces. Desde entonces hubo agua y alimento.
Otra versión empieza con un muchacho que descubre el árbol. Toda la gente lo corta durante un verano. Al caer, el golpe hunde la tierra y las ramas se convierten en cursos de agua. De allí salen el Dabogyi o río Catatumbo, el Iquibocyi o río de Oro y sus afluentes. Las familias guardan el agua primero en vasijas de barro y después aprenden a usar calabazos como recipientes.
El árbol no es un simple depósito abierto por una persona aislada. Su caída requiere escucha, aviso y trabajo colectivo. Tampoco crea un río abstracto: sus ramas dibujan las cuencas donde están las comunidades y los bohíos Barí. El Mandato de Justicia recuerda ese origen para hablar de Ishtana como una totalidad visible y no visible que debe ser preservada.
Cuando el tronco toca la tierra, el paisaje adquiere cauces, animales acuáticos y lugares de vida. La selva, el agua, los peces y la gente no quedan separados en categorías independientes. Todos participan en una transformación que vuelve habitable el territorio y establece obligaciones de cuidado.
La enseñanza
“El agua que sostiene la vida aparece mediante escucha, cooperación y cuidado compartido del territorio.”
Territorio
Andina · Barí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Barí
- Referencia
- 9.05888° · -73.18218°
Contexto histórico
La revisión reúne dos relatos publicados uno junto al otro en la antología de Rocha: “La caída del árbol gigantesco” y “Antiguamente no existía agua”. El primero fue compuesto editorialmente a partir de fragmentos separados en la fuente de Luis Galvis; el segundo conserva la versión del anciano que escucha el agua. Ambos describen el mismo núcleo etiológico y no justifican dos páginas repetidas.
La fuente comunitaria más importante es el Mandato de Justicia de Ñatubaiyibarí. Allí se afirma que los ríos de Ishtana surgieron de un gran árbol cortado por los Barí y se nombran las cuencas de Dabogyi, el Catatumbo, e Iquibocyi, el río de Oro. Este documento conecta el relato con las normas de cuidado territorial, no solo con una explicación del paisaje.
“Mundo Barí” atribuye a Kokebadou la acción de cortar un gran tronco del que brotan las aguas y luego enseñar a pescar. La versión publicada por Galvis habla en cambio de un muchacho o de un anciano, sin ese nombre. La página no decide que sean necesariamente el mismo personaje; reserva la diferencia para la sección de versiones.
La prosa principal combina únicamente acciones compatibles y señaliza sus alternativas. La coordenada marca de manera aproximada el Parque Nacional Natural Catatumbo Barí, próximo a territorios y comunidades Barí; no identifica el lugar exacto del árbol primordial ni sustituye la cartografía comunitaria.
Otras versiones y matices
Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.
- 01
En “La caída del árbol gigantesco”, un muchacho encuentra el árbol y convoca a todos. El trabajo dura un verano. El impacto abre hendiduras, las ramas se vuelven ríos y aparecen el Iquibocyi, el Catatumbo y sus afluentes. Un segundo fragmento añade el aprendizaje de guardar agua en calabazos y enlaza la escena con Muchú y el aplanamiento de algunas vegas.
- 02
“Antiguamente no existía agua” presenta a un anciano sabio que detecta un sonido dentro del tronco. Antes del hallazgo, las familias beben de bejucos. Al caer el árbol, el agua llena primero las cuencas marinas y después fluye por los ríos; el tronco origina un caimán y los pedazos de madera se vuelven peces.
- 03
El Mandato de Justicia comparte una formulación breve y territorial: al caer el árbol se forman las cuencas de Dabogyi e Iquibocyi, donde se asientan comunidades y bohíos. “Mundo Barí” nombra a Kokebadou como auxiliar de Sabaseba que corta el tronco y enseña la pesca.
- 04
La edición conserva esas diferencias de agente y resultado. No introduce una disputa sobre cuál versión es “auténtica”, ni transforma el árbol en un símbolo ecológico contemporáneo pronunciado por un narrador antiguo. La relación con el cuidado de Ishtana sí está apoyada por el mandato comunitario actual.
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Barí · Santander · Andina
- Referencias
- 7
- Última revisión
- 28 de julio de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Ruta metodológica para la construcción del Ibakaina – Mandato de Justicia del Pueblo Barí
minjusticia.gov.co
Expone con voz organizativa Barí la ley de origen de Sabaseba, la salida de la gente de las piñas, las transformaciones animales, Sibabió, el bejuco de la Luna y el árbol que formó las cuencas del Catatumbo y del Río de Oro.
- El Sol babea jugo de piña: Antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá
babel.banrepcultural.org
Reúne el corpus Barí publicado sobre el bejuco celeste, Sabaseba, la piña, Sibabió, el árbol de los ríos, el nacimiento del Sol y el viaje de Caminar liviano, con procedencias bibliográficas.
- Mundo Barí: un pueblo que se niega a desaparecer
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Sistematiza a Sabaseba, los Saimadoyi, Ñandóu, Chibáig, el origen de los ríos, Sibabió, los oficios y el ordenamiento del cosmos.
Contraste y contexto · 4 referencias
- Documento preliminar de memoria histórica del Pueblo Barí
centrodememoriahistorica.gov.co
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- Los hijos de Sabaseba: Ishtana resiste, voces del pueblo Barí
centrodememoriahistorica.gov.co
Sitúa a Sabaseba como ordenador y maestro, el territorio transfronterizo, el bohío y siete mundos alrededor de Ishtana.
- La familia Barí
gredos.usal.es
Documenta organización familiar, cosmogonía, Sabaseba, Chibáig, Ñandóu, Sibabió, muerte y vocabulario con un amplio aparato bibliográfico.
- Ficha bibliográfica de El Sol babea jugo de piña
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Confirma autoría, edición, sello institucional y alcance de la antología de Miguel Rocha Vivas.
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¿Así te la contaron?
«El gran árbol que hizo los ríos» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El gran árbol que hizo los ríos» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El gran árbol que hizo los ríos» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.









