
Andina · Barí
El bejuco entre la Luna, el cielo y la Tierra
Dos versiones Barí recuerdan un bejuco que comunicaba Ishtana con la Luna o el cielo hasta que la conexión fue cortada.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 3 min
La Luna es una mujer, Chibáig, de las primeras que salieron de las piñas. Andaba desnuda y caminaba de noche, y era tremendamente fría. Dos hombres la seguían a todas partes sin poder juntarse nunca con ella.
Ella tenía muchos deseos de juntarse con los barí, que estaban abajo en la tierra. Entonces hizo crecer desde el cielo unos bejucos que llegaban hasta donde ellos vivían. Un día los hombres vieron colgando los bejucos y pensaron en subir. Cuando lo decidieron, avisaron a sus mujeres: que cuando notaran que los bejucos se movían bastante, era que ya venían de regreso, y que mientras tanto no se preocuparan.
Subieron. Arriba encontraron a la Luna desnuda y deseosa, y quisieron cohabitar con ella, pero no pudieron: estaba muy fría. Desanimados, se fueron a visitar a los zamuros blancos, los bachirugdú, que vivían en casitas muy bonitas, y vieron también las de los zamuros negros, los bagchíba. El papá de los zamuros blancos les ofreció a sus hijas, que eran muy bonitas, para que se acostaran con ellas. En cada chinchorro se metían tres con cada barí, una a cada lado y otra encima. Se quedaron varios días. Con las muchachas de los zamuros negros apenas se juntaron, porque estaban hediondas.
El zamuro blanco les pidió que salieran de cacería y trajeran comida para todos. Los barí tenían arcos grandes y los zamuros los tenían chiquitos, así que cazaron mucho más: trajeron toda clase de animales, sobre todo pavas. Regalaron buena parte de la cacería a los zamuros blancos y volvieron a juntarse con sus hijas. El zamuro les regaló además caña brava y semillas de toda clase, que antes los barí no tenían.
La Luna, mientras tanto, se ponía cada vez más celosa, porque con ella no habían podido y con las hijas del zamuro blanco sí.
Cuando pasaron varios días, los barí empezaron a menear los bejucos para avisar a sus mujeres que ya volvían. Echaron hacia abajo todo lo que el zamuro blanco les había regalado y los restos de carne ahumada. Los pedazos pequeños, al pasar por la región del viento fuerte, se los llevó el viento y se perdieron en el monte; los más grandes cayeron cerca, donde aguardaban las mujeres. Después bajaron ellos.
Volvieron a subir muchas veces y repitieron lo mismo: intentaban juntarse con ella, no podían por el frío, y se iban con las hijas del zamuro blanco. La Luna estaba muy enfadada porque la rechazaban.
Un día se enfadó del todo y por envidia cortó los bejucos. Desde entonces los barí ya no suben a la Luna. Si aquello no hubiera pasado, todavía podrían subir por los bejucos que ella hacía crecer desde allá arriba, donde vive.
De los que quedaron arriba, a dos Sabaséba los cambió: a uno lo volvió ardita, kariká, y al otro, un pajarito.

La enseñanza
“El paso entre dos mundos se cierra cuando quien lo sostiene queda desairada.”
Territorio
Andina · Barí
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Barí
- Referencia
- 9.05888° · -73.18218°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Barí · Santander · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Los barí. Su mundo social y religioso
bidicap.org
Transcribe la narración grabada de la subida: la Luna, deseosa, hace crecer los bejucos; los barí suben, no pueden cohabitar con ella por el frío, se quedan con las hijas del zamuro blanco, bajan con caña brava y semillas, y ella corta los bejucos por celos.
- El Sol babea jugo de piña: Antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá
babel.banrepcultural.org
Imprime las dos versiones impresas que compiten con la grabada: la de Galvis, con la Luna y la Tierra como hermanas enlazadas, la patrona de la Luna y las hijas del cóndor, y la atribuida a De Alcácer, donde los barí bajan del cielo y un gallinazo corta la cuerda.
- Ruta metodológica para la construcción del Ibakaina – Mandato de Justicia del Pueblo Barí
minjusticia.gov.co
Confirma públicamente que hubo un tiempo de acceso a la Luna, que ella fue el primer ser celestial, que el bejuco comunicaba Ishtana con ella y que lo cortó cuando los hombres, agotados por sus exigencias, dejaron de satisfacerla.
Contraste y contexto · 6 referencias
- La familia Barí
gredos.usal.es
Sitúa a los zamuros de cabeza blanca y a los zamuros negros, Bachirukdú Atáida y Bagchíba Atáida, en el mismo cielo donde vive Chibáig, con el trueno, el rayo y el arco iris, lo que ubica geográficamente el encuentro que narra la subida.
- Los Barí, en Geografía humana de Colombia. Nordeste indígena, tomo II
babel.banrepcultural.org
Describe el cielo del viento fuerte, kokda sada, donde el viento arrastra lo que baja, y el barún aschua poblado por los zamuros y la luna, que son los planos por los que pasa la subida.
- Los barí: historia, sociedad y cultura
albaciudad.org
Explica por qué la Luna no puede ser alcanzada: Chibaig era una mujer tan fría que no podía cohabitar con ningún hombre, y registra el uso vivo según el cual un barí sin pareja dice que pasó la noche con mucho frío.
- Documento preliminar de memoria histórica del Pueblo Barí
centrodememoriahistorica.gov.co
Enumera los siete cielos con sus nombres barí, entre ellos el kokdasaba del viento fuerte y el barún aschuá de los zamuros y la luna, que es el mapa por el que transcurre la subida.
- Literatura barí, una lengua de origen chibcha
archivo.revistas.ucr.ac.cr
Narra la Luna como Chibáig, saimadoyi salida de la piña, desnuda, fría y con dos maridos que no se le acercan; Sabasëba la manda al firmamento a alumbrar de noche, los dos hombres la siguen subiendo por unos bejucos, ella los rechaza y los arroja desde arriba, y al caer se transforman: el primero en karika, la ardilla, el segundo en taibribri, pájaro nocturno. Añade que Chibáig es dueña de los animales y de la caza nocturna, y sitúa la Luna con los zamuros, el trueno, el relámpago y el arco iris en el Barun ascua.
- Cultura – Cosmovisión («Chibara – El Canto»)
asocbari.org
Al describir el canto barí, dice que se le canta «a la luna que era visitada a través de una cuerda por los Barí» y que ilumina los senderos de cada hombre o mujer: es la única mención de la organización colombiana al camino hacia la Luna, y lo sitúa en la práctica viva del canto. En la misma página nombra a la Luna Chigbayra entre lo primero que Sabaseba creó.
Sigue explorando
También te puede interesar
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El bejuco entre la Luna, el cielo y la Tierra» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El bejuco entre la Luna, el cielo y la Tierra» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El bejuco entre la Luna, el cielo y la Tierra» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








