Nabsacadas, la estrella caída

Andina · Quimbaya

Nabsacadas, la estrella caída

En 1603, Nabsacadas bajó del páramo, reunió pueblos en un bohío y enlazó autoridad ancestral, cosechas, agua y resistencia.

Leer el relato

El relato

En 1603, en el pueblo de Vía cercano a la antigua Cartago, una mujer llamada Inés contó que se le había presentado una figura humana. La noticia pasó a su esposo, Pedro Pachuegue, y luego al cacique Diego Orobajo. Fray Pedro Simón escribió el episodio décadas después y llamó “demonio” a la presencia. Esta revisión conserva la secuencia, pero no adopta esa interpretación cristiana como nombre indígena.

La figura dijo llamarse Nabsacadas, expresión que la crónica traduce como “estrella caída”. Recorrió durante meses varios pueblos de la jurisdicción. Simón cuenta que pidió al cacique una hija para que lo acompañara; la joven participó en el viaje. En otro pueblo, Nabsacadas se presentó ante un cacique llamado don Pedro como su bisabuelo, muerto tiempo atrás y ahora regresado desde el páramo de Tataquí.

Ese regreso daba autoridad a su palabra. Las personas que lo recibieron levantaron un bohío retirado entre guaduales y lo reconocieron como “cacique viejo”. De noche llegaban desde distintos pueblos. Llevaban masato y bollos de maíz, escuchaban sus anuncios y esperaban protección frente a enemigos indígenas y españoles. Nabsacadas prometía prosperidad para las cosechas y vinculaba el agua de la quebrada con el cuidado de los niños, cuestionando la exclusividad del bautismo y de la confesión impuestos por los doctrineros.

El mensaje también era político. La crónica afirma que preparaba una acción coordinada contra los españoles: retirar los frenos de los caballos, ubicarse en las casas y esperar un silbo común. El plan debía convertir comunidades dispersas en una sola respuesta. Antes del día señalado, fray Baltasar de Zamora obtuvo información mediante azotes al cacique y llegó al bohío con acompañantes. La propia fuente colonial deja ver así que su “descubrimiento” dependió de coerción.

Las versiones posteriores separaron los elementos. Algunas hicieron de Nabsacadas un líder quindo o quimbaya capturado y ejecutado; otras lo redujeron a “dios quimbaya”. La investigación reciente propone leer juntos páramo, retorno ancestral, cosecha, agua y resistencia. No sabemos si Nabsacadas fue una persona que asumió una identidad sagrada, una figura visionaria, un nombre colectivo o la forma colonial de reunir varios acontecimientos.

Por eso el relato termina sin estatua ni doctrina cerrada. Queda una estrella caída que baja del páramo, cruza pueblos, reúne gente en un bohío y ofrece una alternativa espiritual y política en un territorio sometido. Su fuerza está tanto en lo que el archivo conserva como en aquello que no consiguió explicar.

La enseñanza

Un archivo de conquista también conserva proyectos indígenas de comunidad y resistencia.

Territorio

Andina · Quimbaya

Andina · Quimbaya

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Quimbaya
Referencia
4.8465° · -75.6701°

Contexto histórico

La fuente principal es fray Pedro Simón, quien incorporó el episodio a sus Noticias historiales publicadas en 1626. Su relato procede del ámbito franciscano: nombra al doctrinero Baltasar de Zamora, a Inés, Pedro Pachuegue, Diego Orobajo y don Pedro; describe el bohío, las ofrendas, la predicación y el plan del silbo. Al mismo tiempo, llama “demonio” a Nabsacadas y elogia la represión del encuentro.

Mauricio Arango Puerta releyó el pasaje en una tesis doctoral de 2022. En vez de aceptar la demonología del cronista, observa que los hombres procedentes de la montaña o del páramo aparecían como portadores de conocimiento sobre catástrofes y conflictos. Nabsacadas afirmaba regresar del Tataquí y su autoridad ancestral prometía librar a la población de enemigos, mejorar las cosechas y relativizar los sacramentos coloniales.

La identidad étnica no es uniforme en las fuentes. Arango indica que la gente de Vía pertenecía a la nación Quimbaya; Víctor Zuluaga presenta a Nabsacadas como un indígena quindo que buscó unir Quindos, Quimbayas y Gorrones. El nomenclátor de Gonzalo Correal lo llama quimbaya. La ficha se aloja en esta comunidad por el escenario y la recepción documentada, pero no borra esa discrepancia.

Durante el siglo XX el Handbook of South American Indians comprimió el expediente en la etiqueta “dios quimbaya”. Esa fórmula elimina la trama histórica y convierte una presencia localizada en deidad general. La página nueva se crea precisamente para evitar ambos extremos: ni demonio colonial ni dios panquimbaya demostrado.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.

Procedencia

Recopilado de la tradición oral de Quimbaya, Andina · Andina > Caldas > Quimbaya.

Cómo documentamos cada relato

Fuentes y revisión editorial

Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Última revisión: 28 de julio de 2026Aportar o corregir una fuente

Voces de la comunidad

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