
Andina · Quimbaya
Ipiaré Ebachí y la sandalia del Cumanday
Una leyenda literaria de 1932 lleva a Ipiaré al Cumanday, donde pierde una sandalia que su ánima seguirá buscando.
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La profecía decía dos cosas. Que se apagaría el gran vórtice y la nieve cubriría sus contornos hasta convertir la montaña en un blanco parecido a los montones de algodón de los telares. Y que vendría una raza extranjera, de hombres barbudos, armados de rayos y montados en grandes pájaros marítimos que cortarían veloces la superficie del océano, ese otro dios inmenso enemigo de los indios.
Los reyes quisieron detenerla. El último de ellos subió al vórtice del volcán con su hija, Ipiaré Ebachí, que quiere decir Bello Día. Ella iba en un lujoso palanquín de oro, y detrás marchaba la comitiva: mujeres desnudas, esclavos, sacerdotes y orfebres.
Subían con prisa, porque iban al encuentro de su dios. En esa prisa a la princesa se le cayó una sandalia. Era larga y flexible, con incrustaciones de oro, de las que se ciñen al tobillo con cadenas y sortijas. Nadie la vio caer. La comitiva siguió subiendo.
Arriba parecía que la profecía se estuviera cumpliendo delante de ellos. De las fauces del volcán salía un humo como de madera verde. El manto de armiño lucía ya a grandes trechos su blancura imperial. El agua bajaba cargada de hielo y de lavas medio encendidas entre los peñascos. Un ligero temblor hacía pensar que la montaña dormía.
Entonces sonaron las cornetas de oro. Anunciaban la decisión del último rey, que no quería esperar la irrupción de los extranjeros, y los artistas y los sacerdotes empezaron a preparar el ritual de su muerte, con el filo de una flecha o con las llamas fluctuantes del cráter.
Antes de morir, la princesa pidió que buscaran su sandalia. La buscaron y no fue hallada.
Los indios que sobrevivieron al monarca vieron muchas noches el ánima de la princesa buscar por las laderas del Cumanday su perdida sandalia. Y dijeron después, en sus melancólicos romances, que las lágrimas de Ipiaré Ebachí habían formado el nevado Santa Isabel.
De todo lo que subió aquel día a la montaña —el palanquín, las cornetas, el oro de los orfebres, la corte entera— lo único que quedó suelto en el mundo fue una sandalia perdida en la cuesta, y una mujer que sigue bajando a buscarla.

La enseñanza
“Un objeto perdido en la subida puede pesar más que todo lo que llegó a la cumbre.”
Territorio
Andina · Quimbaya
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Quimbaya
- Referencia
- 4.8841° · -75.3237°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Quimbaya · Caldas · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Nuestro dios Ruiz
universocentro.com.co
Es la única fuente accesible que reproduce el relato con citas literales del texto de Gonzalo Uribe de 1932, recuperado por la periodista Alba Nelfy Bernal: la profecía del vórtice que se apaga y la nieve «semejante a los montones de algodón de sus telares»; la raza extranjera de hombres barbudos «armados de rayos y montados en grandes pájaros marítimos»; el último rey y su hija Ipiaré Ebachí (o Bello Día) en un «lujoso palanquín de oro» con comitiva de mujeres desnudas, esclavos, sacerdotes y orfebres; la sandalia «larga y flexible» con incrustaciones de oro que se cae en la subida; el humo de madera verde, el manto de armiño y las cornetas de oro en la cima; y el cierre con el ánima que busca la sandalia por las laderas del Cumanday y las lágrimas que forman el nevado Santa Isabel.
- Memoria virtual: portal literario y cultural del eje cafetero
repositorio.utp.edu.co
Su capítulo tercero, páginas 191 a 234, está dedicado a Gonzalo Uribe Mejía —que firmaba como Luis Yagarí—, con biografía, cronología y obra publicada, y reproduce como imagen una página de El Liberal de Manizales del martes 5 de abril de 1932, edición 500. Es el único soporte localizado que da periódico, número y fecha para un texto de Uribe de ese año.
- Quimbaya. Orfebrería temprana
publicaciones.icanh.gov.co
Es el contrapeso arqueológico de la ficción: muestra que bajo el rótulo Quimbaya hay períodos muy distintos y ninguna monarquía unificada, lo que permite leer la corte, los esclavos y los orfebres del relato de 1932 como invención literaria y no como recuerdo.
Contraste y contexto · 6 referencias
- La orfebrería Quimbaya tardía: una investigación en la colección del Museo del Oro, en Boletín Museo del Oro núm. 31
publicaciones.banrepcultural.org
Separa el Quimbaya Tardío del Temprano y describe los tipos de adorno realmente documentados, con lo que la sandalia de oro «para ceñir al tobillo con cadenas y sortijas» queda identificada como invención del autor y no como pieza atestiguada.
- La crónica del Perú, primera parte
archive.org
El capítulo XXIV describe el volcán que se ve desde la provincia de Quimbaya y que «cuando hace claro echa de sí grande cantidad de humo», identificado por los editores modernos de la crónica con el Tolima y no con el Ruiz: es el dato que obliga a no dar por sentado que la montaña del cronista y el Cumanday de la leyenda sean la misma.
- Generalidades del volcán Nevado del Ruiz
www2.sgc.gov.co
Describe la localización, la morfología y la actividad del volcán que la leyenda llama Cumanday, y permite leer el humo, el hielo y el temblor del relato como descripción de un volcán activo y no como prodigio.
- Las huellas ancestrales, en Ánfora 1(1), pp. 76-79
publicaciones.autonoma.edu.co
Aporta el paralelo regional documentado: en la página 78 recoge a Xixaraca, «Dios supremo que estampó sus huellas en las rocas de Mápura», y a Michua, «la diosa del valor y de la guerra que convertía los ríos en sangre». Dos divinidades que se van y dejan marca en la piedra y en el agua, escritas por un autor del mismo eje cafetero, muestran que la imagen circulaba entre los escritores regionales.
- Tesoro Quimbaya
cultura.gob.es
Documenta las 121 piezas exhumadas por guaqueros en Filandia, Quindío, en 1890, entregadas a España en 1893 y hoy en el Museo de América, con el proyecto de investigación arqueometalúrgica y el pronunciamiento de 2023 de la Academia Colombiana de Historia que prefiere llamarlo «Conjunto Filandia». Es el oro real de la región frente al oro imaginado del palanquín y la sandalia.
- Quimbaya: la gente y el oro en el Cauca medio
enciclopedia.banrepcultural.org
Recuerda que para el siglo XVI los europeos nombraron en el Cauca medio provincias distintas por lengua y política, lo que contradice la «monarquía quimbaya unificada» sobre la que se construye la ficción.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Ipiaré Ebachí y la sandalia del Cumanday» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Ipiaré Ebachí y la sandalia del Cumanday» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Ipiaré Ebachí y la sandalia del Cumanday» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








