
En los cerros de Lobara, Serobakara y Toiroa, cerca del camino entre Cascajal y Mulera, se reunieron los animales. Desde las alturas observaban a las familias U’wa que subían y bajaban por el territorio. Veían viajeros con mochilas cargadas y niños sostenidos en la espalda. Sabían que cada recorrido atravesaba lugares visibles y otros que podían esconder peligros.
Los animales conversaron sobre la manera de ayudar. No querían detener los viajes ni reemplazar el conocimiento de las personas. Decidieron enviar advertencias por los medios que ya compartían con ellas: el canto, el sueño y las señales del camino.
El pájaro cientaro propuso seguir a los viajeros mientras cantaba. Cuando se sentaran a descansar, los soplaría para que entraran en un sueño profundo. Allí conocería aquello que los inquietaba y convertiría ese conocimiento en un canto que otros animales pudieran comprender. Varias aves eligieron esperar junto a los senderos. Sus voces cambiarían según el riesgo: un llamado insistente podría avisar de algo oculto más adelante; otro sonido recordaría que no era buen momento para continuar.
El tigrillo tomó una tarea diferente. Seguiría a la gente hasta sus casas sin acercarse de forma amenazante. Cuando durmieran, se conectaría con su espíritu. El consejo aparecería con una forma cercana: la voz de un familiar, un vecino o un ser de otra dimensión. Al despertar, la persona tendría que recordar el sueño y reconocer qué acción debía corregir.
Desde entonces, los animales no son un decorado silencioso del territorio. Aconsejan, revelan peligros y hacen visible cuando una conducta rompe la armonía. El cientaro conoce secretos porque acompaña los caminos; las otras aves hacen oír advertencias; el tigrillo trabaja en el espacio de los sueños.
Los U’wa agradecen esos mensajes prestando atención. Escuchar un canto o recordar un sueño no significa obedecer cualquier temor: exige leer la relación entre lugar, momento, animal y conducta. La ayuda funciona porque personas y animales participan de un territorio vivo y pueden advertirse mutuamente.

Contexto histórico
“Los mensajes de los animales” abre la selección de nueve narraciones de Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita. El libro fue construido por la Institución Etnoeducativa U’wa Izketa Segovia a partir de procesos con niños, dinamizadores y autoridades tradicionales de comunidades de Norte de Santander. Los textos fueron revisados en u’wajka y castellano para una publicación educativa de 2020.
La procedencia es importante: no se trata de una transcripción extraída por un coleccionista externo ni de una leyenda genérica adaptada al pueblo U’wa. La introducción explica que las historias circulan en Unkarkuba, un encuentro anual de intercambio de saberes, y que las autoridades participaron en su transmisión. Esta página parafrasea la narración y acredita el libro; no reproduce su texto bilingüe ni sus ilustraciones.
La monografía de Osborn ayuda a comprender por qué animales, cantos y sueños pueden comunicar mundos. Su investigación muestra que los seres celebrados no son “animales” en un sentido naturalista simple y que los cantos mantienen relaciones entre deidades, lugares y actividades. La caracterización cultural confirma el papel de autoridades, oralidad y lengua.
Los cerros y comunidades nombrados pertenecen al ámbito de la Institución Izketa Segovia. La coordenada es territorial y no pretende ubicar con exactitud la reunión animal.
Otras versiones del relato
- 01
La publicación comunitaria presenta una versión concreta con tres estrategias: el cientaro aprende secretos durante el sueño, otras aves advierten desde las orillas de los caminos y el tigrillo aconseja al conectarse con el espíritu de quien duerme. El cierre expresa gratitud y recuerda que los animales ayudan a reconocer acciones indebidas.
- 02
En otros registros U’wa, las relaciones con animales aparecen dentro de mitos cantados extensos, ceremonias de soplar y sistemas de equivalencia entre cultivos, presas y dueños no visibles. No se incorporan esos materiales como si fueran escenas omitidas de esta historia. Funcionan como contexto para comprender una continuidad cosmológica.
- 03
La traducción castellana usa “cientaro” para el ave que encabeza el relato. La edición conserva ese nombre sin asignarle una especie científica que la fuente no identifica. Tampoco decide si la conexión del tigrillo debe clasificarse como sueño, visión o mensaje chamánico en categorías occidentales.
- 04
Algunas lecturas infantiles podrían convertir a los animales en personajes que hablan como en una fábula. Aquí se conserva el tono pedagógico, pero el consejo animal se presenta como relación territorial y no como moraleja inventada.
Resonancias con otros mitos
Las aves que anuncian acontecimientos aparecen en muchas tradiciones campesinas e indígenas de Colombia. La coincidencia no vuelve al cientaro equivalente a cualquier ave agorera: su función se relaciona con viajeros U’wa, cerros concretos y un conocimiento transmitido en canto.
El consejo recibido en sueños recuerda relatos donde antepasados o protectores visitan a quienes duermen. En esta historia, el tigrillo no reemplaza a la familia; hace que el mensaje pueda aparecer por medio de una voz familiar, vecinal o procedente de otra dimensión. Esa mediación distingue la escena de un simple “animal guía”.
Dentro del corpus U’wa, el pájaro carpintero entrega poder de curación y el oso protege una comunidad. Los tres relatos muestran capacidades animales, pero sus relaciones son diferentes: unos advierten, otro sana y otro vigila. No conviene unificarlos en una categoría plana de “animales mágicos”.
La enseñanza se aproxima a prácticas contemporáneas de observación ecológica, porque cantos y comportamientos animales pueden indicar cambios ambientales. El relato, sin embargo, no se reduce a un manual de señales naturales: incluye dimensiones espirituales, conducta humana y reciprocidad.
La enseñanza
“Quien aprende a escuchar el territorio reconoce advertencias antes de que el daño sea irreversible.”
Procedencia
Recopilado de la tradición oral de U’wa, Andina · Andina > Boyacá > U'wa.
Cómo documentamos cada relatoFuentes y revisión editorial
Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita
Publica nueve narraciones seleccionadas y revisadas con niños, dinamizadores y autoridades U’wa de Norte de Santander, en castellano y u’wajka.
- Las cuatro estaciones: mitología y estructura social entre los U’wa
Documenta la cosmología de colores, deidades, ciclos Reowa y Aya, el ordenamiento de las abejas y otros cantos Kubaruwa dentro de sus ceremonias estacionales.
- Documento madre: Leyes de Origen de los pueblos indígenas de Colombia
Explica para el pueblo U’wa la unión creadora de los mundos de arriba y abajo, el universo de colores y la responsabilidad de los cantos en el sostenimiento del mundo.
- Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia: Pueblo U’wa
Sitúa territorio, lagunas de origen, clanes, lengua, mitos Reowa y Aya, miel, autoridades y continuidad cultural U’wa.
- Pueblo U’wa
Confirma autodenominación, lengua, territorio en la Cordillera Oriental y continuidad de la defensa de la Madre Tierra.
- Archivo de mitos de pueblos indígenas de Colombia
Conserva el acceso institucional al compendio donde circuló la síntesis del mito U’wa de la creación y a otros archivos regionales.
- El mito U’wa de la creación desde la psicología analítica
Presenta la secuencia de Rurcocá, Sira, Canwará, los mundos de colores y la creación del mundo intermedio a partir de registros de Osborn.
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