Los mensajes de los animales

Andina · U’wa

Los mensajes de los animales

Aves y tigrillo acuerdan aconsejar a los viajeros U’wa mediante cantos, señales y sueños.

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El relato

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En un tiempo se reunieron todos los animales en los cerros de Lobara, Serobakara y Toiroa, muy cerca del camino que pasa por las comunidades de Cascajal y Mulera. Entre ellos se contaban historias sobre los U’wa.

Les parecía muy curioso que los viajeros de Cascajal y Mulera subieran y bajaran con muchas mochilas y cargando a sus niños en las espaldas. También se interesaron por saber todos los misterios de esos viajeros. Querían facilitarles la vida dándoles consejos y, para eso, idearon varias estrategias.

El pájaro cientaro, que es un ave propia del territorio ancestral, de pico largo y de plumas rojas y amarillas, dijo que perseguiría a los viajeros cantando, y que cuando ellos se sentaran a descansar los soplaría para que entraran en un sueño profundo. Luego, dentro de ese sueño, aprendería los secretos de los viajeros y haría con ellos un canto que después les transmitiría a sus amigos animales.

Otros pájaros dijeron que esperarían a la orilla de los caminos, para dar mensajes de advertencia a los viajeros mediante su canto.

Por su parte, el tigrillo dijo que seguiría el camino de los viajeros hasta sus casas. Y que cuando se durmieran, él se conectaría con sus espíritus para aconsejarlos. En el sueño, los U’wa recibirían el consejo por medio de un familiar, de un vecino o de un ser de otra dimensión.

Desde entonces los U’wa están agradecidos con los animales, porque los advierten de los peligros y los aconsejan a través de sus cantos o de sus sueños. También, gracias a esos mensajes, saben qué cosas de las que hacen son indebidas, pues el cientaro conoce todos sus secretos.

Los animales no quedaron como un adorno del paisaje. Cada especie tiene un ser supremo en otra dimensión que la controla y la protege, y para ese ser supremo los animales de este mundo son sus cultivos y su alimento diario. Son seres inteligentes, curiosos, sabios y poseedores de poderes propios. Por eso los mensajes viajan en las dos direcciones: de las autoridades tradicionales hacia la naturaleza y de la naturaleza hacia los seres humanos, unas veces por la palabra y otras veces por el sueño.

Los mensajes de los animales: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un territorio habitado avisa de sus peligros por el canto y por el sueño de quien lo cruza.”

Territorio

Andina · U’wa

Andina · U’wa

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
U’wa
Referencia
6.81137° · -72.15992°

Ficha del relato

Contexto histórico

La narración la aportó la Sede Onkasa de la Institución Etnoeducativa U’wa Izketa Segovia, en el Resguardo Unido U’wa, y su título en u’wajka es Luat Shit Ekuga. Abre el libro Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita, publicado en 2020 como número 32 de la serie Territorios Narrados del Ministerio de Educación Nacional y el Cerlalc, con textos y traducción de Senén Airima Ríos Santos y Camilo Andrés Delgado Rodríguez, ilustraciones de Elizabeth Builes y revisión del wejen Situa Kamara. La selección de las nueve narraciones se hizo, según explica la propia institución, teniendo como referente la convivencia, la armonía y el equilibrio del ser U’wa con los animales, de acuerdo con la Ley de Origen o Sir Ajka.

El relato está anclado en un camino concreto. Los animales se reúnen en los cerros de Lobara, Serobakara y Toiroa, cerca del camino que pasa por las comunidades de Cascajal y Mulera, y lo que observan son los viajeros que suben y bajan por ahí. El glosario del mismo libro precisa que Toiroa es el cerro que representa una de las puntas de los cuatro pilares de la dimensión de la Tierra, y que el cientaro es un ave del territorio ancestral cuyas plumas rojas y amarillas se usan para elaborar algunos elementos sagrados.

El procedimiento del cientaro tiene definición propia en ese glosario: soplar es la transmisión de energías a otro ser para su purificación. No es un gesto figurado, sino el mismo acto que ejecutan las autoridades tradicionales.

El marco general lo escribe la institución en el capítulo sobre la cultura U’wa: cada especie animal tiene un ser supremo en otra dimensión que la controla y la protege; las autoridades tradicionales transmiten mensajes de armonización y protección mediante la oralidad o los sueños, de los seres humanos hacia la naturaleza y al revés; y los animales son amigos y consejeros.

Ann Osborn llegó a una conclusión equivalente desde el otro extremo del territorio, en el clan kubaruwa del Cocuy: los u’wa no hacen una distinción tajante entre ellos y los animales, puesto que ambos están conformados por las mismas propiedades originales y ambos obtienen sustancias alucinógenas en los mitos.

Resonancias con otros mitos

Dos paralelos documentados sostienen la idea de un territorio que avisa.

El primero es el vuelo de las tijeretas que Osborn transcribió en el canto 16d del aya. Cuatro tipos de aves de cola bifurcada aparecen por el este, vuelan hacia el oeste y regresan por debajo, y hacen ese recorrido cuatro veces, cada vez más alto, cantando. Es el mismo dispositivo de la narración de Onkasa —un ave que recorre un camino cantando y va dejando información en él—, puesto esta vez al servicio del ordenamiento del mundo y no del cuidado de unos caminantes concretos.

El segundo es el reowa, el mito cantado de la soplada. Osborn registra sopladas dirigidas contra los peligros de los seres acuosos y orientales del solsticio; en una de ellas Ruruna sopla las culebras del mundo de abajo, desde las montañas del oeste hasta donde el cielo toca la tierra, para que su veneno no dañe, y en otra se echa sobre las culebras el sueño-Sol. El soplo que adormece aparece en las dos tradiciones: allí para neutralizar un peligro, aquí para abrir el sueño donde se entrega el consejo.

Un tercer punto de contacto es el de las plumas. Las del cientaro sirven, según el glosario del libro, para elaborar elementos sagrados. Osborn documenta que las plumas de pavo se insertaban en las capas ceremoniales y en los gorros de iniciación de las adolescentes, y que circulaban como artículo de intercambio entre habitantes de distintas zonas. Aconsejar al que camina y vestir la ceremonia resultan ser dos usos del mismo vínculo con esas aves.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. El texto de Onkasa es breve y deliberadamente abierto. Los pájaros que esperan a la orilla del camino dan «mensajes de advertencia» mediante su canto, sin que se diga qué canto significa qué. Cualquier catálogo de señales que se le añada es interpretación y no relato.

  2. El reparto de tareas sí está fijado: el cientaro persigue y sopla para inducir el sueño y convierte los secretos en canto; otros pájaros esperan junto a los caminos; el tigrillo sigue hasta las casas y se conecta con los espíritus de quienes duermen. El consejo llega entonces con la voz de un familiar, de un vecino o de un ser de otra dimensión.

  3. En el trabajo de Ann Osborn entre los kubaruwa los pájaros ocupan otra posición. En el canto 16d del mito cantado del aya, cuatro tipos de tijeretas aparecen por el este, vuelan hacia el oeste y regresan, y repiten ese vuelo cuatro veces, cada una más alto, cantando mientras vuelan; Kanwara les da el alucinógeno para que puedan seguir volando aunque ya se hayan asentado en la tierra a procrear, y a esos pájaros se los designa como aya, ordenamiento. Allí el ave que recorre el territorio cantando no advierte a nadie: lo ordena.

  4. Sobre quién recibe el mensaje hay otra diferencia. La caracterización del Ministerio de Cultura y el Documento Madre de Leyes de Origen atribuyen la lectura de los sueños a las autoridades tradicionales, los Werjayas o los Karecas. La narración de Onkasa la pone en manos de cualquier viajero: quien despierta tiene que reconocer el consejo por su cuenta y decidir qué corregir.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · U’wa · Boyacá · Andina
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita

    colombiaaprende.edu.co

    Publica el relato íntegro como «Mensajes de los animales / Luat Shit Ekuga», Sede Onkasa, con el camino entre Cascajal y Mulera, el reparto de tareas entre el cientaro, las otras aves y el tigrillo; el glosario describe al cientaro y define Toiroa y soplar, y el capítulo cultural explica que los animales son amigos y consejeros.

  2. Comer y ser comido: los animales en la tradición oral u’wa (tunebo)

    publicaciones.banrepcultural.org

    Aporta el canto 16d del mito cantado del aya, donde cuatro tipos de tijeretas aparecen por el este, vuelan al oeste y regresan cuatro veces cada vez más alto, cantando mientras vuelan, y Kanwara les da el alucinógeno para que puedan volar aunque ya se hayan asentado; y el principio de que los u’wa no distinguen tajantemente entre ellos y los animales.

  3. Las cuatro estaciones: mitología y estructura social entre los U’wa

    babel.banrepcultural.org

    Aporta el mito cantado del reowa con sus sopladas: Ruruna sopla las culebras del mundo de abajo desde las montañas del oeste hasta donde el cielo toca la tierra para que su veneno no dañe, y en otra soplada se echa sobre las culebras el sueño-Sol.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia: Pueblo U’wa

    mng.mincultura.gov.co

    Confirma que los mitos cantados reowa son rituales de soplar orientados a la purificación y atribuye a las autoridades tradicionales la transmisión de mensajes por la oralidad y los sueños.

  2. Documento madre: Leyes de Origen de los pueblos indígenas de Colombia

    smt-onic.com

    Aporta la creación de las aves en el canto Cobaría: Sira creó las pavas y las mandó del cielo al oriente, y luego las golondrinas, encargando estas últimas a Huaa, con lo que el poblamiento del mundo por aves viajeras queda documentado en otro clan.

  3. Pueblo U’wa

    colecciones.icanh.gov.co

    Confirma el territorio y la continuidad de las autoridades tradicionales en al menos diecisiete comunidades, marco en el que se transmite este tipo de saber.

  4. Las estructuras de pensamiento dual en el ámbito de las sociedades indígenas de los Andes Orientales

    publicaciones.banrepcultural.org

    Permite situar el par humano-animal como aviso mutuo dentro del repertorio de estructuras duales documentado para los Andes Orientales.

  5. Reseña de «Tengo los pies en la cabeza», de Berichá (Esperanza Aguablanca)

    publicaciones.banrepcultural.org

    Documenta la existencia de una escritura u’wa propia sobre rituales chamanísticos y sobre la relación con seres de otras dimensiones, que es el registro al que pertenecen los consejos recibidos en sueños.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

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«Los mensajes de los animales» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Los mensajes de los animales» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Los mensajes de los animales» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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