
Andina · U’wa
Lisha, la madre del agua
Kusbasha entra en Lisha, madre del agua, y transforma su fuerza en los ríos que recorren el territorio U’wa.
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El relato
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Los ancestros hablaron de Lisha, la madre del agua. Vivía donde hoy nace el río Keroa, en una laguna entre las peñas. Allí Lisha se transformaba en olas y se comía todo lo que pasara. Por eso los U’wa tenían miedo de caminar cerca de ese lugar: cuando ella se levantaba, después no se encontraba nada.
Un día llegó un hombre poderoso llamado Kusbasha, al que los U’wa le pidieron ayuda para calmarla. Kusbasha tomó chicha de maíz en la casa de una familia y escuchó todas sus quejas. Luego se fue con su hermano mayor a mirar el lugar donde se levantaba Lisha.
El hermano lo esperó de lejitos y le advirtió que no se acercara mucho, porque Lisha se lo podía comer. Cuatro veces fue Kusbasha hasta la punta del camino y cuatro veces regresó. La quinta vez, Lisha se lo comió.
Cuando ella abrió la boca, su interior se iluminó. Kusbasha pudo ver que la madre del agua tenía dentro de su cuerpo cuatro espinas en las que morían personas y animales. Pasó deslizándose y evitó las espinas. Cayó directo al estómago y vio que era como una casa en la que ella guardaba los huesos de los que se había comido.
En su mochila llevaba un cuchillo, yopo y ebará. Inhaló yopo cuatro veces y prendió candela para buscar el corazón de Lisha. Después de cuatro días adentro se dio cuenta de que ella tenía cuatro corazones, cuatro riñones y cuatro hígados, y uno a uno los fue cortando.
Cuando terminó, el agua de la laguna se fue secando, pero él alcanzó a enterrar una vena del cuerpo de Lisha. Esa vena la repartió por distintos lugares para que la sangre no se uniera, porque si llegaba a unirse el espíritu de la madre del agua reviviría y ella volvería a comerse a los U’wa y a todo lo que pasara por ahí.
Kusbasha vio que de la vena enterrada salía una gota de agua. Luego salió una totumada y después agua en gran cantidad. Así supo que el agua no se había acabado.
A los cuatro días, su hermano mayor fue a la laguna a rescatarlo. Lo encontró cansado, maltratado y débil. Al llegar a la casa, la familia se dio cuenta de que Lisha se había tomado la sangre de Kusbasha, porque estaba pálido y desnudo. Él pidió chicha y le dieron una totumada; también le dieron un guayuco viejo para que se tapara y una ruana para que se cobijara. Luego pidió una hamaca para descansar un rato y se quedó dormido.
Al despertar les contó que Lisha no volvería a comerse a nadie y que nunca faltaría el agua en el territorio U’wa. Ahora la sangre de Lisha es el agua que corre por los ríos del territorio ancestral.

La enseñanza
“Una fuerza devoradora deja de serlo cuando se reparte en muchos cauces en vez de concentrarse.”
Territorio
Andina · U’wa
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- U’wa
- Referencia
- 6.81137° · -72.15992°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · U’wa · Boyacá · Andina
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 19 de septiembre de 2026
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Palabras clave
Base documental · 3 referencias
- Historias ancestrales U’wa — Kajkin Luin Karita
colombiaaprende.edu.co
Publica el relato íntegro como «Lisha», Sede Tabut Ak Lia, con el nacimiento del río Keroa, las cuatro espinas, los cuatro corazones, riñones e hígados, el reparto de la vena y la reposición de Kusbasha con chicha, guayuco, ruana y hamaca; el glosario define ebará y yopo.
- Las cuatro estaciones: mitología y estructura social entre los U’wa
babel.banrepcultural.org
Su lista alfabética de deidades registra a Thithiyara, Dueña-Señora del agua, a Rithbara, Dueña-Señora de los peces, y a Riachiroa, glosada como la época del solsticio de junio, la luna mojada y la madre del agua terrestre: el cargo de dueña del agua existe en el sistema kubaruwa.
- Documento madre: Leyes de Origen de los pueblos indígenas de Colombia
smt-onic.com
Aporta el reparto Cobaría del agua: Sira encargó las aguas a Iáchawa, que las hizo y crió en ellas los peces, y puso de cuidandero de los peces a Risbara, con poder de crear más hasta que se acabe el mundo.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Caracterizaciones de los pueblos indígenas de Colombia: Pueblo U’wa
mng.mincultura.gov.co
Aporta dos elementos: que en los espacios de abajo se encuentra el agua en forma de cuerpo de mujer, base de todos los elementos que sostienen la tierra, y la clasificación de lagunas, chorros y remansos como lugares prohibidos y encantados en los que no se entra sin permiso de los seres espirituales.
- Comer y ser comido: los animales en la tradición oral u’wa (tunebo)
publicaciones.banrepcultural.org
Aporta la lógica de las dos vías de una misma sustancia: la kenoba de las abejas se convierte en miel pura o en insectos con ponzoña según el lago por el que pase, que es el mismo procedimiento con el que Kusbasha transforma a Lisha al repartirla.
- La ofrenda y la semilla: notas sobre el simbolismo del oro entre los Uwa
publicaciones.banrepcultural.org
Aporta el principio de que ciertos bienes se siembran o depositan en puntos del territorio para que queden fijados allí, que es la operación que Kusbasha realiza al enterrar la vena para que la sangre no se reúna.
- Pueblo U’wa
colecciones.icanh.gov.co
Confirma el territorio u’wa en el norte de la Cordillera Oriental, donde nacen los ríos que el relato explica.
- Reseña de «Tengo los pies en la cabeza», de Berichá (Esperanza Aguablanca)
publicaciones.banrepcultural.org
Aporta el episodio del río Cobaría, cuyo pescado comido sin purificar tuvo consecuencias corporales irreversibles, y muestra que en esta tradición el agua no es un recurso neutro sino un cuerpo con reglas.
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Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Lisha, la madre del agua» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Lisha, la madre del agua» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Lisha, la madre del agua» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








