Kaliwirnae, el árbol de los alimentos

Orinoquía · Sikuani (Guahíbo)

Kaliwirnae, el árbol de los alimentos

El mono nocturno oculta el gran árbol que reúne los alimentos, pero el picure y la lapa siguen el aroma de la piña y descubren su secreto.

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El relato

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Un niño se volvió mata de yuca, y de esa mata creció un árbol grande. Era Kaliwirnae. En sus ramas estaba toda la comida junta: la piña, el ají, la caña y frutas de todas las clases. La gente todavía no sabía que existía.

El que sí sabía era Kutsikutsi, el mico de noche. Salía cuando oscurecía y volvía de madrugada oliendo a piña, y no decía nada. El picure le sintió el olor y trató de seguirlo. No pudo: el mico iba por arriba, saltando de rama en rama, y el picure se quedó abajo sin dar con el camino.

La lapa lo hizo mejor. Se le fue detrás sin hacer ruido y no lo perdió de vista en toda la noche. Caminaron hasta el Orinoco y lo cruzaron, y del otro lado estaba el árbol cargado.

Kutsikutsi se trepó a comer. Desde arriba se le escurrió una piña, y abajo la lapa la agarró. El mico se le vino encima y alcanzó a arrancarle la cola, y la tiró al río; allá en el agua la cola se hizo anguila. La lapa se fue de todos modos con la piña y llegó a donde estaba la gente a contar lo que había visto y a mostrar de dónde venía.

Entonces le hicieron al mico de noche una invitación para que sorbiera yopo con ellos. El mico llegó y sorbió. Con el yopo encima ya no pudo guardarse nada: vomitó, y en lo que vomitó estaba el olor de la piña. Ahí quedó descubierto y tuvo que decir dónde quedaba Kaliwirnae.

El picure y el mico se agarraron. Cada uno cogió un tizón prendido de la candela y se lo puso al otro encima. Las quemadas les quedaron marcadas en el cuerpo, y por eso esos dos animales andan hasta hoy con esas señales.

Kaliwirnae, el árbol de los alimentos: lo que quedó del relato

La enseñanza

“El sabor que alguien esconde termina delatándose, y entonces la comida deja de ser de uno.”

Territorio

Orinoquía · Sikuani (Guahíbo)

Orinoquía · Sikuani (Guahíbo)

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Orinoquía
Comunidad
Sikuani (Guahíbo)
Referencia
4.2° · -71.4°

Ficha del relato

Contexto histórico

La narración que sigue esta página es la de Carmen Rojas Amaya, traducida por José Quintero Campo y registrada en la comunidad de Corocito, resguardo Caño Ovejas, en el Meta. La Audioteca Digital del ICBF la publica con audio y texto bilingüe, dentro de la colección De agua, viento y verdor. La narradora advierte que la historia es larga y que ella cuenta hasta ahí, y la página respeta ese final: no le pega lo que sigue en otras versiones.

Es el relato más contado del pueblo. Álvaro Baquero lo dice sin rodeos: el mito del árbol Kalivirnae es quizás la historia más popular entre los guahibos. De ahí que exista en tantos registros, y que cada uno tenga nombre y fecha. Tiberio, alias Nusalia, jefe de Kotsipa, se lo narró a Francisco Queixalós en 1972, y Queixalós lo publicó en 1978 en edición sikuani/francés con el análisis línea a línea. Eutimio Vargas, sikuani, firma como autor la versión guahibo que el Instituto Lingüístico de Verano editó en 1974 con la traducción de Victor Kondo y señora. Los docentes de Awariba y Domoplanas lo publicaron en 2015 partido en dos capítulos, el hallazgo y la tala. Y William Torres lo escribió como se lo enseñaron don Rafael Vicente Yepes Kasulú y don José Antonio Kasulú, del resguardo Wakoyo.

Lo que en esta versión queda en la sombra —de dónde salió el árbol— lo cuenta con nombre otro relato del mismo libro de 2015: Kusubaüwa, una anciana que vivía sola en tierra poco fértil, encuentra una raíz con forma de huevo, la guarda en una tinaja, y del almidón que se forma crece un niño; ese niño, ya hombre, camina hasta el confín y se convierte en el árbol frondoso del que brotan los alimentos.

Resonancias con otros mitos

La comparación más útil está firmada. Reseñando Entre cantos y llantos, la compilación de tradición oral sikuani de Francisco Queixalós, William Torres pone a Kaliawiri al lado de Moniya Amena, el árbol del alimento y de la abundancia en la mitogonía uitoto y muinane. Son pueblos distintos y lejanos, y el paralelo se cita como lo que es: dos árboles cósmicos que concentran lo cultivable y cuya caída reparte el mundo.

Dentro del mismo corpus sikuani el árbol no está solo. Torres anota que Kaliwirnae no sólo da frutas y cultígenos: da también el capi, que es enteógeno, y el barbasco, con el que se pesca, y por eso los dos bejucos que lo amarran al cielo son justamente esos dos. Cuando el árbol cae, cae con la técnica adentro.

Y la caída tiene consecuencias que esta versión no alcanza a contar y otras sí. En la de los docentes de Awariba y Domoplanas, al caer el árbol los animales toman forma humana y aparece la muerte para los seres vivientes; las astillas que los bachacos regaron por el territorio dan origen a las piedras; y nacen los dos valores del pueblo sikuani, wakena, la distribución colectiva de los alimentos, y unuma, el trabajo colectivo. Cada animal que participó con esos dos principios formó su clan, y por eso hay clanes de tigre, guacamaya, picure, peces, sapo, danta, perro, culebra, caimán y ocarro.

Propio de esta versión es el comienzo y el final: el niño vuelto mata de yuca, el picure que no encuentra el camino, la cola convertida en anguila y el yopo que hace hablar al que no quería.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Casi todo cambia entre una versión y otra, y lo que cambia se puede nombrar.

  2. El animal que descubre el árbol. Para Ortiz, kutsikutsi es el Potos flavus, el mico nocturno, y así lo anota en el rezo del pescado: «el descubridor del árbol kaliawiri». Torres lo escribe igual. Pero Queixalós, en la edición de 1972-1978, traduce kuci'kuci como opossum, el rabo pelado, Didelphis, y añade una ficha zoológica para justificarlo. No es una errata de una de las dos: son dos identificaciones del mismo nombre sikuani.

  3. Las marcas del cuerpo. En la versión de Queixalós los dos se queman con tizones: la lapa queda con la boca quemada —de ahí los huecos bajo los ojos donde tiene una carne muy apreciada— y el rabo pelado queda sin pelo en la cola. En la de Torres la lapa queda con los cachetes hundidos y el mico sin pelo sobre el esternón, y la cola de la lapa se la arranca el mico. En la de 2015 la piña le cae encima a la lapa y por eso no tiene cola, y el mico queda con la cara arrugada. En esta, la cola arrancada se vuelve anguila en el río.

  4. Las hachas. Queixalós dice que hicieron hachas con mandíbulas de un pez, que se doblaban, y que sólo el pájaro carpintero pudo con el árbol. Vargas y Kondo, Torres y los docentes de 2015 cuentan otra cosa: el dueño de las herramientas metálicas —Palameco, Palomeko— se las tragó, un hombre se volvió mosquito y se le metió, y el viejo las vomitó. Ortiz confirma el personaje desde el rezo: palamekunu, «el amo de las herramientas metálicas».

  5. La caída. En Queixalós el árbol cae cuando los bachacos se llevan las astillas. En las otras el árbol sigue en pie porque dos bejucos lo amarran al cielo, el del barbasco y el del capi, y es la ardilla la que los corta: en Torres el macho sale disparado al cielo y le da su color al crepúsculo; en la de 2015 la hembra cae con el árbol y el macho se pierde en el firmamento.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Sikuani (Guahíbo) · Llanos Orientales · Orinoquía
Referencias
9
Última revisión
19 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Kaliwirnae, el árbol de los alimentos

    audiotecadigital.icbf.gov.co

    Audioteca Digital del ICBF, colección De agua, viento y verdor. Comunidad de Corocito, resguardo Caño Ovejas, Meta. Narra el hallazgo del árbol que contenía los alimentos y las acciones del mono nocturno, el picure y la lapa, en sikuani y en español.

  2. L'arbre à nourriture, mythe sikwani (guahibo) sur l'origine de l'agriculture

    amerindia.cnrs.fr

    Amerindia 4. El relato lo narró en 1972 Tiberio, alias Nusalia, jefe de Kotsipá, hoy abandonado. Trae el texto sikuani, la notación fonológica, la traducción y las notas, y es la versión más detallada del árbol de los alimentos que hay en abierto.

  3. Guahibo, en Folclor indígena de Colombia, tomo I

    colombia.sil.org

    Ministerio de Gobierno e Instituto Lingüístico de Verano, Editorial Townsend, Meta, pp. 202-206. Eutimio Vargas firma como autor sikuani del texto guahibo, que va con traducción literal y traducción libre. El enlace es el registro del propio ILV en su archivo de Colombia, con el PDF del volumen.

Contraste y contexto · 6 referencias

  1. Sikuani pe-liwaisianü. Relatos de la tradición sikuani

    colombiaaprende.edu.co

    Ministerio de Educación Nacional, serie Río de Letras / Territorios Narrados, Bogotá, febrero de 2015. Diez relatos bilingües de la Institución Educativa Indígena Unuma, en el Meta, escritos por los docentes bilingües con el apoyo de los ancianos y los médicos tradicionales. Es la única obra del juego firmada por los propios sikuani.

  2. Waji: «rezo» chamanístico sikuani

    publicaciones.banrepcultural.org

    Boletín Museo del Oro 37, julio-diciembre de 1994, pp. 35-51. Escrito desde abril de 1993 bajo la enseñanza de don Rafael Vicente Yepes Kasulú, chamán y capitán de Walabó 1, y de su hermano don José Antonio Kasulú, chamán principal del resguardo Wakoyo, en Puerto Gaitán, Meta.

  3. La tradición oral de los guahibos, como fuente histórica para la investigación arqueológica en los Llanos Orientales

    publicaciones.banrepcultural.org

    Boletín Museo del Oro 23, pp. 77-93. Recorre los ciclos de Kuwei o Phurnaminali, Kuemi, los intentos de creación humana, Kaliwirnae, Tsamani y el rito funerario Itomo. Baquero acredita a sus informantes: Trejas Salcedo y el Viejo Rubiano, de Mamiyare, Bernardo Gaitán, de Guacome, y un informante de San Vicente del Cadá, en trabajo de 1983, con los mitos recogidos en guahibo y en español.

  4. El rezo del pescado, ritual de pubertad femenina entre los sikuani y cuiba

    revistas.unal.edu.co

    Maguaré 6-7, Departamento de Antropología, Universidad Nacional de Colombia. Observaciones en la comunidad cuiba de Mochuelo y en comunidades sikuani del Casanare, con el rezo transcrito a don Pedro Antonio en Getsemaní. Es la fuente del vocabulario ritual y de la relación entre el rezo, la comida y el cuerpo.

  5. El simbolismo de la cestería sikuani

    publicaciones.banrepcultural.org

    Boletín Museo del Oro 21, pp. 25-37. Lee los diseños del cesto como una escritura del mundo sikuani y da los nombres de objetos, técnicas y figuras que aparecen en los relatos.

  6. Entre cantos y llantos. Tradición oral sikuani

    publicaciones.banrepcultural.org

    Fundación Etnollano, Bogotá. Reúne cerca de cien relatos sikuani grabados, transcritos y traducidos por Queixalós desde 1971. El enlace es la reseña que William Torres C. publicó en el Boletín Museo del Oro 29 (1990), pp. 153-154, que es lo que describe el volumen en una fuente institucional.

Voces de la comunidad

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«Kaliwirnae, el árbol de los alimentos» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Kaliwirnae, el árbol de los alimentos» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Kaliwirnae, el árbol de los alimentos» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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