
Andina · Katíos
Humántahu y Gedeco, origen del sol y la luna
Karagabí transforma a los amantes Humántahu y Gedeco en sol y luna y los separa en el cielo.
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Cuando Caragabí terminó de formar al primer hombre y a la primera mujer, pensó en arreglar el sol y la luna. Llamó primero al sol y le señaló el lugar donde debía situarse para alumbrar la tierra, y lo mismo hizo con la luna. Ella le replicó que iba a situarse más lejos de lo que le mandaba, porque su frío era muy intenso para estar tan vecina de la tierra. El sol hizo también su reclamo, diciendo que sus rayos eran muy fuertes. Los dos fueron atendidos y se colocaron a muy respetable distancia. Después Caragabí arregló la luz y las estrellas.
Pero el sol y la luna no habían sido siempre astros. Humántahu, el sol, y Gedeco, la luna, en sus principios eran personas, y eran dos hermanos. Se amaban como no debían amarse, y por ese delito Caragabí los convirtió en astros y los apartó, cada uno con su camino y su hora.
La separación no acabó con lo que sentían. Gedeco quiere mucho a Humántahu, pero no lo puede alcanzar en su carrera. Él, al contrario, no la quiere, porque ella, como mujer, tiene la menstruación. Así siguen: ella detrás, él delante, y entre los dos se reparten el día y la noche sobre la gente que vive abajo.
Caragabí les prohibió además el incesto bajo severísimas penas. En aquel tiempo, dicen, un joven se unió con su hermana, y por eso recibieron un castigo que todavía están sufriendo, aunque de qué hechura sea ese castigo no se cuenta.
Queriendo evitar en adelante semejantes crímenes, Caragabí determinó dar a cada familia su apellido. Estando los indios reunidos en un convite, empezó a decirle a cada jefe de familia: usted será Carupia, usted Celis, el otro Chavarí, Bailarín, Guaseruca, Domicó, Sinigüí. Lo hacía para que nunca se casaran entre sí los del mismo apellido.
La regla quedó. Todavía hoy, cuando se les pregunta por su parentesco, responden que no, que él es Domicó y ella es Carupia, aunque haya muchos del mismo apellido sin más parentesco entre ellos que el de haber salido de la misma pareja. Y arriba siguen los dos hermanos, cada uno en su hora, a la vista el uno del otro y sin alcanzarse nunca.

La enseñanza
“Dos que no podían unirse abajo terminan midiendo el día y la noche desde lejos.”
Territorio
Andina · Katíos
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Katíos
- Referencia
- 5.411° · -76.415°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Katíos · Chocó · Andina
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 17 de septiembre de 2026
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Palabras clave
Base documental · 3 referencias
- El amor prohibido de Humántahu y Gedeco
micrositios.centrodememoriahistorica.gov.co
Relata una versión contemporánea del origen del sol y la luna desde voces del Alto Andágueda.
- Dachi Chiuu: nuestra memoria
micrositios.centrodememoriahistorica.gov.co
Presenta una memoria contemporánea construida con grupos del Alto Andágueda, con audio en emberá y español.
- Karagabí
micrositios.centrodememoriahistorica.gov.co
Conserva una versión contemporánea del Alto Andágueda sobre Karagabí y el orden del mundo.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Embera Katío
onic.org.co
Ofrece contexto contemporáneo sobre pueblos, territorios y diversidad Emberá sin reducirlos a una sola tradición.
- La escalera de cristal: términos y conceptos cosmológicos de los indígenas Emberá
revistas.unal.edu.co
Su apartado VI, 'Sol y luna', es el inventario más completo que existe del tema y ordena seis situaciones distintas en que aparecen los astros. Dos tocan directamente esta ficha. La primera: 'para los emberá del Urabá antioqueño, los dos astros eran dos hermanos que fueron convertidos en el sol y la luna por haber incurrido en incesto; /jedeko/, la luna quiere mucho a /ümidau/, el sol pero no lo puede alcanzar, en cambio el sol no la quiere porque ella como mujer tiene la menstruación'. La segunda, de Pinto entre emberá de Juan José (Córdoba): 'la luna trata de enamorarlo y le manda sus guiños con un solo ojo, el otro se lo tapa con un palo y cada día descubre más la cara. Cuando la luna se llena el sol se enamora y se casan pero la luna empieza a tener celos'. Registra también que Karagabí, después de crear a los hombres, hizo el sol y la luna y les designó sus lugares, pero los astros se alejaron alegando que su brillo era muy fuerte. Y da los nombres en lengua: sol /ũmãdau/ o /umagau/, luna /jedeko/, con la etimología de Horton en el dialecto del alto Sinú, 'el ojo que mira todo'.
- Mitología Embera. Principales mitos, características y funciones
bioetnia.iiap.org.co
Da la función social del relato, que es lo que esta ficha argumenta y hasta ahora no podía sustentar fuera de la pieza del Andágueda. Bajo el epígrafe 'Tabú, prevenir' escribe: 'para prevenir el incesto, se le cuenta a los niños, que el sol y la luna eran dos hermanos que se amaban y Karagabí, en castigo los volvió astros y los separó para siempre en el firmamento'. Confirma que el mito se narra a la infancia como norma de parentesco y que la separación es el castigo, no un accidente cósmico; y lo hace desde comunidades vivas y en el siglo XXI.
- Jaibanás. Los verdaderos hombres
luguiva.net
Aporta el anclaje lingüístico de los dos nombres de esta ficha. Recogiendo el análisis de Horton, sitúa a 'Umantau (el sol), Jedeko (la luna) y Chimiau' del lado positivo del sistema, frente a 'Tutuicá, antumiá, jai, jaipaná' del lado negativo, con Ankostor y Je como mediadores, y glosa 'Umantau es el ojo que está mirando desde arriba, el sol'. Es lo que permite reconocer que Humántahu y Gedeco no son nombres propios de una pareja local sino las palabras emberá para sol y luna, con variantes ortográficas, y que el relato del Andágueda nombra a los astros mismos.
- Jinu Potó, ¿mito o historia? Desplazamientos del saber y cuestionamientos epistémicos en la narración oral del pueblo Embera Dóbida
editorial.ucatolica.edu.co
Documenta otra ruta emberá hacia el mismo resultado —la alternancia de día y noche— sin transformación de amantes: 'en algunas variantes, se le atribuye a Jinu Potó el mérito de haber creado la noche, porque antes de su choque con la luna no había diferencia entre la actividad de esta y la del sol, posibilitando así el surgimiento del mundo de los sueños y del jaibanismo'. Registra también que las versiones coinciden en que las manchas de la luna quedaron del ataque. Sirve para mostrar que el orden del día y la noche no siempre se explica por el castigo de Karagabí, y que en esas versiones la separación de los astros es obra de un héroe humano.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Humántahu y Gedeco, origen del sol y la luna» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Humántahu y Gedeco, origen del sol y la luna» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Humántahu y Gedeco, origen del sol y la luna» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








