
Caribe · Kogui (Kággaba)
Núnkasha y Kashindukwe
Núnkasha advierte repetidamente sobre Nuánashe y ayuda a detener al devorador después de ataques que casi acaban con la gente.
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Nuánashe tenía un hermano mayor que se llamaba Núnkasha. Cuando Nuánashe se comió al primer indio, su hermano mayor lo llamó para darle consejo, regañarlo e imponerle un castigo: durante una noche y un día no le dio comida. Pero Nuánashe se comió otro indio, y entonces su hermano mayor lo llamó y lo aconsejó durante dos días y dos noches. A pesar de esto los indios seguían perdiéndose, y lo aconsejó durante tres días y tres noches.
Esa vez Nuánashe se fue con rabia y, en compañía de Kashindukue, se fueron a un pueblo de tigres y se comieron varios indios. Llegaron después a Mamaluwi, que es un pueblo grande, y los dos comieron tanta gente que sólo quedaron un viejo y una viejita, un niño y una niña.
Pasado un tiempo hubo mucha gente, porque tanto la vieja como la joven dieron a luz muchos pelados; como en el espacio de dos años la gente ya era numerosa, y como en sesenta años el pueblo estaba lleno otra vez. Pero Nuánashe y Kashindukue vinieron por segunda vez y comieron mucha gente. Núnkasha los llamó y los tuvo siete noches con los brazos cruzados sin comer. Entonces Nuánashe se insubordinó y le dijo: yo también tengo mi libro y mi Casa Ceremonial.
Cuando Nuánashe estuvo en su Casa Ceremonial, en su pueblo las mujeres iban a la quebrada por agua o leña; él se convertía en tigre y las asustaba. Ellas venían a avisar, pero él las regañaba diciéndoles que quizá estaban haciendo cosas malas.
Ambu-Ambu vino a visitar a Nuánashe y le compró todas las mujeres y toda la gente. Después Nuánashe lo invitó a que se fueran a bañar y a caminar, pero Ambu-Ambu no aceptó ir en su compañía. Después lo invitó a jugar y luego a pelear, y entonces Nuánashe le mordió el pescuezo y lo mató; él ganó la pelea. Se puso a descansar un buen rato y ya Ambu-Ambu hedía; Nuánashe lo miraba y le pareció que estaba dulce, sabroso como ají picante, y se lo comió. Fue así como Nuánashe aprendió a comer gente.
Por último se comió a su propia mujer. Se fueron para la roza y él iba detrás; la miraba y le parecía como una piña bien madura y muy sabrosa; puso una bolita azul en la boca, se convirtió en tigre y se la comió.
Entonces Núnkasha, su hermano mayor, ya no pensó en darle consejos sino en actuar en otra forma. Lo llamó y le dijo: tengo mucha hambre, déme comida cocida. Nuánashe, para disimular, hablaba solo como si estuviera su mujer; después le pidió agua, y Nuánashe llamó y se contestó él mismo, y trajo agua para su hermano mayor. Núnkasha lo invitó para que fuera a pasear a la roza, y Nuánashe vio mucho maíz, muchas palomas, pavas y zorras: todo esto lo hacía aparecer Núnkasha. Nuánashe quiso coger maíz para comer y puso la bolita azul en la mochila, y apareció mucha gente lista a dispararle flechas; tragó nuevamente la bolita azul y ya todo fue maíz.
Entonces lo llevó a un piñal. Nuánashe tuvo muchas ganas, guardó la bolita en la mochila y fue a comer piñas; en el momento vino mucha gente armada de macana y le dieron en la nuca y lo mataron.
Le quitaron la mochila y la entregaron a Núnkasha; le quitaron el vestido y lo entregaron a Núnkasha; le quitaron todo lo que tenía y lo entregaron a Núnkasha. Entonces cogió a Nuánashe y lo guardó en un cerro, y hasta ahora se encuentra allí.

La enseñanza
“Quien aconseja mucho tiempo sin ser oído acaba corrigiendo con una trampa en vez de palabras.”
Territorio
Caribe · Kogui (Kággaba)
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Kogui (Kággaba)
- Referencia
- 10.84° · -73.71°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Kogui (Kággaba) · Magdalena · Caribe
- Referencias
- 11
- Última revisión
- 18 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Mitología kágaba
publicaciones.icanh.gov.co
Publica veintidós relatos kággaba y acredita el narrador de cada uno: «Informador:» aparece veintidós veces, una por mito. Es la fuente de la que salen las grafías del sitio —Kashindukwe, Seiskwisbuche, Naowa, Susabanka— y presenta a los dos narradores con edad, cargo y comunidad: Benito Sontinkama, cabo del mama Julián en el grupo de San Andrés, y Seye Ababi Makó, cabo del mama Ignacio Abiguí de Tucurinca.
- Los Kogi: una tribu de la Sierra Nevada de Santa Marta, tomo I
publicaciones.icanh.gov.co
El volumen que ninguna ficha citaba, en acceso abierto y con el texto legible. Documenta el territorio, los linajes, la casa ceremonial —que llama «cansamaría», es decir «casa de María»— y nombra a la Madre Gaulchováng, de la que descendían los cuatro Padres del Mundo.
- The Great Mother and the Kogi Universe: A Concise Overview
ehrafworldcultures.yale.edu
Describe a la Gran Madre, la estructura de nueve mundos, los siete puntos del universo, el templo como modelo cósmico y varias versiones de la creación.
Contraste y contexto · 8 referencias
- Plan Especial de Salvaguardia del Sistema de Conocimiento Ancestral de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada
mincultura.gov.co
Expone la responsabilidad Kággaba sobre espacios sagrados, gobierno propio, Ley de Origen y equilibrio territorial desde voces de autoridades de la Sierra.
- Decreto 1500 de 2018 sobre el territorio ancestral de la Línea Negra
normograma.mincultura.gov.co
Reconoce la Línea Negra como tejido de espacios sagrados conectado con la Ley de Origen y documenta funciones Kogui de lugares, madres y pagamentos.
- El jaguar en la literatura Kogi: análisis del complejo simbiótico asociado con el jaguar, el chamanismo y lo masculino
doi.org
El apartado 'Noána-sé: organización social, incesto y exogamia' (pp. 88-93) es, de todo lo que encontré, lo único que desarrolla este episodio completo, y obliga a corregir la ficha en dos puntos de fondo. Primero, Nukasá (la Núnkasha de la ficha) no es un hermano mayor que aconseja: es la hermana de Noána-sé, quien le pide que le mande dos muchachas al sembrado, las mata y las devora; ella lo ve todo por clarividencia y lo denuncia ante Búnkua-sé, y él, al descubrirlo, la mata y la devora también. Segundo, Noána-sé es hijo de Kashindúkua y heredó de él tanto el cargo de mama como la bola azul y la máscara. El castigo lo ejecuta Búnkua-sé mediante pruebas: se transforma sucesivamente en pava, guatinaja, zahíno y ñeque para enseñarle qué animal le corresponde como presa; lo lleva por un sembrado de maíz donde lo esperaba gente armada; y finalmente le señala una piña grande y madura que en realidad era una mujer. Al agarrarla, la gente lo mata, pero la bola azul se le escapa de la boca con el primer golpe: muere solo el hombre, y el jaguar huye y se oculta en una cueva del cerro, donde hay cuatro tinajas con huesos y una calavera de tigre.
- Templos kogi. Introducción al simbolismo y a la astronomía del espacio sagrado
revistas.icanh.gov.co
Sirve para lo que la ficha necesita y no tiene: dónde queda este ciclo dentro del orden kogui, y no solo dentro de una lista de relatos. Al describir los cuatro fogones del templo, Reichel-Dolmatoff asigna el fogón noroccidental a Seilánkua, Dueño de la Tierra y de las Plantas, y enumera entre los personajes míticos asociados a 'los hijos de la Madre, Kalindúkua y Namsíku'. Es decir, los antepasados jaguar tienen un asiento fijo en la cosmografía del templo y en la estructura matrilineal que allí se recita, no son solo protagonistas de un cuento de ataques. Aporta además la variante ortográfica Kalindúkua, útil para la sección de versiones.
- The structure that sustains life: nourishment and exchange among the Kogi
revistatabularasa.org
Explica qué institución kogui está detrás del 'aconsejar y castigar' de Búnkua-sé, que la ficha menciona sin nombrar. Describe la confesión, aluna ishguashi, como un tipo de pagamento común a los cuatro pueblos: la persona descarga mentalmente pensamientos, emociones, sueños, acciones y memorias en materiales que el mama convierte en pagamento. El relato de Noána-sé —que se niega repetidamente a aceptar consejo— es legible entonces como la figura que rechaza el mecanismo mismo por el cual una comunidad repara lo roto, y no solo como un devorador. Aporta también el marco de la reciprocidad como alimento, que da sentido a que el conflicto se dirima en términos de quién come a quién.
- Creación y pensamiento en la Sierra Nevada de Santa Marta. Aproximaciones filosóficas a los poporos
revistas.unilibre.edu.co
Da un modelo del castigo en este ciclo que la ficha describe solo como 'engaño' y 'ataque'. En la reprensión de Kashindúkua, Búnkuasé golpea con la sukalda, el madero del poporo: primer golpe, desmayo; segundo, muerte; luego lo revive al ver los huesos de tigre. La conclusión —vida en el calabazo, muerte en la sukalda— ayuda a leer la derrota de Noána-sé no como victoria militar sino como una corrección ejecutada desde el orden, y explica por qué su fuerza queda guardada en un cerro y no destruida.
- Iconografías y representaciones del jaguar en Colombia: de la permanencia simbólica a la conservación biológica
revistas.uniandes.edu.co
Respalda la decisión de la ficha de no contar las muertes como espectáculo. Documenta que los kogui relatan que sus ancestros directos, la gente-jaguar, descendían de grandes felinos creados al inicio de los tiempos, y que existen mitos sobre distintas personificaciones del jaguar como grandes chamanes que mudaban de hombre a animal, establecían rituales y ejercían dominio por las montañas. Las personas encargadas de las técnicas curativas están embebidas en esa simbología. Permite presentar a Noána-sé como heredero de un cargo, no como monstruo.
- Bajo la responsabilidad humana. Creación, conservación y destrucción del mundo entre los chibchas
revistas.ucm.es
Explica por qué este relato termina con una amenaza contenida y no con una victoria. Muestra que entre los chibchas del norte de Colombia el fin del mundo es periódico y retrasable, invade la conversación diaria, las plegarias y los sueños, y que su causa es moral: la renuncia humana a su humanidad definitoria. Cita expresamente a los kogui (Reichel-Dolmatoff 1985, II: 81-82) entre los pueblos donde esta inquietud es cotidiana. La cueva del cerro con las tinajas y la calavera deja de ser un detalle pintoresco y se vuelve el modo normal de guardar un peligro latente.
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Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Núnkasha y Kashindukwe» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Núnkasha y Kashindukwe» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Núnkasha y Kashindukwe» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


