La viudita

Varios · Mestizo

La viudita

Una anciana de luto anuncia desgracias y guía a trasnochadores hasta el cementerio en Pasto, sin confundirse con otras viudas legendarias.

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El relato

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Dos campesinos que vivían a orillas del río Cauca tuvieron una niña, y de puro pobres no la llevaron a bautizar. La niña creció. Un vaquero de la finca, Juan Patas, supo su historia y le prometió llevarla a bautizar, pero la engañó: le mostró la llegada del obispo de Cali y no la hizo bautizar. Pasó el tiempo y la muchacha se casó con un campesino de la región, que a la larga le empezó a faltar. Entonces ella se volvió su vigilante de las noches, y vestida de negro lo seguía por las calles del pueblo. Cuando murió, le quedó ese destino: perseguir a los trasnochadores y a los borrachos.

En Pasto la conocen como una mujer muy emperifollada, que hace mucho ruido con las enaguas al caminar y asusta a los borrachos. En Túquerres es una anciana vestida de negro que, a pesar de la edad, es rápida; merodea los cementerios, busca a los borrachos, y a veces aparece barriendo las calles o simplemente caminando. Si nadie le pone atención, no pasa nada; pero si alguien se acerca, puede venir una tragedia, porque es presagio de desgracia.

En Nuquí, en el Chocó, es una mujer bella de baja estatura y cabellos largos, vestida de luto, que sale a medianoche con una lámpara prendida en la mano, llorando la muerte de su esposo en la guerra. Se aparece en las calles solitarias a los hombres infieles que andan buscando amantes. Ellos la galantean; ella les pregunta por su marido muerto y les muestra su rostro cadavérico, y los deja desmayados.

La viudita: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Quien anda de noche detrás de un engaño puede encontrarse de frente con el rostro de la muerte.”

Territorio

Varios · Mestizo

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Varios
Comunidad
Mestizo
Referencia
1.21456° · -77.27846°

Ficha del relato

Contexto histórico

La Viudita no tiene un solo registro sino varios, de regiones distintas, que comparten el nombre y el oficio. La versión con más historia se publicó en 1990 en el magazine cultural Despertar Vallecaucano, de Cali, y la reprodujeron Chazatar, Giraldo y Sánchez en Cali entre ríos, un trabajo de la Universidad del Valle sobre los ríos en el imaginario caleño (p. 25): la niña sin bautizar de las orillas del Cauca, el vaquero Juan Patas y el marido infiel.

En Nariño la registra primero una página infantil del ICAN, «Niños de las regiones de Colombia», de Esmeralda Van Vliet, impresa en 1997 dentro de un informe educativo conservado en ERIC: Anita, una niña de Pasto, la nombra entre los espantos que conoce. La tesis de Vanessa Erazo Bravo y Diana Isabel Martínez Cerón (Universidad de Nariño, 2019) la incluye entre los relatos de Túquerres con el nombre de «La Viuda», con una descripción que toma de un repertorio publicado en internet, y su encuesta muestra que es uno de los personajes que más recuerdan los tuquerreños.

En el Chocó aparece en la tabla de mitos del Esquema de Ordenamiento Territorial de Nuquí. Y Javier Ocampo López la nombra entre los mitos estudiados en Boyacá. Ninguno de estos registros cita a los otros: son la misma figura contada por separado en cuatro regiones.

Resonancias con otros mitos

La Sayona de los llanos venezolanos, que recoge la Fundación Empresas Polar en sus Mitos y leyendas del estado Portuguesa, es la pariente más cercana de la Viudita de Nuquí: una mujer de luto que se deja seguir por los hombres infieles y, en el último momento, les muestra un rostro de muerta. Las dos castigan la infidelidad con el mismo gesto.

En la región andina, la María la Larga de Antioquia y el Viejo Caldas, que recogen Arturo Escobar Uribe y Fabio Vélez Correa, es otra mujer de la noche que seduce a los trasnochadores y los espanta, y el Ánima Sola de Nariño y Caldas es otra mujer condenada a vagar por lo que hizo en vida.

El detalle del bautismo que no se hizo, en la versión del Valle, liga a la Viudita con los espantos del limbo y de las almas sin sacramento, un tema muy presente en la religiosidad campesina colombiana: el que no fue bautizado queda a medio camino entre este mundo y el otro.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Las versiones comparten tres cosas: una mujer de negro o de luto, la noche y los hombres que andan en malos pasos. Difieren en todo lo demás: la causa del castigo, la edad de la mujer y lo que les pasa a los que la encuentran.

  2. En el Valle es un alma condenada por una historia propia: no la bautizaron, la engañó un vaquero y la engañó el marido, y por eso persigue a los trasnochadores. En Pasto es una figura casi cómica, emperifollada y ruidosa. En Túquerres es una anciana que anuncia la desgracia. En Nuquí es la viuda de un soldado que castiga a los infieles mostrándoles la cara de la muerte.

  3. El libro de 2004 Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano, que se declara «recopilación de documentos imaginarios», le dedica una ficha técnica que la sitúa en Antioquia, Nariño y el Occidente, con mantilla verde y rostro de calavera; esa ficha es la que copian muchas páginas de internet sobre la Viudita. De esas páginas pasó a otros materiales de divulgación sin fuente.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mestizo
Referencias
8
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Cali entre ríos

    bibliotecadigital.univalle.edu.co

    p. 25: «La viudita», publicada en 1990 en Despertar Vallecaucano: la niña sin bautizar, Juan Patas y el marido infiel.

  2. Esquema de Ordenamiento Territorial del Municipio de Nuquí

    repositoriocdim.esap.edu.co

    Tabla de mitos: la Viudita de luto con una lámpara, que llora al esposo muerto en la guerra y muestra el rostro cadavérico a los infieles.

  3. Colombia, Many Countries in One (Fulbright-Hays 1997), con las páginas «Niños de las regiones de Colombia» de Esmeralda Van Vliet (ICAN)

    files.eric.ed.gov

    La Viudita de Pasto, contada por Anita: la mujer emperifollada que hace ruido con las enaguas y asusta a los borrachos.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Estrategia de narrativa transmedia para la rememoración de relatos de la tradición oral del municipio de Túquerres

    sired.udenar.edu.co

    §6.3.9.6 «La Viuda» de Túquerres, anciana de negro que anuncia la desgracia; la encuesta la pone entre los personajes más recordados.

  2. El pueblo boyacense y su folclor

    babel.banrepcultural.org

    Nombra a la viudita entre los mitos estudiados en Boyacá (p. 123).

  3. Cuentos de espantos y otros seres fantásticos del folclor colombiano

    archive.org

    Ficha de la Viudita (pp. 45-46): Antioquia, Nariño y el Occidente, mantilla verde, rostro de calavera.

  4. Mitos y leyendas del estado Portuguesa, cap. 28: La Sayona

    bibliofep.fundacionempresaspolar.org

    La Sayona, mujer de luto que castiga a los infieles mostrándoles un rostro de muerta: paralelo de Similitudes.

  5. Mitos, espantos y leyendas de Caldas

    ellibrototal.com

    María la Larga, la mujer de la noche que se alarga ante los trasnochadores: paralelo de Similitudes.

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«La viudita» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La viudita» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La viudita» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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