
Andina · Muiscas
La herencia de Tausa
Tausa pasa del exilio al gobierno de Bacatá y debe repartir una herencia que vuelve a unir lo que la acusación había dividido.
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Tausa salió de Chía sin despedirse.
Su hermano, el cacique, lo había acusado de robar una pieza guardada en el cercado. Tausa negó el robo, pero comprendió que un juicio dirigido por quien ya desconfiaba de él no le dejaría espacio para defenderse. Caminó hasta las tierras de Bacatá.
Allí el zipa preparaba una campaña contra quienes rechazaban sus órdenes. Tausa pidió un lugar entre los guerreros. No contó su historia completa; dijo que sabía organizar grupos, leer el terreno y esperar antes de atacar. El zipa lo puso a prueba. Durante las primeras jornadas no buscó la posición más visible: revisó senderos, repartió turnos y evitó que una columna entrara en un paso inundado. La campaña terminó y su trabajo fue reconocido.
Con los años se volvió consejero. No dejó de pensar en Chía ni en la acusación, pero aprendió que gobernar no era ganar una discusión para siempre: cada decisión regresaba en la vida de otras personas.
Cuando el zipa enfermó, reunió a quienes sostenían su autoridad.
—Quiero que Tausa me suceda —dijo.
La elección sorprendió a muchos. Tausa no pertenecía al centro del poder de Bacatá y su conflicto familiar podía convertirse en una fractura mayor. Aun así, el nombramiento se sostuvo.
Poco después de asumir, Tausa recibió a su madre y a su hermana. Habían viajado desde Chía.
—Tu hermano teme que vuelvas para castigarlo —dijo su madre.
—Yo también temí su castigo.
La hermana colocó una manta entre los tres.
—Si gobiernas desde esa herida, la heredaremos todos.
Tausa aceptó encontrarse con su hermano. Hablaron durante horas. No resolvieron quién había robado la pieza; ya no quedaban testigos ni una verdad que pudiera imponerse sin duda. Pero acordaron que la sucesión futura no dependería de la elección desesperada de un gobernante enfermo.
Miraron a la hermana mayor. Sus hijos pertenecían al mismo linaje que ambos hermanos. El siguiente heredero se escogería entre ellos, según responsabilidades y vínculos reconocidos por la familia.
—No soy un puente por el que ustedes pasan —advirtió ella—. Si mis hijos tendrán obligaciones, yo participaré en las decisiones que los afecten.
Los hermanos aceptaron, y entonces el reparto se volvió visible: la autoridad ganada en Bacatá quedaría donde estaba; la de Chía pasaría por la línea de la hermana; las casas, las sementeras y los nombres de cada familia quedaron distribuidos sobre la manta, como se reparte el agua de un canal en la seca, en partes que no matan a nadie.
El acuerdo no inventó el parentesco ni acabó con todas las disputas. Dio una forma a la continuidad y distribuyó el poder entre más de una casa.
Tausa regresó a Bacatá sin sentirse vencedor. Había obtenido un gobierno por mérito y fortuna, y su tarea más difícil fue admitir que no podía legarlo como una propiedad. La herencia no sería solamente un puesto: sería una red de obligaciones que nadie sostenía solo, y cada hilo de esa red seguía apuntando hacia la manta.

La enseñanza
“Nadie hereda solo; lo que se reparte vuelve a unir lo que la posesión quiso dividir.”
Territorio
Andina · Muiscas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Muiscas
- Referencia
- 5.1991° · -73.8914°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Muiscas · Andina
- Referencias
- 9
- Última revisión
- 19 de agosto de 2026
Base documental · 3 referencias
- Érase una vez entre los chibchas
books.google.com.co
Es la fuente literaria directa de varios relatos modernos protagonizados o enmarcados por Sesquilé y Chypuy.
- Registro bibliográfico de Érase una vez entre los chibchas
consultas.bibliovalle.gov.co
Identifica autoría, edición, serie de literatura juvenil y contenido de la obra de García Giraldo.
- La llamada Lengua Báculo de los muisca: una revisión crítica
zaquenzipa.org
Rastrea pasajes presentados como tradición muisca hasta su antecedente literal en la obra de García Giraldo.
Contraste y contexto · 6 referencias
- Las familias indígenas de Santafé, Nuevo Reino de Granada, según los testamentos de los siglos XVI y XVII
revistas.unal.edu.co
Encuentra persistencias matrilineales en legados y sucesión de cacicazgos, además de cambios familiares bajo el orden colonial.
- Los señores muiscas
banrepcultural.org
Explica la organización política muisca y cuestiona la imagen de un imperio uniforme gobernado por reyes absolutos.
- Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa
historico.gobiernobogota.gov.co
Expresa desde una comunidad muisca contemporánea la relación entre territorio, memoria, familia, educación y continuidad colectiva.
- Kings and Queens of Egypt
metmuseum.org
Explica instituciones, símbolos y transmisión de autoridad en la monarquía egipcia antigua.
- Huiracocha (dios): el diluvio y la nueva humanidad
es.wikipedia.org
Registra cómo Viracocha destruye con un diluvio a los gigantes que no lo reconocieron, enseña a la nueva humanidad y desaparece caminando sobre el mar; Manco Cápac y Mama Ocllo portan un bastón de oro.
- Eteocles and Polyneikes in combat
britishmuseum.org
Documenta una representación antigua de dos hermanos del ciclo tebano enfrentados por una sucesión disputada.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La herencia de Tausa» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La herencia de Tausa» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La herencia de Tausa» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








