La Basílica encantada

Pacífico · Panán

La Basílica encantada

Una estructura oscura de piedra y murciélagos, parecida a una capilla, guarda una función todavía desconocida.

Leer el relato
La Basílica encantada: la entrada del relato

El relato

Escuchar el relato · 2 min

El Espino queda hacia el oriente del resguardo, en la franja de valles y llanuras donde está asentada la gente de Panán. Dentro de esa vereda hay un sector llamado El Paraíso, y en El Paraíso, en una de las fincas que la comunidad recuperó, está lo que en Panán llaman la Basílica encantada.

No es una iglesia. Son construcciones hechas en piedra, y al que entra le parecen una capilla: la forma se reconoce antes de que nadie la explique. Adentro está muy oscuro. Lo que hay en cantidad son murciélagos, y hay que esperar a que la vista se acostumbre para separar la piedra del hueco.

Lo que más llama la atención son las particiones. La piedra está dividida en espacios pequeños, del tamaño justo para encerrar a dos o tres personas. No hay altar, ni torre, ni campana. Hay compartimentos, uno al lado del otro, y una oscuridad que los iguala.

Han entrado pocos, y son esos pocos los que cuentan. Nadie ha establecido para qué se hizo, ni quién la levantó, ni cuándo, y el predio en el que está terminó dado en usufructo a un comunero, que es quien hoy lo trabaja.

Aun así el nombre camina. Cuando en Panán se enumeran las huellas del territorio, los lugares a los que hay que ir para conocerlos, se dicen cuatro seguidos: la Baciica, la Tuta, la piedra de los siete aljueros y la huaca. La Basílica va en esa lista, al lado de la gruta de origen y de los entierros de los antiguos. Conforme se camina, se conoce, y con ella lo único que se puede hacer es caminarla.

El encanto está justamente en eso. La piedra sigue en su sitio, oscura, dividida y llena de murciélagos, dentro de una finca recuperada, y lleva el nombre de una basílica que nunca fue basílica.

La Basílica encantada: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un lugar puede entrar en la memoria de un pueblo sin que nadie sepa para qué sirvió.”

Territorio

Pacífico · Panán

Pacífico · Panán

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Panán
Referencia
0.85917° · -77.82165°

Ficha del relato

Contexto histórico

El apartado 4.1.9 de la tesis de Ernesto Ramiro Estacio y Luis Ulpiano Tatamués García, presentada en noviembre de 2016 a la Maestría en Etnoliteratura de la Universidad de Nariño, describe el sitio. Lo ubica en la vereda El Espino, sector El Paraíso, en una de las fincas recuperadas por los habitantes de Panán, y recoge lo que dicen quienes han podido ingresar: que es un lugar muy oscuro donde habita cantidad de murciélagos, que son construcciones hechas en piedra que se asemejan a una capilla y que tiene particiones pequeñas como para encerrar a dos o tres personas. Añade que no se ha podido encontrar su finalidad, atribuyéndolo al desinterés de las autoridades indígenas de la comunidad —un juicio de los autores, no una posición del cabildo—, y que en ese momento el predio había sido dado en usufructo a un comunero.

La segunda mención existe y es de Panán. En Nostalgia de chutún, trabajo de grado que Alejandro Ruiz Puetate presentó en 2015 a la misma universidad, hecho con narraciones de mayores del resguardo, el sitio aparece escrito «La Baciica» dentro de una lista de las huellas del territorio, junto con la Tuta, la piedra de los siete aljueros y la huaca, en un pasaje dedicado a los recorridos: nutrirse el pensamiento con los páramos y las montañas, y conocer conforme se camina.

La ubicación del sector concuerda con la geografía del resguardo: el estudio de dinámica poblacional de Benavides Játiva y Burbano Lucero, de 2004, sitúa El Espino entre los valles y llanuras de la zona oriental de Panán donde se ubican los asentamientos humanos.

Resonancias con otros mitos

La compañía que la propia comunidad le da es el mejor paralelo disponible. Los mayores de Panán la nombran junto con la Tuta, la piedra de los siete aljueros y la huaca: son lugares de piedra, oscuridad y adentro, a los que se llega caminando y de los que se aprende recorriéndolos. La Basílica comparte con la Tuta la cueva y la sombra, y con la huaca el hueco y los antiguos.

El segundo paralelo es de forma y viene del centro del país. En la reflexión sobre lugares sagrados publicada por el ICANH en 2018 se describe cómo cerros enteros se tienen por guacas: la gente los ha visto alumbrar, los sabe «hueca por dentro» y los ha oído bramar. Allí, como en El Paraíso, la certeza de que un sitio guarda algo no depende de que alguien haya entrado a comprobarlo; depende de su forma, su oscuridad y su fama.

Lo que sí está excavado queda cerca y no es lo mismo. En El Porvenir, municipio de Iles, en el mismo departamento, una investigación de 2023 documentó cuarenta y siete tumbas prehispánicas de tradición Capulí. Iles no es Panán, y lo que allá se excavó son tumbas bajo tierra, no compartimentos de piedra al nivel del suelo.

Formaciones y construcciones de piedra llamadas capillas o basílicas hay en muchos paisajes; aquí lo propio es la finca recuperada y las divisiones pequeñas.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Son dos registros y cada uno mira el lugar desde un sitio distinto. El de 2016 describe la estructura desde adentro, con la voz de quienes entraron, y el de 2015 la nombra desde afuera, en una lista de lugares que se recorren.

  2. Esa diferencia importa porque cambia lo que el sitio es. En la tesis de 2016 la Basílica es una construcción de piedra en pie, con su forma de capilla y sus divisiones pequeñas, y su finalidad sigue abierta. En las narraciones de mayores recogidas por Ruiz, en cambio, la Baciica ya es otra cosa, una huella, un punto del territorio que se camina junto con la Tuta, la piedra de los siete aljueros y la huaca. Nombrarla al lado de la gruta de origen y de los entierros la coloca en una serie de lugares con carga, no en un inventario de curiosidades.

  3. También difiere la grafía. El nombre corriente es la Basílica encantada; la forma escrita por los mayores es «La Baciica», que es como suena.

  4. De los compartimentos se transmite lo que se ve al entrar: la oscuridad, la piedra partida en espacios para dos o tres personas y los murciélagos. Ni tesoro, ni procesión, ni aparición viajan con el nombre.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Panán · Nariño · Pacífico
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. La memoria territorial y el encanto de la palabra de los indígenas de Panán

    sired.udenar.edu.co

    Corpus principal construido con testimonios de comuneros. Dedica apartados propios a los dieciséis lugares, seres y experiencias que forman esta colección.

  2. Nostalgia de chutún. Heterogeneidad y filosofía desde los montes de María Panana

    sired.udenar.edu.co

    Trabajo de campo en Panán con narraciones de Herminia Malte y de Carlos y José Chalparizán, y un glosario de términos locales: Cuaichala «monte oscuro», enguacarse, entundarse, el cueche con cabeza de buey. Trae la Moledora de Panán y el relato del leñador y el árbol que sangra.

  3. Cronología y contextos funerarios prehispánicos Capulí en El Porvenir, Iles

    dialnet.unirioja.es

    Cuarenta y siete contextos funerarios intactos excavados en Iles y fechados en los siglos IV y V, con la tipología cerámica que los enlaza con el norte del Ecuador. Es lo que hay debajo de la palabra huaca, a escala regional y no de Cumbal.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Lugares sagrados: definiciones y amenazas

    publicaciones.icanh.gov.co

    Marco comparativo colombiano sobre lugares sagrados y territorialidad; referencia trabajos Pastos y ayuda a diferenciar documentación de un sitio y prueba de un episodio narrativo.

  2. La visión económica del Plan de Vida del Resguardo de Panán, municipio de Cumbal

    sired.udenar.edu.co

    Investigación concertada con la comunidad que documenta La Tuta, los tres caciques, la unión de agua y tierra, los lugares sagrados y la memoria territorial.

  3. Mujeres pastos en la lucha por la recuperación de tierras

    centrodememoriahistorica.gov.co

    Memoria colectiva sobre territorio, recuperación de tierras y mujeres Pastos. Registra a María Panana, los lugares pesados, el Cueche y la experiencia de entundarse.

  4. Cumbal

    turismo.narino.gov.co

    Fuente institucional actual que ubica a Panán entre los resguardos de Cumbal y describe el paisaje altoandino de páramos, lagunas y nacimientos de agua.

  5. Los Pastos

    babel.banrepcultural.org

    La monografía de referencia sobre los Pastos. Registra los tres caciques de Panán —Nasate, Juaspuezán y Puenayán— bajo la figura de tres dragones que viven en la Tuta, los linajes del resguardo, el chutún como dueño del barbecho y el lugar de María Panana entre los fundadores.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

0 publicadas0 en revisión

«La Basílica encantada» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La Basílica encantada» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La Basílica encantada» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

Deja tu versión

Desde 10 caracteres. Sin enlaces: los descartamos.

No se publica. Sólo lo usamos si necesitamos preguntarte algo.

Cada versión la lee una persona antes de publicarse. Verás la tuya aquí mismo mientras esperas.