El Cualchio y la Olla del Granizo

Pacífico · Panán

El Cualchio y la Olla del Granizo

En la Olla del Granizo nace el Cualchio, entre monte nativo, pantano, lluvia y memoria de los mayores.

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Arriba, donde el páramo se quiebra en alturas cubiertas de arbustos, el terreno se hunde en una olla. También le dicen ojo de agua, porque de ese fondo sale el río Cualchio, que baja al río Blanco y con él al Carchi. La olla no es una vasija enterrada ni el caldero de nadie: es la forma del suelo, un hueco entre laderas donde el agua se junta antes de irse.

Los mayores dicen que ahí nace la precipitación. Que el granizo aparece en ese punto y de ahí sale a caer sobre el resto del territorio. En invierno la olla graniza casi siempre, y de granizar se hacen las grandes fuentes de agua: el hielo golpea la vegetación, se derrite entre la paja y engruesa los arroyos.

El monte que la rodea todavía tiene lo suyo. Arrayán, cerote, león, encino, cuaza, amarillo, caspimote. El suelo es pantanoso y no hay entrada fácil; los montes están cerrados y la gente no sube por gusto.

Sube cuando hace falta. Cuando los arroyos que recorren el territorio bajan de caudal, se va a la olla del granizo, que es el sitio que se visita cada vez que se requiere aumentar el agua que corre por Panán. No se sube a mirar: se sube a que vuelva a bajar.

El granizo que nace ahí también hace daño. Los mayores se acuerdan de granizadas que duraban hasta seis horas, con piedras grandes que destruían los cultivos y los objetos, cubrían varios centímetros del suelo y demoraban cerca de quince días en derretirse. Contra eso hay un oficio corto: cuando la tormenta con granizo apenas empieza, se echa ceniza de leña. Y cuando llueve demasiado, se riega ceniza afuera de la casa y se le pide a la madre naturaleza que pare.

El nombre está sembrado en todo el páramo alrededor. Hay una quebrada Granizo, hay una planada Granizo entre Ciénaga Larga, Guamorrán y Mundo Nuevo, y hay una loma que también se llama El Granizo, junto al Tambillo, en la zona pantanosa de donde salen varias corrientes. El río que baja de la olla se nombra de las dos maneras a la vez: Cualchio–Granizo.

Así que el mismo lugar da el agua y el hielo. Lo que arruina la cosecha en marzo es lo que llena la acequia en junio, y ambas cosas empiezan en el mismo hueco del páramo.

El Cualchio y la Olla del Granizo: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Un mismo hueco de altura puede dar a la vez el agua y el hielo.”

Territorio

Pacífico · Panán

Pacífico · Panán

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Panán
Referencia
0.85917° · -77.82165°

Ficha del relato

Contexto histórico

El apartado 4.1.4 de la tesis de Ernesto Ramiro Estacio y Luis Ulpiano Tatamués García, presentada en 2016 a la Maestría en Etnoliteratura de la Universidad de Nariño, describe el sitio: la olla u ojo de agua entre alturas con arbustos exuberantes, el nacimiento del río Cualchio, la afirmación —atribuida a la oralidad de los mayores— de que ahí nace la precipitación o aparece el granizo, la lista de plantas nativas y la costumbre de visitarlo cuando se requiere aumentar el caudal de los arroyos.

Los topónimos están confirmados fuera de ella. El estudio de dinámica poblacional del resguardo que Benavides Játiva y Burbano Lucero presentaron a la Universidad de Nariño en 2004 registra el río Cualchio–Granizo, que desemboca en el río Blanco y este en el Carchi, y enumera entre las planadas más sobresalientes de la zona de páramo a Ciénaga Larga, Guamorrán, Granizo y Mundo Nuevo. El diagnóstico del páramo de Chiles publicado por Corponariño con el Instituto Humboldt y WWF en 2009 nombra la extensa zona pantanosa situada entre las lomas El Granizo y El Tambillo.

Lo que la gente hace con el granizo lo escribió una comunera. Zonia Patricia Puenayán Irua, en el capítulo sobre Panán del libro Perspectivas culturales del clima editado por Astrid Ulloa en 2011, recoge a Carlos Puenayán, indígena agricultor del resguardo, que recuerda granizadas de unas seis horas, con granizos grandes que destruían objetos y cultivos, cubrían varios centímetros de la superficie y tardaban cerca de quince días en derretirse. La misma autora registra las estrategias del resguardo frente al granizo: echar ceniza de leña cuando la tormenta apenas comienza, y regar ceniza afuera de la casa cuando llueve demasiado.

Resonancias con otros mitos

El paralelo más cercano es de escala regional y está documentado para el pueblo de los Pastos a ambos lados de la frontera: perturbar cerros o lagunas puede ocasionar una granizada, y algunos cerros sagrados son tenidos por portadores del granizo. La Olla del Granizo pertenece a esa familia de lugares que regulan el tiempo, con una diferencia que conviene no borrar: allá los cerros llevan el granizo, aquí el hueco lo produce.

El segundo paralelo está dentro de Panán y es práctico. La ceniza de leña que se echa cuando arranca la tormenta y la ceniza que se riega afuera de la casa cuando llueve demasiado son gestos del mismo repertorio que la subida a la olla cuando bajan los arroyos: en los tres casos la comunidad interviene sobre el clima con un acto corto y doméstico, no con una ceremonia mayor.

Dentro del territorio, la olla se distingue de los otros nacimientos por su oficio. Guamurrán guarda agua para dos resguardos, el Cucho de Cuaichala surte el acueducto y la devoción, el Chuchun junta tres quebradas y sirve para bañarse. El Cualchio es el único al que se sube a pedir caudal y el único emparentado con el hielo.

Ollas, calderas y ojos de agua asociados con la lluvia hay en muchos páramos andinos; lo que aquí está escrito con nombre propio es la lista de plantas del monte y la ruta del agua hasta el río fronterizo.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. La fuente principal duda de su propia formulación y conviene conservar esa duda. La tesis de 2016 dice que, según la oralidad de los mayores, es el sitio por donde nace la precipitación, «o el punto donde aparece el granizo». Nacer y aparecer no son lo mismo: una versión hace del hueco el origen del fenómeno, la otra apenas el lugar donde se deja ver primero.

  2. Las dos palabras del topónimo también compiten. Olla nombra la forma del terreno; ojo de agua nombra lo que sale de ella. La tesis las usa como equivalentes en la misma frase, y el nombre oficial del río arrastra las dos cosas a la vez: Cualchio–Granizo.

  3. Sobre el granizo hay una explicación paralela que circula en el pueblo de los Pastos y que no coincide exactamente con la de Panán. En el trabajo de Tupaz Pastás y Guzmán sobre tiempo y clima en la visión andina, publicado en 2011, se predice el granizo por la forma irregular de las nubes y se advierte que no se deben perturbar los lugares míticos, cerros o lagunas, porque puede ocasionarse una granizada; allí algunos cerros sagrados son portadores del granizo, es decir, lo cargan, no lo paren. En Panán la olla lo hace nacer.

  4. Sobre la visita para aumentar el caudal, lo que queda escrito es el hecho desnudo: se sube a la olla cada vez que se requiere que crezcan los arroyos que recorren el territorio.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Panán · Nariño · Pacífico
Referencias
7
Última revisión
19 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. La memoria territorial y el encanto de la palabra de los indígenas de Panán

    sired.udenar.edu.co

    Corpus principal construido con testimonios de comuneros. Dedica apartados propios a los dieciséis lugares, seres y experiencias que forman esta colección.

  2. Perspectivas culturales del clima

    repositorio.unal.edu.co

    Volumen con dos capítulos sobre los Pastos. El de Zonia Patricia Puenayán Irua, comunera de Panán, tiene una sección titulada «Leyenda de la cueva de La Tuta», con los minacuros en procesión y el testimonio de Gilberto Puenayán Cuaical, exgobernador, de julio de 2009. El de Diego Fernando Tupaz Pastás y Niven Yobany Guzmán distingue las tres clases de cueche —blanco, negro y colorado— y trae una versión narrada por Manuel Tepud Usamá, de la vereda Guacuan.

  3. Estudio sobre el estado actual del páramo de Chiles

    corponarino.gov.co

    Caracterización del páramo compartido por Chiles y Panán. Sitúa el nacimiento del río Carchi a 4.007 metros, la Laguna Verde a 3.982, la quebrada Guamurral como bocatoma del acueducto de Nazate en territorio de Panán y el río Moledora, cuyo sector anota de gran significancia mítica.

Contraste y contexto · 4 referencias

  1. La visión económica del Plan de Vida del Resguardo de Panán, municipio de Cumbal

    sired.udenar.edu.co

    Investigación concertada con la comunidad que documenta La Tuta, los tres caciques, la unión de agua y tierra, los lugares sagrados y la memoria territorial.

  2. Historia del Resguardo Indígena de Panán

    historiaresguardoindigenapanan.blogspot.com

    Archivo local sobre veredas, hidrografía y lugares del resguardo. Nombra Chuchún, Guamorran, Cualchio y otros cursos que organizan la memoria del territorio.

  3. Plan de Desarrollo Departamental Nariño 2024–2027

    plandedesarrollo.narino.gov.co

    Documento público que ubica el resguardo de Panán en la zona Gran Cumbal y dentro del territorio del pueblo Pastos.

  4. Los Pastos

    babel.banrepcultural.org

    La monografía de referencia sobre los Pastos. Registra los tres caciques de Panán —Nasate, Juaspuezán y Puenayán— bajo la figura de tres dragones que viven en la Tuta, los linajes del resguardo, el chutún como dueño del barbecho y el lugar de María Panana entre los fundadores.

Voces de la comunidad

Conversación

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«El Cualchio y la Olla del Granizo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «El Cualchio y la Olla del Granizo» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «El Cualchio y la Olla del Granizo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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