Cucho de Cuaichala y el palo santo

Pacífico · Panán

Cucho de Cuaichala y el palo santo

Del Cucho de Cuaichala bajaron el palo santo asociado con la Virgen de las Mercedes y las aguas de Panán.

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El relato

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Al pie del páramo, entre los sitios El Colorado y El Vicundo y conectado con Agua Blanca, está el Cucho de Cuaichala. Cucho viene del quichua cuchu: rincón, apartado, cima, el fondo de algo; en Panán la palabra sigue viva en el habla de todos los días, cuando se le dice a alguien que se acueste al cucho de la cama. Cuaichala nombra el monte oscuro, el lugar donde nacen las fuentes de agua.

Hace cuatro décadas era un monte entero y hermoso. De ahí nacía la quebrada Guacales, que recorre el resguardo de occidente a oriente, y de ahí se recogieron las aguas que hoy abastecen el acueducto de cinco veredas.

En uno de esos bosques trabajaba un leñador. Vio un árbol perfecto para el fuego y le dio un hachazo, y en la corteza abierta le apareció sangre. Soltó el hacha y salió a buscar paisanos para que vinieran a ver el árbol. De ese madero se sacó la madera que se bajó del cucho y se mandó a tallar a San Antonio de Ibarra, del otro lado de la frontera, y de allá volvió hecha imagen: la Virgen de las Mercedes, hoy patrona del resguardo.

En Panán ese árbol tiene otro nombre en la memoria. Se cuenta que en los bosques de Cuaichala renació María Panana, la cacica, la Cuaichaleña, la mujer de los páramos, la dueña del agua, y que es ella la que quedó mitificada en la patrona. La madera que sangró y la mujer que gobernó son la misma historia contada dos veces.

Alrededor de la bajada del palo santo creció lo que en Panán llaman «tradición santificada»: la música, la danza, los sanjuanes, los danzantes, el negro, la mula, los sacrificios, los pagamentos. El monte quedó atado a la fiesta, y la fiesta al agua.

Del monte de entonces no queda casi nada. Los habitantes lo fueron tumbando y hoy son potreros para los animales y para sembrar. El ojo de agua, en cambio, se mantiene y sigue surtiendo el acueducto de la comunidad. Por el mismo cucho por donde bajó el madero sigue bajando el agua.

Cucho de Cuaichala y el palo santo: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Lo que abastece de agua a un pueblo puede sostener también su devoción.”

Territorio

Pacífico · Panán

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Pacífico
Comunidad
Panán
Referencia
0.85917° · -77.82165°

Ficha del relato

Contexto histórico

El apartado 4.1.2 de la tesis de Ernesto Ramiro Estacio y Luis Ulpiano Tatamués García, presentada en 2016 a la Maestría en Etnoliteratura de la Universidad de Nariño, fija la geografía del lugar —El Colorado, El Vicundo, Agua Blanca, la quebrada Guacales, el acueducto de cinco veredas—, la etimología quichua de «cucho», el envío del madero a San Antonio de Ibarra y la deforestación posterior. Lo que no da es la causa: dice que ahí encontraron el madero, sin explicar por qué ese árbol y no otro.

La causa está en Nostalgia de chutún, el trabajo de grado que Alejandro Ruiz Puetate presentó en 2015 a la Universidad de Nariño con narraciones de mayores de Panán, entre ellos Herminia Malte y los Chalparizán. Su glosario define Cuaichala como «monte oscuro, lugar donde nacen las fuentes de agua», y en el cuerpo aparece el leñador que al hachar el árbol percibe sangre en la corteza y sale a buscar paisanos; de ese árbol, escribe Ruiz, se extrajo la madera para tallar la Virgen de Mercedes. Ruiz enmarca el episodio como el renacimiento de María Panana en los bosques de Cuaichala.

Ese enlace no es suyo solo. La misma tesis de 2016 escribe que María Panám es «la Cuaichaleña, la mujer de los páramos, dueña del agua», y que la cacica principal se mitificó entre las últimas generaciones como la Virgen de las Mercedes, patrona del territorio.

San Antonio de Ibarra queda en la provincia de Imbabura, en Ecuador: la talla se encargó al otro lado de la frontera, y la imagen volvió al resguardo. Ruiz enumera además el «árbol sagrado en cuaichala» entre los sitios donde se aparece el ruani colorado, junto con su puntal en la Laguna Verde.

Resonancias con otros mitos

La operación que convierte a una cacica en santa está descrita para los Pastos. Mamián registra en Muellamués, resguardo vecino, que el poder de los caciques fue legitimado según los códigos de la dominación: el cacique Diego Muellamués sigue siendo legítimo como San Diego Muellamués, antes San Sebastián, y la cacica como Santa Rosa, entre otras cosas la santa de las parteras. Que en Panán la dueña del agua se recuerde en la Virgen de las Mercedes es el mismo procedimiento en otro resguardo.

El segundo paralelo es el de los nombres. Ruiz enumera los ayllus de los que toman nombre los pueblos del Nudo de la Huaca: el cacique Tulcanaza en Tulcán, que es Ecuador; Juan Chiles en el resguardo de Chiles; el cacique Cumbe en Cumbal; y María Panana en Panán. Cuaichala es el punto donde ese nombre se vuelve madera y después imagen.

Dentro del propio territorio, Cuaichala se parece a Guamurrán, al Cualchio y al Chuchun en que todos son nacimientos de agua, pero es el único que reparte acueducto y fiesta al mismo tiempo. El árbol sagrado de Cuaichala aparece además emparejado con el puntal de la Laguna Verde entre los sitios donde se deja ver el ruani colorado.

Imágenes halladas en árboles o en piedras hay en muchas devociones americanas; aquí lo que se documenta es la sangre en la corteza y el nombre de la mujer que renace.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Sobre el hallazgo del madero hay dos relatos. El de la tesis de 2016 es devocional y sin causa: en el sector se comenta la visión de la Virgen de las Mercedes y ahí encontraron el palo santo que después fue tallado. El de Ruiz 2015 es un relato de trabajo: un leñador buscaba leña, escogió el mejor árbol, lo hachó y vio sangre. El primero empieza por la aparición; el segundo, por el hacha.

  2. Cambia también quién queda en el centro. En la tesis de 2016 el episodio pertenece a la religiosidad popular y a la patrona. En Ruiz, el mismo bosque es el lugar donde renace María Panana, y la Virgen es la forma en que esa cacica siguió existiendo. Las dos lecturas conviven en las mismas páginas: la tesis, que cuenta la versión devocional, es también la que llama a María Panám «la Cuaichaleña».

  3. La glosa del topónimo varía de una línea a otra dentro de la propia obra de Ruiz: en el glosario, Cuaichala es «monte oscuro, lugar donde nacen las fuentes de agua»; en el cuerpo, «origen del agua, monte oscuro, origen de la vida».

  4. Del mismo monte salen dos aguas y la tesis las nombra casi seguidas: la quebrada Guacales, que recorre el resguardo de occidente a oriente, y el ojo de agua que todavía abastece el acueducto de cinco veredas. Una atraviesa el territorio; la otra entra en la tubería.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Panán · Nariño · Pacífico
Referencias
8
Última revisión
19 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. La memoria territorial y el encanto de la palabra de los indígenas de Panán

    sired.udenar.edu.co

    Corpus principal construido con testimonios de comuneros. Dedica apartados propios a los dieciséis lugares, seres y experiencias que forman esta colección.

  2. Nostalgia de chutún. Heterogeneidad y filosofía desde los montes de María Panana

    sired.udenar.edu.co

    Trabajo de campo en Panán con narraciones de Herminia Malte y de Carlos y José Chalparizán, y un glosario de términos locales: Cuaichala «monte oscuro», enguacarse, entundarse, el cueche con cabeza de buey. Trae la Moledora de Panán y el relato del leñador y el árbol que sangra.

  3. La mujer y la medicina tradicional en el resguardo de Panán: el rostro detrás de la historia

    sired.udenar.edu.co

    Entrevistas fechadas a las médicas y parteras de Panán y el informe del puesto de salud de marzo de 2015, donde de cincuenta consultas las más frecuentes fueron mal aire, espanto, quedado y cueche. Define la Vieja y la Viuda, y registra que la Vieja «los aturde (entunda)».

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Los Pastos

    babel.banrepcultural.org

    La monografía de referencia sobre los Pastos. Registra los tres caciques de Panán —Nasate, Juaspuezán y Puenayán— bajo la figura de tres dragones que viven en la Tuta, los linajes del resguardo, el chutún como dueño del barbecho y el lugar de María Panana entre los fundadores.

  2. La visión económica del Plan de Vida del Resguardo de Panán, municipio de Cumbal

    sired.udenar.edu.co

    Investigación concertada con la comunidad que documenta La Tuta, los tres caciques, la unión de agua y tierra, los lugares sagrados y la memoria territorial.

  3. Cumbal

    turismo.narino.gov.co

    Fuente institucional actual que ubica a Panán entre los resguardos de Cumbal y describe el paisaje altoandino de páramos, lagunas y nacimientos de agua.

  4. Historia del Resguardo Indígena de Panán

    historiaresguardoindigenapanan.blogspot.com

    Archivo local sobre veredas, hidrografía y lugares del resguardo. Nombra Chuchún, Guamorran, Cualchio y otros cursos que organizan la memoria del territorio.

  5. Dinámica poblacional del resguardo indígena de Panán, pueblo de los Pastos

    sired.udenar.edu.co

    Demografía del resguardo y reseña histórica. Cita el documento que María Panana dirigió a la Real Audiencia de Quito pidiendo amparo para «las tierras que se llaman panalas», del que deriva el nombre de Panán, y lista las quebradas del territorio.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

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«Cucho de Cuaichala y el palo santo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Cucho de Cuaichala y el palo santo» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Cucho de Cuaichala y el palo santo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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