Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares

Amazonas · Tucano

Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares

Yepá Huáke hace aparecer el Sol, sopla el primer viento, extiende la tierra y rodea el mundo con mares de los que nacen grandes ríos.

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Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares: la entrada del relato

El relato

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Quedaba todavía mundo por hacer. Los Tukano y los blancos ya se habían separado, ya habían recibido cada uno sus riquezas y su rumbo, y aún no había salido el sol: nunca lo había habido. Entonces Yepá Huáke le dijo a Yúpuri Baúro que iba a hacer un milagro, y dijo la palabra. En tukano esa palabra es Bajúrese. Apenas la dijo, el sol apareció por primera vez.

Con la claridad nueva repartió patrias. Al Alemán le dijo que la suya quedaba al Oriente; a Yúpuri Baúro, que la suya quedaba al Norte, al Occidente y al Sur; a los brasileros, que se quedaran donde estaban. Después les dijo a todos: «Caminen conmigo». Sentó a Yúpuri Baúro a su derecha y a Yepára Dujuío al lado de su hermano; sentó al Alemán a su izquierda y a Númio Paraméo al lado del suyo. Y en ese momento creó el viento, porque antes tampoco había habido viento. El viento agarró el banquito donde estaban sentados los cinco y lo subió al cielo, y era el mismo viento el que lo sostenía para que no se cayera.

Bajaron del cielo en el banquito. Yepá Huáke hizo entonces que apareciera la tierra, porque tampoco había habido tierra, y sobre esa tierra hizo los árboles. Después hizo que esa tierra bajara por debajo de este mundo, y por eso corre allá abajo el río Uamedia. Y volvió a hacer que apareciera la tierra en que vivimos.

Salió después de Diaojpekowí a fumar tabaco. Fumó y sopló al Norte, al Sur, al Este y al Oeste, y con ese aliento la tierra apareció por todo el mundo, y sobre la tierra apareció la naturaleza entera. Luego hizo los mares y con esos mares rodeó el terreno del mundo. Y todavía hizo otro mar aparte, y de ese mar salieron el Vaupés, el río Negro y el Amazonas.

Quedó así el orden que se ve: un sol que sale, un aire que empuja y sostiene, un suelo que se extendió con humo soplado hacia los cuatro rumbos, un agua que cierra por fuera y otra que entra por dentro en tres ríos. Yepá Huáke salió de Diaojpekowí y el mundo quedó hecho, pero no de un golpe: pieza por pieza, y cada una puesta en relación con la anterior.

Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares: lo que quedó del relato

La enseñanza

“La luz, el aire, el suelo y el agua sólo hacen mundo cuando se ordenan entre sí.”

Territorio

Amazonas · Tucano

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Tucano
Referencia
1.25° · -70.23°

Ficha del relato

Contexto histórico

El pasaje viene de «Aspectos de la cultura tukana: Cosmogonía», que Marcos Fulop publicó en 1954 en el volumen 3 de la Revista Colombiana de Antropología por comisión del Instituto Colombiano de Antropología. Fulop recogió el material entre el 13 de junio y el 9 de julio de 1953 en el caserío de Guadalajara, sobre el río Paca, en la entonces Comisaría Especial del Vaupés. El narrador fue Marcos Sierra; su hermano Manuel Sierra sirvió de intérprete. Fulop describe a Marcos Sierra como payé y buen conocedor de la historia tukana, buen curandero al que llamaban desde lejos para que prestara servicios médicos, y le calcula unos cuarenta años; otro hermano, Javier Sierra, era el capitán del caserío. Guadalajara, anota Fulop, estaba poblada por indígenas que habían peleado con las misiones religiosas y se habían salido de ellas.

Fulop anotó al pie las palabras que le parecieron llegadas de fuera. Marcó «milagro» como término castellano que el intérprete usó para traducir Bajúrese, y marcó también la comparación que aparece unas líneas antes, cuando la ciudad subterránea del Alemán se describe «así como especie de túneles como hay cafés en Bogotá y almacenes en Bogotá». El mismo artículo advierte que esta cosmogonía se repite a modo de culto a los antecesores en las fiestas de Dabukurí y Yuruparí: no era un cuento suelto sino un texto que se recitaba.

La página que estaba publicada hasta hoy en este sitio introducía en el episodio a tres personajes —Paola, Beatriz y Zabulón— que no aparecen en ninguna línea de la transcripción. Se conserva la dirección de la página y se rehace el relato sobre la secuencia del sol, el viento, la tierra y los mares tal como la dictó Marcos Sierra.

Resonancias con otros mitos

El paralelo más cercano es de vecindad y está fechado. En el lado brasileño del Vaupés, los autores tukano Arlindo Maia, del clan Ye'pârã Oyé, y el antropólogo Geraldo Andrello publicaron en 2019 una versión en la que el movimiento que ordena el mundo es la subida de la Pamuri-Yukese, la canoa de transformación, «pelas águas do Amazonas, Negro e Vaupés». Son los mismos tres ríos que en la transcripción de Marcos Sierra salen de un mar hecho aparte, nombrados en el orden inverso. La coincidencia es de geografía narrativa, no de episodio: allí los ríos son el camino, aquí son el resultado.

El segundo paralelo es de otro pueblo y hay que decirlo. En «Antes o mundo não existia», la mitología desana que Umusi Pãrõkumu y Tõrãmü Kehíri publicaron en 1995 en el río Tiquié, el mundo también empieza a oscuras y la Abuela del Mundo reparte encargos a los Truenos para que hagan la luz, los ríos y la humanidad futura, y los regaña porque no han hecho nada. La forma es la misma que aquí: el mundo no se crea de un acto sino de una cadena de órdenes que alguien tiene que cumplir. El quinto y último Trueno de esa serie se llama Abepõwehkü, «Danta del Zarcillo del Sol», y brillaba por sí mismo. Es una versión desana del Brasil, no una creencia tukano colombiana, y sirve para comparar la forma, no para prestar nombres.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. La cautela sobre esta versión es del propio etnógrafo y conviene leerla textual. En la primera página de 1954 Fulop escribe: «Debido al corto tiempo de la investigación y al haber consultado un solo informante no nos permitimos asegurar la exactitud de la versión dada por Marcos Sierra de la cosmogonía Tukana». No es una reserva de esta edición: es del autor, y vale para todo lo que sigue.

  2. La transcripción de 1954 corre sin títulos ni secciones, en un solo bloque continuo. El corte que aquí se hace —del sol hasta los tres ríos— es una decisión de lectura, no una división que esté en la fuente. En el original, el sol aparece en medio de un reparto de patrias y la creación del viento ocurre mientras los cinco personajes están sentados en un banquito; separar los elementos del paisaje de los actos de reparto produciría una cosmogonía más limpia de la que hay.

  3. Hay además una capa que no se puede raspar. La palabra «milagro» organiza la serie entera, y Fulop la trató como castellano superpuesto a Bajúrese. Alrededor del pasaje hay ciudades, túneles, almacenes, fábricas y submarinos. Esta página mantiene el núcleo de la palabra, el soplo, los rumbos y las aguas, y deja constancia de que el narrador contaba en 1953 con un vocabulario atravesado por el contacto, sin convertirlo en doctrina de un pueblo.

  4. Tampoco se completa lo que la fuente no dice. La transcripción no explica de dónde viene el mar del que salen los tres ríos, ni ordena cronológicamente la tierra que se hunde y la tierra en que vivimos: dice que ambas aparecieron, y así queda.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Tucano · Vaupés · Amazonas
Referencias
8
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Aspectos de la cultura Tukana: Cosmogonía

    revistas.icanh.gov.co

    Revista Colombiana de Antropología 3, pp. 99-137. Es la fuente madre: el ciclo de Yepá Huáke tal como lo narró Marcos Sierra, payé del caserío de Guadalajara sobre el río Paca, afluente del Papurí, con su hermano Manuel de intérprete, en la campaña del 13 de junio al 9 de julio de 1953 por comisión del Instituto Colombiano de Antropología.

  2. Ye'pâ-Di'iro-Mahsã, gente de carne da terra: os Tukano do rio Vaupés

    revistas.unal.edu.co

    Mundo Amazónico 10(1), pp. 53-81. Un autor tucano y un antropólogo cuentan juntos el orden del mundo, la Canoa de Transformación y el reparto de los clanes desde el Vaupés de hoy. Es lo que permite leer a Fulop con nombres y términos que los propios tucano usan.

  3. Antes o mundo não existia. Mitologia dos antigos Desana-Kẽhíripõrã

    acervo.socioambiental.org

    Primer volumen de la colección Narradores Indígenas do Rio Negro: la mitología dictada por el kumu Umusĩ Pãrõkumu a su hijo, que la escribió en cuadernos desde 1968. Sirve para cotejar la canoa que sube el río, el Lago de Leche y la salida de los pueblos.

Contraste y contexto · 5 referencias

  1. Aspectos de la cultura Tukana: Mitología, parte I

    revistas.icanh.gov.co

    La otra mitad de la misma campaña: los nueve conjuntos narrativos que Marcos Sierra dictó a Fulop en Guadalajara en 1954, alrededor de este mismo ciclo.

  2. Historia del Vaupés

    revistas.unal.edu.co

    La historia del Vaupés —misión, caucho, comercio, escuela— en la que se inscribe todo el corpus recogido por Fulop.

  3. Dahsea Hausirõ Porã ukushe wiophesase merã bueri turi. Mitologia sagrada dos Tukano Hausirõ Porã

    acervo.socioambiental.org

    En pp. 21-26 el Avô do Universo (Umuko Ñehku), que comía ipadu y fumaba cigarro ante un mundo vacío y oscuro, levanta con su lança-chocalho de piedra el mundo por capas, cada una con su oración: primero la de las aguas, donde «divide los grandes mares y lagos» y aparecen «mares y océanos, lagos y ríos»; luego tierras y matas; luego la del día y el aire puro, tras la cual «no hubo más noche»; la de la lluvia, la de las nubes y la sexta, la de los vientos fuertes, «que nunca tendrá fin». Es la misma forma que dictó Marcos Sierra: el mundo hecho pieza por pieza, por la palabra y el humo, con mares, día y viento como capas sucesivas.

  4. Bahsariwii – A Casa de Danças

    scielo.br

    El pajé tucano Gabriel Gentil explica la maloca como cosmos. Dice que «en el comienzo del mundo la primera maloca era la Casa de Viento», Õmewii, la misma Casa del Cielo, donde apareció la creadora Yepá; que el Sol es el Dios Piedra Cuarzo Blanco, Avô do Mundo, cuyo cuerpo hace surgir la luz y que «embaraza a la Tierra»; y nombra el «río subterráneo Wamëdia, que entraba dentro de la Tierra» y salía lejos, en el Titicaca. También sitúa el Lago de Leche «en el fondo del agua, que los blancos llamaron mar»: el Wamëdia es el Uamedia que en el dictado de Marcos Sierra corre por debajo de este mundo, y el mar aparece como agua de origen.

  5. Literatura indígena, memória e resistência: a Casa-universo na obra de Gabriel Gentil e Luís Lana

    periodicoscientificos.ufmt.br

    Analiza la cosmogonía tucano de Gabriel Gentil y la desana de Luís Lana. Cita en extenso la apertura de «Mito Tukano. Quatro tempos de antiguidades» (Gentil 2000, p. 21): en la oscuridad había una voz, la flauta sagrada; la creadora Ye'pa «primero tenía el cuerpo en forma de viento, invisible», y apareció «en medio de los sonidos musicales, en medio de nube brillante». Explica que con el universo surgieron los truenos en cada punto cardinal. Es el acceso abierto a un texto tucano de primera mano, que no está en abierto, donde el viento es la primera forma del mundo.

Voces de la comunidad

Conversación

¿Así te la contaron?

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«Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Yepá Huáke hace aparecer el Sol, el viento y los mares» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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