Serranías de La Guajira

Caribe · Wayúu

Serranías de La Guajira

Un grupo de viajeros se convierte en cerros mientras Mareiwa retira el mar, dispersa alimentos y organiza los territorios de los primeros clanes.

Leer el relato

El relato

Mucho antes de que los caminos tuvieran cercas, varios hombres salieron de Uchi Juroteka para conocer otras tierras. Mareiwa les había encargado avanzar hacia el norte. Llevaban sandalias, agua y la confianza de quienes todavía no han sentido la sed de la península.

El primero en detenerse fue Wojoro. Cerca de Maiceo tenía los pies abiertos y ya no podía apoyar el cuerpo sobre ellos. Sus compañeros miraron el horizonte y le dijeron que debían continuar. Wojoro se quedó sentado junto al camino.

Más adelante, Epits se quitó las sandalias para descansar. Cuando quiso levantarse, las fuerzas no volvieron. Wososopo sintió que el aire seco le quemaba por dentro y pidió agua hasta que la voz se le apagó. Juyouirá llamó a quienes aún caminaban, pero el hambre le mordía el vientre. Tsitsi, que le había dicho que se quedara, tampoco consiguió llegar muy lejos.

Itojoro avanzaba delante de todos. Cada vez que alguien cedía, gritaba que pronto encontrarían una tierra mejor. Los Monkii alcanzaron la orilla del mar. Guarapú se tendió un momento y el sueño lo venció. Al final, también Itojoro quedó con los pies heridos, junto a una mata de ita, cerca de Akuwa.

Mareiwa contempló el camino incompleto. Aquellos viajeros no habían llegado al lugar señalado, pero tampoco serían borrados. Los convirtió en cerros. Cada cuerpo levantó una loma; cada nombre quedó unido a una altura. Los Monkii se volvieron morros junto al mar y Guarapú permaneció dormido sobre la tierra.

Entonces Mareiwa subió a Tsitsi. La península seguía cubierta por el agua. Puso una piedra en su honda y la lanzó hasta Kasuto. El mar retrocedió, dejó la tierra descubierta y conservó pozos salados como memoria de su antigua extensión.

—¿Qué comerán mis hijos sobre esta tierra? —se preguntó.

Envió bandadas de pavas, turpiales y otras aves. Comieron frutos y los llevaron por toda la península. Donde dejaron caer las semillas nacieron cardones, iguarayas y plantas capaces de resistir el verano.

En Arachí, entre grandes piedras, Mareiwa reunió a los primeros Wayuu. Dio nombre a sus clanes, entregó animales y compañeras, repartió territorios y pintó sobre la roca las marcas con que cada grupo reconocería sus bienes.

Desde entonces, las serranías no son solamente relieve. Son viajeros detenidos, nombres que orientan y cuerpos que aprendieron a permanecer.

La enseñanza

Pertenecer a un territorio es aprender los nombres, límites y cuidados que la memoria dejó sobre él.

Territorio

Caribe · Wayúu

Caribe · Wayúu

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Wayúu
Referencia
12.1333° · -71.5333°

Contexto histórico

Milcíades Chaves publicó esta narración en 1946 dentro de “Mitos, leyendas y cuentos de la Guajira”. Su texto conserva una cadena precisa de topónimos —Maiceo, Epits, Wososopo, Juyouirá, Tsitsi, Itojoro, Akuwa, los Monkii y Kasuto— y enlaza tres movimientos: la transformación de los viajeros en cerros, el retiro del mar y la organización de clanes y alimentos. La compilación de Eugenia Villa Posse la volvió a publicar en 1993, pero pertenece a la misma línea documental y no cuenta como testimonio independiente.

La versión debe leerse junto con las condiciones de su registro. Chaves escribió desde la antropología colombiana de mediados del siglo XX, llamó “primitivos” a los pueblos indígenas y veía la investigación como herramienta para su incorporación nacional y religiosa. Esas categorías no son la voz de los informantes. Tampoco conservó el relato en wayuunaiki, de modo que nombres, explicaciones entre paréntesis y continuidad de escenas pasaron por un intérprete y por la edición del investigador.

El paisaje sí ofrece una base material verificable. La Macuira concentra bosque nublado, agua dulce, bosque seco y territorios claniles dentro del resguardo de Alta y Media Guajira. Parques Nacionales reconoce su valor como lugar de origen y escenario de mitología Wayuu. El relato vuelve parentesco una geografía extrema: los cerros guardan nombres, las aves distribuyen alimento y la tierra habitable nace de una retirada del mar.

No entendemos esa relación como una simple “explicación primitiva” del relieve. Es una forma narrativa de unir movilidad, memoria, subsistencia y pertenencia territorial.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales para quien quiera profundizar.

Procedencia

Recopilado de la tradición oral de Wayúu, Caribe · Caribe > Guajira > Wayúu.

Cómo documentamos cada relato

Fuentes y revisión editorial

Esta ficha cuenta con referencias de contraste publicadas. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Última revisión: 27 de julio de 2026Aportar o corregir una fuente

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