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Maleiwa

Explora cómo el dios creador Mareigua influye en las creencias guajiras, destacando su papel único en la mitología de la región.

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Ilustración de Maleiwa

En el vasto lienzo del tiempo y el espacio, donde mitos y realidades se abrazan y se confunden, existe un relato tan antiguo como las estrellas, que habla de orígenes y transformaciones, de seres celestiales y de hombres convertidos en aves. Este relato se escucha susurrar entre los vientos que acarician la península de la Guajira y reverbera en los ecos de la Sierra Nevada.

Al principio, apenas delineadas eran las formas. El Gran Mareigua, el Ser Supremo entre los guajiros, emergió de la unión sacra de las olas y las nubes en el recóndito Pulogüi. Desde ahí, tejió la tierra con un soplo de su aliento divino, concediendo a todo lo bueno la bendición de las lluvias. Bajo su tutela, las lagunas saladas y dulces en aquella sierra comenzaron a respirar vida. No había temido Mareigua a idolatría alguna, pues su esencia era invisible, más veía con claridad todas las cosas, permitiendo que la vida floreciera a su ritmo.

Desde las vastas alturas de Siruma, descendía el SHIRAIRA JEMIAY, el Sudor Frío, que no conocía calor ni luz en su camino. Así fue que, en un susurro helado, fecundó sin saberlo a su hermana, SAIÑ-MA, Corazón de la Tierra. Sin culpa ni intención, de este encuentro nació MANNA, una joven de belleza sin parangón, cuya vida quedaría marcada por el destino que los dioses entretejieron para ella.

MANNA creció al abrigo de las montañas, envuelta en la Calma protectora de MAITUS, su segunda madre que la escondió de las furiosas acometidas de WAWAI, el Huracán. Sin embargo, fue durante una gran celebración en honor a JUYA MANÜ’LIWAIN que SIMIRRIUU, el Invierno Bravo, con su estruendosa presencia la impregnó de un prodigio que la hizo concebir.

La joven MANNA, sin comprender el misterio de su gravidez, huyó por las tierras desoladas de la Guajira, buscando la comprensión de su abuela en WAYANTUUNAY. Siete lunas vagó, lamentando su suerte, mientras los maravillosos retoños en su vientre le hablaban con voces serenas, augurándole que serían cazadores de destino cierto.

Entretanto, en una tierra lejana, un hombre que amaba el mar y la pesca fue transformado en el gavilán que surcaba los cielos y los mares, echándose sobre el agua para atrapar peces. De su conversión en ave surgió una descendencia especial, niños nacidos de visiones y sueños, moldeados a partir de los restos de su madre MANNA, devorada y escupida por los Hombres-Tigres.

Estos Hombres-Tigres eran hijos de KALAMANTUUNAY, la Madre-Bruja, y en su naturaleza dual, cazaban con la fiereza de las bestias y el ingenio de los hombres. Al encontrar a MANNA en su morada, la despedazaron sin piedad, pero de los residuos brotaron dos niños, TUMAJÜ’LE y PEELIYUU, quienes crecieron al amparo de las sombras de algún poder antiguo.

Los hermanos, aunque feos y temidos por su aspecto, resurgieron con tal fuerza que burlaron a los Hombres-Tigres con un ardil ingenio. Ellos falsearon las flechas de sus enemigos, llevándolos a sus propias derrotas. Bajo la astuta guía de esos niños prodigiosos, un complot se tejió para vengar a su madre devorada.

En el clímax de sus maquinaciones, TUMAJÜ’LE, disfrazado de KALAMANTUUNAY, sirvió la herencia de la madre en un caldero humeante, engañando a los Hombres-Tigres para que comieran de sus propios orígenes. Con la astucia y destreza heredadas de sus ancestros, los niños propulsaron su venganza hacia un desenlace inevitable. Al descubrir la farsa, los Hombres-Tigres fueron condenados a convertirse en espíritus errantes.

Atrapados entre el tejido de la creación y la destrucción, estos mitos no terminan, pues el tiempo es como las olas del mar que lavan la arena, llevándose algunas historias y dejando otras. Y así, esta narración sigue resonando en el viento que atraviesa la Guajira, uniendo las fibras de lo que fue y lo que será, bajo los cielos inmutables, donde los espíritus de Mareigua, MANNA, y los niños prodigiosos viven para siempre en la voz y en el susurro del mundo.

Historia

Por ahora no tenemos tan clara la historia de este mito, pero a medida que recopilemos más información les estaremos actualizando.

Versiones

Las tres versiones analizan diferentes aspectos de la mitología y el folklore de la región de la Guajira, pero difieren significativamente en su enfoque y narrativa. La primera versión narra un mito centrado en la creación de los humanos a partir de una hija que es devorada por un jaguar, con un enfoque en elementos sobrenaturales y la interacción entre humanos y animales. Este relato involucra la transformación y el conflicto, presentando a Maleiwa como un héroe que busca venganza y justicia. El mito utiliza el simbolismo de la naturaleza y animales para tejer una narrativa compleja llena de metamorfosis y retribución.

Por otro lado, la segunda versión se centra en el concepto de Mareigua, un dios creador y benefactor único en la mitología guajira. Esta narrativa enfatiza la creencia en un ser supremo monoteísta que trasciende la idolatría habitual de otras culturas indígenas. A diferencia de la primera historia que es más un relato de origen con estructura mitológica clásica, este texto de Jorge Isaacs proporciona una visión más etnográfica y filosófica sobre las creencias de los guajiros, centrándose en cómo esas creencias se contraponen a las de los colonizadores. Por último, la tercera versión describe un mito que explora los orígenes y desafíos de una figura femenina, Manna, y sus proles en un mundo lleno de elementos sobrenaturales y fuerzas naturales, con una narrativa más detallada sobre los eventos y sus simbolismos. Este relato es rico en descripciones y dramatiza los encuentros con seres sobrenaturales en un contexto de lucha y supervivencia, destacando temas de fertilidad, pecado e identidad. Cada versión no solo refleja variaciones en los temas y personajes, sino también en sus interpretaciones culturales y cosmológicas únicas.

Lección

La transformación y la astucia son esenciales para la supervivencia.

Similitudes

Este mito se asemeja a las historias de transformación y venganza en la mitología griega, como las metamorfosis de Ovidio, y a los relatos de espíritus animales en la mitología japonesa.

Territorio

Ubicacion geografica del mito

Ubicacion registrada para este mito en el territorio.

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