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Quién manda más en casa?

La dinámica de poder en el hogar muestra cómo la mujer influye en decisiones cotidianas, revelando su verdadero papel en la autoridad doméstica.

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Ilustración de Quién manda más en casa?

En un pueblo donde la humedad del río se mezclaba con el susurro de las hojas, dos compadres iniciaron un argumento que, como todos los buenos argumentos, parecía no tener fin ni principio. Bajo la sombra de un gran ceiba que se erguía en el centro de la plaza, uno de ellos, con la testarudez de quien ha vivido las estaciones bajo un mismo techo, afirmaba que el hombre tenía la última palabra en el hogar. Su compadre, con una sonrisa que conocía secretos ocultos, insistía en que era la mujer quien verdaderamente gobernaba.

La discusión tomó vida propia, resonando en el aire como eco de un tambor ceremonial. Las palabras se tejían en el viento, mientras el pueblo se balanceaba al ritmo de la cotidianidad. Sin embargo, aquella noche el debate se entrelazó con los sueños y se transformó en un desafío tácito que exigía respuestas.

Al día siguiente, cuando la primera luz danzó sobre el río, el compadre que defendía la hegemonía femenina recogió un par de gallinas y gallos, y partió en una odisea a casas de amigos casados. Llevaba consigo no solo las aves, sino también la determinación de quien lleva una verdad enterrada en el pecho.

Primero, se detuvo en la casa de un viejo amigo, cuyas paredes susurraban historias antiguas de lluvia y cosechas. Al presentar su oferta, los ojos del marido brillaron con un deseo matinal mientras exclamaba, "¡Ah, el gallo es un ave noble, tomémoslo!". Sin embargo, su esposa, con la dulzura de quien ha tejido con las manos del destino, respondió: "Mira, querido, qué mejor que una gallina, con su promesa de huevos diarios y compañía tranquila". La elección del hombre cambió tan naturalmente como cambia la dirección del viento, y asentaron por quedarse con la gallina.

La mañana se deslizaba suavemente cuando el compadre se dirigió a otra casa. Allí, entre sillas de mimbre y geranios que observaban desde la ventana, repitió su oferta. El hombre, ansioso por demostrar su dominio, eligió de nuevo el gallo. Y como si fuese parte de una danza antigua, la mujer suavemente comentó: "Ya tenemos un gallo que canta con el sol, ¿por qué no una gallina para equilibrar el corral?" Y el veredicto fue dado, inquebrantable como la corriente que deposita caracoles en la arena.

Cada puerta en el pueblo tenía una historia similar que contar, un patrón que resonaba con canciones de amor y complicidad. Finalmente, el compadre alcanzó la casa de su oponente ideológico. Las aves, bajo el sol que comenzaba su descenso, parecían saber que esta era una partida decisiva. Esta vez, al recibir la oferta, el amigo, con la firme convicción de sus pensamientos, optó por el gallo. No tardó mucho para que la voz de su esposa se entrelazara en el aire: "Mira bien, amor mío, la gallina es más robusta, mejor nos va con ella."

Un silencio se acomodó en la sala, como si el aire mismo esperara el veredicto. El compadre miró al hombre, quien, frente al delicado equilibrio de su hogar, cambió de parecer con la suavidad de un susurro.

Al regresar al pueblo con la noche asomando en las ramas de los árboles, el compadre que había sostenido la supremacía femenina simplemente extendió los brazos, envolviendo en un gesto el calor de las historias acumuladas. "No se los dije, compadre. La corteza del árbol puede ser rugosa y resistente", declaró, "pero es la savia quien fluye y da vida."

Así es como en el pueblo, donde la ceiba preside y el río murmura, trascendió la historia de cómo las palabras pueden seguir cursos subterráneos, moviendo montañas invisibles y secretas. En las cocinas, bajo el resplandor del fogón, los hombres y mujeres continuaron bailando al son de sus propias elecciones, siempre con una sonrisa compartida, consciente del tejido que en verdad sostenía al hogar.

Historia

El origen de este mito parece basarse en una discusión entre dos hombres (compadres) sobre quién tiene más autoridad en el hogar: el hombre o la mujer. Para resolver la disputa, uno de ellos realiza un experimento social, ofreciendo aves (gallos y gallinas) a sus amigos casados para observar quién toma la decisión en cada pareja. En cada situación observada, la mujer influye en la elección final, siempre optando por la gallina. Este experimento sirve para demostrar su punto de vista de que la mujer es quien realmente tiene el poder de decisión en el hogar.

Versiones

El análisis de esta narración muestra distintas interpretaciones de un mismo tema: la dinámica de poder en el hogar matrimonial. En esta versión, el mito se centra en la conversación entre dos compadres sobre quién tiene la autoridad en el hogar, el hombre o la mujer. Un compadre defiende que es la mujer quien manda, y para probar su punto, realiza una especie de experimento social al ofrecerles a diversos amigos casados la elección entre gallinas y gallos. En cada caso, la mujer toma un papel principal en la decisión final, lo que refuerza el punto de vista del compadre de que la mujer tiene la última palabra.

A diferencia de otras versiones del mito que podrían centrarse más en un conflicto abierto o en un desenlace humorístico, esta versión subraya la interacción diaria y sutil entre marido y mujer al tomar decisiones domésticas. En cada anécdota, aunque el hombre inicialmente tiene una preferencia, es la intervención de la mujer la que lleva a la decisión final, lo que indica que el poder no siempre se ejerce de manera directa o autoritaria, sino a menudo de modo persuasivo y estratégico. Además, el relato se cierra con un subtexto que refuerza la narrativa de la mujer como influenciadora, sin recurrir a una confrontación explícita. Esta representación ilustra el impacto de las dinámicas de poder en contextos familiares, dejando implícito que el control es más una cuestión de influencia que de imposición directa.

Lección

El poder en el hogar se ejerce a menudo de manera sutil y persuasiva.

Similitudes

Se asemeja a mitos que exploran la dinámica de poder en las relaciones, como las historias de Zeus y Hera en la mitología griega.

Territorio

Ubicacion geografica del mito

Ubicacion registrada para este mito en el territorio.

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