Ngutapa y Chimuiyae

Amazonas · Mixto

Ngutapa y Chimuiyae

Chimuya-e es abandonada bajo los monos, escapa con ayuda de animales, cruza el gran río transformada y regresa a la casa de su padre.

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El relato

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Cimidyue tenía un marido que no la quería. La llevó de cacería y, al dar con una banda de monos coatá, la engañó: le dijo que las manchas blancas de los animales eran los copos de los dardos que ya les había clavado. Ella debía esperar el efecto del curare, recoger los monos al caer y acudir cuando él silbara. Luego él se fue para la casa y la dejó sola.

Ningún mono cayó y ningún silbido llegó. Como no sabía volver, decidió seguir a los monos, que comían frutos de sorva y le dejaban caer muchos. Al atardecer tomaron forma de gente, la llamaron por su nombre y la acostaron en una casa grande llena de hamacas; a la mañana la casa ya no estaba y los monos volvían a ser monos.

Así llegó a la casa del señor de los monos, que tenía cuerpo de hombre pero era de raza de jaguares. La puso a colar la bebida de su fiesta. Esa noche roncó por la nariz, y el ronquido decía que iba a comerse a Cimidyue. Ella lo despertó: «Abuelo, su nariz está roncando mi nombre». Furioso, él se golpeó la nariz con una semilla grande hasta sangrar y se bebió la sangre en una totuma.

Al salir de cacería le ató a la pierna una cuerda larga y se llevó la otra punta. En la casa había también un morrocoy amarrado. Le dijo que aquel señor era un jaguar que pensaba comérselos a los dos y le enseñó a dejar la cuerda atada a un poste. Huyeron juntos. Al pasar junto a un hermano del señor de los monos, sentado con una pierna cruzada, Cimidyue le dio un garrotazo en la rodilla y le gritó que no los delatara. Ese hermano todavía se ve en el cielo, en Orión. Cuando el perseguidor le preguntó por la muchacha gorda, el hermano, rabioso de dolor, no quiso ni oírlo, y la persecución terminó allí.

En el monte la engañaron otros. Un pájaro que golpeaba la madera le prometió que su golpeteo la llevaría a casa de su padre, y la extravió más. Un inambú que esponjaba las plumas le pareció una anciana tejiendo un canasto, y también le señaló un rumbo falso. Otra noche durmió bajo un nido de hormigas colgado de una rama, y a medianoche el nido anunció que iba a saltarle encima: era un jaguar. Huyó a tiempo.

Por las mongubas supo que estaba en las vegas del Solimões. Durmió entre las raíces de una ceiba y los animales se burlaron de ella: un lagarto imitó el crujido del maíz tostándose y un sapo cururú se rascó la barriga como quien raspa ñame. Entonces despertó la dueña de la ceiba, la gran mariposa azul, y dijo que iba a comer piñas a la chagra de Naugeane. Era el nombre del padre de Cimidyue. Desde la orilla vio la casa de su padre al otro lado. La mariposa la volvió libélula roja y la llevó volando; a Cimidyue casi le faltaron las fuerzas para llegar.

En la chagra aplastó las mejores piñas para la mariposa. Naugeane encontró las frutas rotas y se escondió con su mujer. Reconoció a su hija, pero ella se le escapó. Al tercer día, con otros hombres, la atrapó, mientras la mariposa huía. «¡Abuela, ayúdeme!», gritaba Cimidyue. En casa, el padre le dio un vomitivo, y así recobró el juicio.

Tiempo después, en una fiesta, el marido llegó con máscara y paja atada a la cabeza, cantando: «Aquí viene la que abandoné bajo los monos coatá». Cimidyue encendió un poco de resina, le pidió ver la máscara y arrojó la llama a la paja seca. Él siguió bailando hasta que brotó el fuego; corrió fuera sin poder quitarse el traje de tururí, y el calor le reventó el vientre. Con su sangre se tiñó las plumas el pájaro pare'ne.

Ngutapa y Chimuiyae: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Quien se pierde por un engaño vuelve a casa cuando aprende a distinguir la ayuda verdadera de la burla.”

Territorio

Amazonas · Mixto

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Amazonas
Comunidad
Mixto
Referencia
-1.2° · -71.8°

Ficha del relato

Contexto histórico

Este relato ticuna se lee en The Tukuna, la monografía de Curt Nimuendajú publicada en 1952 por la Universidad de California en su serie de arqueología y etnología americanas, con edición de Robert H. Lowie y traducción al inglés de William D. Hohenthal. Está en las páginas 148 a 150, bajo el título «The Errors of Cimidyue», dentro del apartado de leyendas de odiseas y aventuras. El volumen es el resultado de las estancias de Nimuendajú entre los ticuna del alto Solimões, del lado brasileño: una visita de quince días en 1929 y, en 1941 y 1942, dos estancias más, de seis y de cinco meses, en los igarapés Mariuacu, Tacana, Belém, São Jerônimo y Rita. El editor advierte que no visitó a los ticuna de Colombia ni del Perú. El texto no nombra a quien lo contó. En la página 147, al hablar de otra leyenda, Nimuendajú distingue lo que le dijeron sus informantes de 1941 y 1942 de lo que le había contado en 1929 el «Captain» Félix del Igarapé de Belém, y remite a esta historia; es la única pista sobre su origen dentro del libro. Nada en la obra la presenta como mezcla de tradiciones: es una de las leyendas que el autor recogió entre los ticuna y ordenó junto a las de cataclismos, astros y demonios. El paisaje es el de ese pueblo: el monte de los monos coatá, las vegas del Solimões con sus mongubas y ceibas, la chagra de piñas en la otra orilla y la fiesta de máscaras, a la que el marido llega vestido de tururí, la tela de corteza que el mismo libro describe entre los enseres de la casa ticuna.

Resonancias con otros mitos

Konrad Theodor Preuss registró entre los uitoto una historia que comparte con ésta el fuego en la fiesta y la libélula. En la de Kudiruejitoma, el jefe enfermo, la mujer sospecha durante los bailes que su marido se transforma, vuelve a la choza a medianoche, encuentra la piel vieja que él se quita para bailar y la quema en una hoguera; él, sin su objeto mágico, convierte a los suyos en libélulas y se va a descansar al pie del cielo. En los dos relatos la venganza o el desenlace pasan por quemar el disfraz de alguien en tiempo de fiesta, y la libélula es la forma del tránsito. Dentro del propio repertorio ticuna, la leyenda que sigue a ésta en el libro de Nimuendajú, la del hombre que se casó con la hija del jaguar, repite el motivo de los animales que en su casa se quitan la piel y conversan como gente, igual que los monos que acogen a Cimidyue al atardecer. Lejos de la Amazonía, el abandono en el bosque por quien debía cuidarla y el regreso a casa tras los engaños de guías falsos recuerdan a Hansel y Gretel de los hermanos Grimm, aunque allí el castigo recae sobre la bruja y no sobre quien abandonó. El paralelo más cercano está en el propio pueblo ticuna: en el relato de origen que resume Jean-Pierre Goulard, y que la tesis de W. Eduardo Gómez Pulgarín cita en 2012, Ngutapa ata a su esposa a un árbol en pleno monte para vengarse de ella, un tatatao la desata y ella, convertida en avispa, le pica las rodillas. En los dos casos una mujer abandonada por su marido en la selva sobrevive gracias a un animal y se cobra la afrenta, aunque de esa venganza nacen allí los gemelos de las rodillas y aquí sólo muere el marido.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Del recorrido de Cimidyue sólo se ha podido leer un registro completo, el de Nimuendajú, y todo lo que aquí se compara sale de sus propias páginas. El episodio que más cambia es el de la pierna de Orión. En esta historia, el hermano del señor de los monos queda lisiado por el garrotazo que ella le da en la rodilla para que no la delate. Dos páginas antes, en «The One-legged Man», la pierna la pierde un cazador que se comió a escondidas el ñame de un demonio, y su hermano intenta hacérsela crecer bailando alrededor de un árbol. En la leyenda siguiente, que el libro titula con el nombre ticuna de Orión, el dueño de un canasto de papas cocidas, un demonio llamado nguri que otros informantes no conocían, le arranca la pierna al hermano glotón, y éste termina llevado al cielo por los gallinazos. Nimuendajú anota que la explicación de la pierna mutilada de Orión que le dio en 1929 el «Captain» Félix es muy distinta de la de sus informantes de 1941 y 1942, y manda al lector a esta historia. Es decir: para los ticuna del Solimões no había una sola causa de la cojera de Orión, y el autor lo dejó escrito. La trascripción del nombre de la protagonista tampoco es estable: el mismo libro la imprime con signos fonéticos que el escaneo reproduce de varias maneras, y en otras publicaciones aparece como Chimuiyaé o Chimuya-e.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mixto · Amazonas
Referencias
11
Última revisión
22 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. The Tukuna, «The Errors of Cimidyue», pp. 148-150 (PDF completo en la Biblioteca Digital Curt Nimuendajú)

    etnolinguistica.wdfiles.com

    Único registro completo del relato. Cuenta el engaño del marido con los dardos y los monos coatá, la noche con los monos que se vuelven gente, la casa del señor de los monos que es de raza de jaguares, la cuerda en la pierna, la fuga con el morrocoy, el garrotazo en la rodilla del hermano que hoy es Orión, los guías falsos (el pájaro que golpea la madera, el inambú, el nido de hormigas que es un jaguar), la mariposa azul dueña de la ceiba, la libélula roja, las piñas del padre Naugeane, el vomitivo y la muerte del marido en la fiesta de máscaras. En la p. 147 compara la explicación de la pierna de Orión de sus informantes de 1941-1942 con la del «Captain» Félix en 1929.

  2. The Tukuna (ficha editorial)

    ucpress.edu

    Confirma autoría (Curt Nimuendajú, con Robert Lowie) y que el libro es la edición de la Universidad de California en la que se publicó la leyenda de Cimidyue.

  3. The Tukuna (Nimuendajú 1952) — ficha en la Biblioteca Digital Curt Nimuendajú

    biblio.etnolinguistica.org

    Es la página desde la que se descarga el PDF íntegro usado como primario; da los datos de la serie (University of California Publications in American Archaeology and Ethnology, vol. 45).

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. «As estrelas eram terrenas»: antropologia do clima, da iconografia e das constelações Ticuna

    scielo.br

    Identifica, a partir del registro de Nimuendajú y de talleres con ticuna, una constelación en forma de pierna que corresponde a Orión: los dedos en las Tres Marías y la quiebra de la pierna en alfa, gamma, beta y épsilon, que empieza a desaparecer al oeste desde el 20 de mayo. No trata el episodio, pero confirma que una pierna rota en Orión es figura del cielo ticuna, que es lo que el relato explica con el garrotazo de Cimidyue. Describe además las máscaras y vestimentas rituales de la colección Nimuendajú del Museo Goeldi, del tipo que lleva el marido en la fiesta final.

  2. Rasgos lingüísticos en relatos míticos tikuna: una caracterización (tesis de maestría)

    repositorio.unal.edu.co

    Cita el resumen de Goulard del mito de origen: Ngutapa ata a su esposa a un árbol en pleno monte, un tatatao la desata y ella, hecha avispa, le pica las rodillas. Es la prueba de que Ngutapa pertenece al relato de origen y no a la odisea de Cimidyue, y a la vez el paralelo más próximo: otra mujer ticuna abandonada por su marido en la selva.

  3. Entre mortales e inmortales. El Ser según los Ticuna de la Amazonía — Anexo 1. Mito del origen (resumen)

    books.openedition.org

    El anexo resume el mito de origen ticuna, con Ngutapa y los gemelos nacidos de sus rodillas. Sirve para separar ese ciclo de la odisea de Cimidyue, con la que la ficha heredada lo había fundido.

  4. Religión y mitología de los uitotos, primera parte (cap. III, «Análisis de los mitos»)

    repositorio.unal.edu.co

    Resume el mito uitoto de Kudiruejitoma, el jefe enfermo: su mujer quema en una hoguera la piel vieja que él se quita para ir a los bailes, y él convierte a los suyos en libélulas y se va al pie del cielo. Da el paralelo amazónico colombiano del disfraz quemado en tiempo de fiesta y de la libélula como forma de tránsito.

  5. Ticuna — Povos Indígenas no Brasil

    pib.socioambiental.org

    Sitúa a los ticuna del alto Solimões, donde se recogió el relato, y reconstruye las visitas de Nimuendajú desde 1929 y el valor de su monografía; resume la mitología de Yo'i e Ipi que Nimuendajú publicó en las mismas páginas.

  6. Pueblo Tikuna

    colecciones.icanh.gov.co

    Presenta al pueblo tikuna del lado colombiano del trapecio amazónico, sus rituales alrededor de la maloca y la fiesta de la pelazón, la gran fiesta ticuna. Sirve para situar en Colombia un relato que se recogió del lado brasileño.

  7. O amadurecimento dos corpos e do cosmos – mito, ritual e pessoa ticuna

    revistas.usp.br

    Relaciona mito, cuerpo y territorio entre los ticuna y discute la obra de Nimuendajú (1952) y Goulard (2009) como las fuentes de referencia de la mitología ticuna, que es el marco en que se lee esta leyenda.

  8. Grimms' Fairy Tales («Hansel and Gretel»), Project Gutenberg n.º 2591

    gutenberg.org

    Contiene «Hansel and Gretel»: el abandono en el bosque por quien debía cuidar y el regreso a casa tras perderse, el paralelo europeo que se usa en similitudes.

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«Ngutapa y Chimuiyae» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

0
EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «Ngutapa y Chimuiyae» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «Ngutapa y Chimuiyae» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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