
Amazonas · Mixto
El Cotomachaco
Dos testimonios de Leticia describen una gran serpiente de dos cabezas que imita al mono coto y acecha entre copa y suelo.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 1 min
Del lado del Perú, en la selva, hay un cananguchal que parece una laguna, y allá nadie va, porque allá vive el cotomachaco.
Es una boa, una sola, que se reparte en dos cabezas. Una se queda arriba, colgada de un palo que tiene cincuenta metros o más, y la otra se queda abajo, del lado de la tierra. Con la de arriba caza micos y aves, y con la de abajo se va comiendo todo lo que pasa por el suelo, sea animal o sea cristiano. De eso se mantiene, y por eso lleva la barriga hinchada. Cuando la cabeza de arriba se cansa y quiere bajar, la de abajo sube a reemplazarla.
No tiene que salir a buscar a nadie. Remeda a los cotos, habla como los micos, imita a todos los animales del monte. Desde lejos se le oye gritar igual que un coto, wo, wo, wo, y así llama a lo que se va a comer.
El que lo oye cree que por allá anda un coto. Dice que va a matar un coto, coge la escopeta y se mete a buscarlo, pero antes de que llegue el cotomachaco ya lo tiene. Le basta con mirarlo para que el hombre se entregue. Lo jala, lo tira para arriba y ya está adentro, tragado.
La boa se lo come tranquila, y en el suelo, donde estaba el cazador, queda la escopeta.

La enseñanza
“El cazador que sigue la voz de su presa puede estar respondiendo a la voz de quien lo caza.”
Territorio
Amazonas · Mixto
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Amazonas
- Comunidad
- Mixto
- Referencia
- -1.2° · -71.8°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Mixto · Amazonas
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- El español hablado en el Amazonas. Encuesta en Leticia para el Atlas Lingüístico Etnográfico de Colombia; sección «Folclor. Versiones de algunas leyendas: El cotomachaco»
bibliotecadigital.caroycuervo.gov.co
Es el registro del relato, pp. 5-6, con dos voces de Leticia recogidas en septiembre de 1975. Gladys de Bolívar: una boa de dos cabezas, una en la rama y otra en la tierra, que caza micos y aves arriba y animales de tierra abajo, remeda a los cotos y a todos los animales, y vive «por el Perú, en la selva, en cananguchal», donde nadie va. Manuel Curitima, que lo oía de muchacho: la cabeza colgada de un palo de cincuenta metros o más, la que come cristianos y animales, el turno de las cabezas, el grito de coto que llama al cazador y la escopeta que queda en el suelo.
- El bufeo: Muestra de literatura oral en Leticia (reseña de Rodríguez de Montes, 1981)
lenguasyliteraturasnativas.caroycuervo.gov.co
Confirma que el libro de María Luisa Rodríguez de Montes (Instituto Caro y Cuervo, 1981) incluye «El Cotomachaco» en el grupo de seres del río y la selva de los que se hacen descripciones generales de su forma y sus acciones, con énfasis en el temor de los leticianos a encontrárselos. Es lo que muestran las dos voces de 1975: un animal descrito, no una aventura.
- Kutumachakuy: la gran serpiente del bosque
estudiosamazonicos.com
Documenta en el Perú un mito de nombre casi idéntico, el Kutumachakuy de los quechuas de Lamas (San Martín, valle del Huallaga): una gran serpiente del bosque de bramido atronador que los de Lamas mataron con armas mágicas, presentada dentro de la figura andino-amazónica de la Gran Serpiente de Dos Cabezas. Sostiene la procedencia peruana que Gladys de Bolívar da al animal.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Anotações sobre a lenda da Cobra Norato
periodicos.uepa.br
Resume la versión más conocida de la Cobra Norato: hijo de una mujer encantada por una Cobra Grande, nace serpiente, es arrojado al río y, como el boto, toma forma humana para presentarse en las fiestas de orilla y pedir que le quiebren el encanto. Es el paralelo de la gran serpiente amazónica que se acerca a la gente disfrazada de otra cosa.
- El manejo del mundo: naturaleza y sociedad entre los Yukuna de la Amazonia colombiana
tropenboscol.org
En la p. 113 describe la correlación boa-dueño entre los yukuna: la anaconda es la expresión más clara de los dueños del agua, los grandes ríos y lagos tienen su boa y las quebradas no, y el uso de un lugar depende de la presencia de su dueño. Sirve de paralelo al cananguchal del cotomachaco, un sitio al que nadie va por el animal que lo habita.
- «Cuidado te mochan la cabeza». Circulación y construcción de un rumor en la frontera amazónica de Colombia, Perú y Brasil
repositorio.unal.edu.co
Registra en la misma frontera, treinta años después, a la boa entre los animales peligrosos que pueden hacer perder a la gente (hacia p. 63), gente antigua que no supo comportarse y por eso tomó ese cuerpo. Es el contexto regional del miedo al animal que se traga a quien anda por la selva.
- Cananguchales y manglares: humedales forestales de las zonas bajas tropicales, tan semejantes como contrastantes
scielo.org.co
Describe el cananguchal como humedal forestal dominado por la palma Mauritia flexuosa, en zonas mal drenadas de los planos de inundación, con parcelas en el trapecio amazónico (río Calderón). Explica por qué Gladys de Bolívar dice del sitio del cotomachaco que es «como quien dice una laguna».
- Natural History, Book 8, chapter 35: different kinds of serpents
perseus.tufts.edu
Reúne en un solo capítulo la anfisbena, que tiene dos cabezas, una de ellas en la cola; el cerastes, que atrae a las aves moviendo sus cuernos mientras esconde el resto del cuerpo; y el jáculo, que se lanza desde las ramas de los árboles. Son la forma bicéfala, el señuelo y la caza desde el árbol que el cotomachaco junta en un solo animal.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«El Cotomachaco» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «El Cotomachaco» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «El Cotomachaco» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








