
Andina · Muiscas
Nencatacoa
Un oso cubierto con una manta aparece en la jornada de los maderos: baila, canta, se harta de chicha y enseña que la fiesta también arrastra.
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El relato
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En la sabana, cuando había que levantar un bohío grande antes de las lluvias, el trabajo comenzaba lejos, en el bosque.
Los maderos más gruesos no se cargaban: se arrastraban. Veinte, treinta manos tiraban de las cuerdas mientras otros cantaban para que el tirón llegara parejo. La chicha viajaba con la cuadrilla en vasijas de barro, y quien empujaba la cuesta arriba tomaba primero.
La tarde en que el madero se atascó, la cuadrilla se sentó en la hierba. El sol ya bajaba. Un tejedor dijo que era hora de llamar a Nencatacoa, porque ese palo no se movía con gritos.
Del borde del bosque salió caminando un oso.
Lo conocieron por la manta: le cubría el lomo y la cabeza, y solo le quedaba por fuera la cola, que iba y venía con el paso. No dijo nada. Se acercó al madero, le dio la vuelta y se paró al frente, como quien espera que empiece la música.
—Canten —les dijo—. Las manos son de ustedes. Yo pongo el paso.
Cantaron. El oso caminaba pesado y suelto, de un lado a otro, y la cuadrilla se rió por primera vez en todo el día. El madero, que pesa como pesan las cosas que salen del monte, se asentó, se despegó del barro y avanzó.
Esa noche no hubo ofrenda. Nencatacoa no las pedía: le bastaba hartarse de chicha con la gente. Bebió en la misma vasija, con la manta salpicada de espuma y la cola golpeando el suelo al ritmo de los cantos. Los pintores mojaron sus pinceles y pintaron mantas nuevas; los tejedores soltaron el hilo; y el oso bailó con todos, primero con las manos del telar, después con las manos del barro, hasta que encendieron la hoguera en mitad del patio.
Cuando el viento de la noche movió las llamas, la cuadrilla supo que Nencatacoa seguía bailando con ellos, y nadie quiso dormir.
Algunos decían que no era oso: que a veces se aparecía como zorra, y por eso lo llamaban Fo, y que en figura de zorra era más liviano y corría adelante de la fila, marcando el camino de los maderos. Otros decían que era lo mismo con distinta piel, y que la manta no se la quitaba nunca.
Antes del amanecer, cuando las vasijas quedaron secas y los músicos dormían contra los maderos, el oso se levantó. No se despidió. Cruzó el patio con la cola por fuera, entró al bosque por la trocha de los animales y dejó la manta colgada de una horqueta, seca, como si todavía estuviera dentro.
Desde entonces, cuando una cuadrilla arrastra un madero y la fiesta prende junto al fuego, hay quien jura que una cola asoma entre la hierba del borde: la suya, esperando a que la gente cante para salir a bailar.

La enseñanza
“La alegría que celebra lo terminado es la misma fuerza que arrastra lo que todavía pesa.”
Territorio
Andina · Muiscas
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Andina
- Comunidad
- Muiscas
- Referencia
- 4.6509° · -74.0913°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Muiscas · Andina
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Base documental · 3 referencias
- Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales, tomo II
archive.org
Conserva algunas de las noticias coloniales más extensas sobre autoridades, divinidades, ceremonias y relatos muiscas.
- Mitos y leyendas de Colombia, vol. III: región Andina
flacso.edu.ec
Ordena relatos muiscas, transcribe fuentes y advierte cuándo una figura o episodio no constituye propiamente un mito.
- Mantas muiscas
publicaciones.banrepcultural.org
Documenta materiales, clases de mantas, hallazgos y relevancia del tejido en el altiplano oriental.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Muisca
enciclopedia.banrepcultural.org
Resume territorio, organización, economía, orfebrería, textiles y transformaciones históricas de los muiscas.
- The Muisca: Chiefdoms in Transition
doi.org
Sitúa la sociedad muisca dentro de procesos históricos y transformaciones coloniales, evitando verla como una cultura inmóvil.
- Plan de vida de la comunidad indígena Muisca de Bosa
historico.gobiernobogota.gov.co
Expresa desde una comunidad muisca contemporánea la relación entre territorio, memoria, familia, educación y continuidad colectiva.
- Mystery Cults in the Greek and Roman World
metmuseum.org
Describe celebraciones y experiencias colectivas asociadas, entre otras figuras, a Dioniso.
- De Nencatacoa a San Lucas: mantas muiscas de algodón como soporte pictórico en el Nuevo Reino de Granada
journals.uco.es
El único estudio que lleva a Nencatacoa en el título. Resume la noticia de Simón —dios de los tejedores de mantas y de las borracheras, que se aparecía como oso o zorra cubierto con manta y gustaba de la chicha— y propone que, tras la Conquista, la gratitud al dios que enseñó a hilar, tejer y pintar pasó a santos patronos de oficio: santa Catalina de Alejandría para los tejedores y san Lucas para los pintores. Distingue además que Simón atribuye la enseñanza del hilado y el tejido a Bochica, no a Nencatacoa.
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«Nencatacoa» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «Nencatacoa» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «Nencatacoa» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.








