En un rincón apartado de la vasta llanura donde el sol se desplomaba en cascadas de oro sobre el verde eterno de las praderas, vivían dos campesinos, Pedro y Manuel. Ambos hombres, robustos de cuerpo y espíritu, tenían la frente marcada por las surcos del trabajo y las manos endurecidas por el contacto con la tierra. Sus rostros irradiaban la sabiduría de aquellos que han aprendido a interpretar el susurro del viento entre los trigales y a leer el paso del tiempo en las estrellas.
Una tarde, cuando el cielo parecía una cúpula de zafiro, se desató entre ellos una discusión que revoloteaba en el aire como mariposas confusas. Era un debate acalorado sobre lo justo y lo legal. Pedro sostenía que justicia y legalidad compartían un mismo vientre, una misma esencia, mientras que Manuel, con la paciencia de quien ha desenredado más de un nudo en su vida, insistía que al alma de la justicia no siempre le complacía el vestir de ropajes legales.
El diálogo subía de tono entre los murmullos del campo, cuando divisaron a lo lejos una figura acercándose lentamente por el camino de polvo. Era el compadre Matías, un hombre de rostro curtido por el viento, conocido por su sagaz entendimiento, que los vecinos respetaban como a un labriego que había aprendido a sembrar las palabras justas en los surcos más áridos de la conversación.
Pedro y Manuel, buscando zanjar su disputa, detuvieron al compadre Matías. El primero fue quien habló: "Compadre, esta discusión nos tiene estancados como agua en maceta. Aquí mi amigo Manuel dice que lo justo y lo legal son cosas distintas, mientras que yo, de buena fe, pienso que son lo mismo. Diga usted, ¿quién tiene razón?"
El compadre Matías, que llevaba consigo un pequeño saco de yute donde guardaba los plátanos recién cosechados, se serenó, como aquel que sabe que en su palabra descansa la luz de un juicio justo. Del saco sacó un plátano, y sus ojos, que reflejaban el aleteo de los colibríes y la paciencia del tiempo, oscilaron entre los rostros de Pedro y Manuel.
"Compae Pedro, compae Manuel", dijo Matías, sopesando el plátano en su mano rugosa con solemnidad. "He aquí el dilema entre vosotros hecho fruto. Pedro, que afirma que lo justo y lo legal son uno, y Manuel, que cree en la división entre ambos."
Con un gesto tan lento que parecía que las agujas del tiempo se detenían a observar, Matías acercó el plátano al rostro expectante de Pedro, y antes de que este pudiera protestar, hizo lo inimaginable: con la misma firmeza con la que el río avanza hacia el mar, le encajó el plátano en la boca. El silencio que siguió fue un silencio que escuchaba, denso como la sombra, hasta que la risa incontenible de Manuel rompió la quietud, volando alto como un gorrión liberado de su jaula.
"¡Ajá!", exclamó Matías, con una sonrisa de zorro viejo. "Veis, compae Pedro, cómo el plátano encaja justo. Sin embargo, hasta el niño más inocente de nuestro pueblo sabría que esto no es legal."
Y en ese momento, algo místico ocurrió: los plátanos del campo comenzaron a susurrar entre ellos, intercambiando secretos que traviesamente el viento desparramaba por toda la llanura. Pronto, los árboles y las nubes también se vieron envueltos en el misterio del justo y el legal, y los ríos lo llevaron hacia donde perduran las historias antiguas, arrullando a la tierra con el conocimiento de los tiempos.
Los campesinos, aún con la risa danzando en sus labios, comprendieron no solo el juego de Matías sino también la lección impregnada en su acto. El eco de la historia se propagó por los campos, tan veloz como el humo y tan duradero como las estrellas, narrando a las generaciones venideras que, en el bolsillo del universo, la justicia y la legalidad a veces compartían el espacio, pero otras tantas danzaban en pistas separadas.
Y así, en aquel rincón del mundo donde las llanuras se funden con el infinito, quedó la lección flotando en el aire, ciñendo de incertidumbre y sabiduría la vida de aquellos hombres que con sus manos forjaban el destino de la tierra.
Historia
Este mito parece originarse de un debate filosófico y moral entre campesinos sobre la diferencia entre lo que es justo y lo que es legal. La anécdota se desarrolla en un contexto rural y utiliza una situación humorística para ilustrar que lo justo y lo legal pueden ser diferentes. La figura del compadre Matías simboliza a alguien de sabiduría local, que utiliza un ejemplo práctico (el plátano) para demostrar su punto. La historia refleja una discusión común sobre la justicia versus la legalidad, utilizando el humor y la vida cotidiana para transmitir su mensaje.
Versiones
Aunque solo se presenta una versión del mito, es posible analizar su estructura y el enfoque temático para identificar variaciones potenciales que podrían surgir en otras versiones. En esta narrativa, el mito se centra en una discusión entre lo justo y lo legal, personificada por dos campesinos que representan perspectivas opuestas. La resolución ingeniosa del maestro, Matías, —usando un plátano para demostrar su punto— añade un elemento humorístico y crítico, sugiriendo que lo que "encaja" (o parece justo) no siempre es legal. Este enfoque subraya la tensión entre la moralidad y la ley, un tema recurrente en muchos mitos.
Si consideramos posibles diferencias en otras versiones, pueden incluir variaciones en la resolución o en la representación de los personajes. Por ejemplo, otra versión podría ofrecer un desenlace más serio, planteando un argumento filosófico en lugar de un acto físico humorístico. Asimismo, los roles de los personajes podrían invertirse o expandirse, quizás sustituyendo al maestro por una figura de autoridad legal que ofrece un punto de vista diferente. Estas variantes no solo alterarían el tono de la narrativa sino que también podrían enfatizar distintos aspectos del conflicto entre justicia y legalidad, aumentando la profundidad del discurso moral y filosófico implícito en el mito.
Lección
Lo justo no siempre es legal.
Similitudes
Se asemeja a los mitos griegos donde los dioses utilizan ejemplos prácticos para enseñar lecciones morales, como las historias de Hermes.
Territorio
Ubicacion geografica del mito
Ubicacion registrada para este mito en el territorio.



