La sed de los forasteros

Caribe · Wayúu

La sed de los forasteros

Dos comerciantes alijuna cargan panela, pierden el camino y descubren que ninguna mercancía sustituye el agua ni el conocimiento del territorio.

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El relato

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Cerca de Katetamana hay un lugar que se llama Utta. Hasta allí llegaron una vez dos arijuna, dos forasteros, que venían a vender panela. Traían los bloques envueltos en hojas secas y amarrados en cargas, y el dulce olía a caña quemada cada vez que el sol les daba de lleno.

Habían caminado desde temprano. La trocha iba entre cardones y trupillos, sobre una arena que devolvía el calor. El viento del nordeste no refrescaba: levantaba polvo y se lo metía en la boca. A media mañana ya no hablaban. A mediodía se turnaban la carga, y cada vez que uno la soltaba el otro la sentía más pesada.

Buscaron sombra y la sombra era poca. Buscaron un jagüey y no lo hubo. Miraron la carga: tanta panela y ni un sorbo de agua. Entonces les cogió la sed de verdad, la que aprieta la garganta, y con la sed les cogió el cansancio.

Detrás quedaba el camino por donde habían venido; adelante, la misma llanura, sin una nube. Se acostaron en Utta, la carga a un lado, la espalda contra la arena tibia. Iban a descansar un rato y seguir. No pudieron seguir. Se les secó la lengua, se les cerró la boca, los ojos se les quedaron fijos en el cielo blanco. Ninguno de los dos volvió a levantarse.

Allí mismo se volvieron piedra. Todavía están: dos piedras tendidas en el suelo, con la figura de un arijuna, en el sitio exacto donde se acostaron. Quien pasa por Utta las reconoce: la cabeza, los hombros, las piernas estiradas de dos hombres que no eran de esa tierra.

La gente de esa tierra resiste hasta tres días sin tomar agua. El arijuna aguanta apenas un día. Por eso Mareiwa les habló a los forasteros, y su palabra quedó sobre ellos como el sol sobre las dos piedras:

—Ustedes siempre vivirán muertos de sed.

La sed de los forasteros: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Se puede cargar algo muy valioso y morir por lo único que no se trajo.”

Territorio

Caribe · Wayúu

Caribe · Wayúu

El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Wayúu
Referencia
11.6942° · -71.9933°

Ficha del relato

Contexto histórico

Milcíades Chaves publicó esta narración en 1946 en el Boletín de Arqueología, entre quince textos guajiros, con el título “La sed de los civilizados”. La palabra “civilizados” es suya y de su tiempo: la introducción del volumen declara que conocer la religión de los “grupos primitivos” sirve para incorporarlos “a un credo, a una filosofía o a una nacionalidad”, y opone “civilizados” e “indios” como categorías naturales. El texto contrapone también la resistencia a la sed —tres días el indio, un día el civilizado— como un rasgo de cada grupo. Esa contraposición está en la historia, y el Relato la conserva como parte de lo que se cuenta; pero no es fisiología, es la manera en que un pueblo del desierto se piensa frente a quienes llegan de afuera. Chaves escribe Arijuna; la grafía corriente hoy es alijuna, término relacional para la persona no wayuu, no un insulto. Villa Posse (1993) reeditó el texto sin añadir testimonio propio.

El trasfondo del encuentro que la historia dramatiza lo documenta Luis Adolfo Pérez (2004): los wayuu controlaban los puertos de la península y abastecían de agua dulce a los forasteros a cambio de mercancías; la panela figuraba entre los bienes de trueque de los alijuna, y comerciantes de todas las nacionalidades se infiltraron por la Guajira. Dos vendedores de panela sin agua en Utta son, vistos así, un episodio de esa economía de contacto: quien trae el dulce no trae lo que vale.

Utta es un nombre con varios dueños. El Diccionario de mitología wayuu registra a Utta como personaje que representa al palabrero por mandato de Maleiwa, y aparte Po’útta, un cerro en forma de pirámide truncada en la región de Jarara; Weildler Guerra Curvelo (2017) narra el origen de Utta como el pájaro que fue el primer palabrero, capaz de persuadir con la palabra. El lugar de esta historia no debe confundirse con ese personaje: la homonimia se declara y no se resuelve. Katetamana no aparece en las fuentes del expediente. El Plan Especial de Salvaguardia del sistema normativo wayuu (2009) y la caracterización del Ministerio de Cultura dan el marco de territorio, clanes matrilineales y palabra; Parques Nacionales y el Régimen Especial de Manejo de la Macuira (2019) documentan la Alta Guajira, sus escasas fuentes de agua y los lugares de valor cultural.

Cautelas. El agua: el artículo de Frontiers in Water (2025) y el ensayo de Gaceta describen una cosmovisión wayuu en que la lluvia, la sed y la escasez organizan la vida; la escasez hídrica contemporánea, sin embargo, no es destino mítico sino resultado de infraestructura, desigualdad y decisiones públicas, y esta ficha no la naturaliza. Mareiwa: es la misma figura que en “La India Worunka” ordena y castiga, y que Pineda propuso leer como espíritu de la lluvia antes que como el “Dios” de los misioneros; su sentencia aquí es palabra de la historia, no de un tribunal. El título visible se ajusta a “La sed de los forasteros” y se conserva el slug histórico para no romper enlaces.

Resonancias con otros mitos

“Serranías de La Guajira” es el paralelo interno más directo: allí unos viajeros, vencidos por el cansancio, el hambre y la sed, quedan convertidos en cerros. La diferencia es de escala y de sentido: aquella petrificación funda el mapa de la península; la de Utta deja dos piedras del tamaño de dos hombres, con la figura de quienes vinieron de afuera. En “La majayura de Puró” los hombres que alcanzan a la joven quedan en la piedra Papach; en “El Incesto” y en “La India Worunka” también hay cuerpos que se vuelven roca. Leídas juntas, estas fichas enseñan que la piedra wayuu no es siempre castigo: puede ser vergüenza, cambio de un orden, alcance de lo prohibido o, como aquí, simple agotamiento. Relatos con GPS lo formula como principio: el paisaje de la Guajira fue modelado por seres que viajaron sobre la tierra y allí se volvieron piedra y siguen presentes.

La fuente comparativa citada, las Metamorfosis de Ovidio, está llena de cuerpos vueltos piedra: Níobe, que sigue llorando después de perder a sus hijos; Bato, petrificado por Mercurio por faltar a su palabra; Anaxárete, endurecida por su dureza ante Ifis. La resonancia es formal y real: en ambos mundos la piedra hace durable un instante y deja al cuerpo como testigo de una palabra pronunciada por un ser superior. La diferencia es igual de clara. En Ovidio la petrificación es castigo de una falta personal o cristalización de un duelo; en Utta los dos forasteros no cometen falta alguna, los vence la sed, y la sentencia de Mareiwa no cae sobre ellos como individuos sino sobre todos los arijuna, como una marca de grupo. Además, el episodio wayuu incluye panela, comercio y la categoría alijuna: es una historia de contacto, no de dioses celosos. Nada autoriza a hablar de influencia o de copia.

Queda, por último, la inversión que mueve la historia: los hombres cargan azúcar y mueren por agua. Es un tema que aparece en muchos cuentos de viajeros, y aquí sirve para leer el episodio sin borrar la crítica al vocabulario con que fue publicado.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Existe una sola cadena documental: el texto de Chaves (1946) y su reedición por Villa Posse (1993), que depende de él. No se localizó una segunda versión con otros narradores, ni texto en wayuunaiki, ni registro comunitario contemporáneo de los dos comerciantes de Utta. Las demás fuentes del expediente dan contexto de comercio, agua y territorio; ninguna confirma la petrificación ni la sentencia de Mareiwa, y la ficha no las cuenta como si lo hicieran.

  2. El texto de 1946 es muy breve: un lugar, dos hombres con panela, sed y cansancio, piedra con figura de arijuna, la comparación de los tres días y el día, y la palabra de Mareiwa. El Relato lo despliega en escena sin añadir episodios. La ficha anterior había inventado una ranchería donde los viajeros pedían agua, unas familias que la guardaban para los niños y las cabras, unos caminantes wayuu que sabían orientarse y un pedazo de panela que aumentaba la sed; nada de eso está en Chaves y se retira. También había suavizado el cierre, sustituyendo la sentencia de Mareiwa por una reflexión sobre la hospitalidad. Aquí Mareiwa habla, como en el texto, y la lectura crítica de “civilizados” e “indios” queda en Historia.

  3. El Relato mantiene arijuna con la grafía de Chaves y no usa “civilizados”, que es la palabra del recopilador y no de los narradores. Conserva el contraste de resistencia porque es parte de la historia contada, no porque sea verdad biológica.

  4. Esta ficha no se funde con “Serranías de La Guajira”, donde la sed y el cansancio también dejan cuerpos en el paisaje, pero dentro de una migración de origen y no de un encuentro con comerciantes. Tampoco se confunde con la historia de Utta el pájaro palabrero, que es otro personaje con el mismo nombre.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Wayúu · Guajira · Caribe
Referencias
13
Última revisión
17 de septiembre de 2026

Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente

Base documental · 3 referencias

  1. Mitos, leyendas y cuentos de la Guajira

    publicaciones.icanh.gov.co

    Recopilación clásica guajira que contiene relatos sobre la sed y los viajeros forasteros en el desierto.

  2. Mitos y leyendas de Colombia, tomo I

    repositorio.flacsoandes.edu.ec

    Reedita el corpus de Chaves, conserva su procedencia bibliográfica y lo sitúa dentro de una selección nacional de literatura oral.

  3. Caracterización del pueblo Wayúu

    mng.mincultura.gov.co

    Resume territorio binacional, organización social, lengua, historia reciente y problemáticas contemporáneas del pueblo Wayúu.

Contraste y contexto · 10 referencias
  1. Plan Especial de Salvaguardia del Sistema Normativo Wayuu aplicado por el Pütchipü'üi

    patrimonio.mincultura.gov.co

    Documento formulado por la Junta Mayor Autónoma de Palabreros que explica, desde la propia organización wayuu, el territorio, los clanes matrilineales, la palabra, la reparación y los fundamentos mítico-históricos del sistema normativo.

  2. Parque Nacional Natural Macuira

    parquesnacionales.gov.co

    Documenta la serranía de la Macuira, sus fuentes de agua, bosque nublado, traslape con el resguardo y valor cultural para el pueblo Wayúu.

  3. Régimen Especial de Manejo del PNN Macuira y Resguardo Wayuu

    parquesnacionales.gov.co

    Describe territorios claniles, descendencia materna, gobernanza, lugares de valor cultural y manejo concertado de la Macuira.

  4. Ovid, Metamorphoses

    ovid.lib.virginia.edu

    Ofrece relatos antiguos de transformación corporal, pérdida, castigo y paso entre estados humanos y no humanos.

  5. Reconceptualizing water governance through traditional knowledge: insights from Wayuu cosmovision

    frontiersin.org

    Examina la cosmovisión wayuu del agua, la lluvia y la escasez como marco de gobernanza hídrica.

  6. Los wayuu y la interminable sed de vida

    gaceta.co

    Ensayo sobre el vínculo wayuu con el agua y la sed, citando la mitología de la lluvia.

  7. Los wayuu: tiempos, espacios y circunstancias

    redalyc.org

    Documenta el trasfondo histórico del encuentro que el mito dramatiza: los wayuu controlaban los puertos para abastecer a los forasteros de agua dulce a cambio de mercancías, la panela figuraba entre los bienes de trueque de los alijuna, y comerciantes de todas las nacionalidades se infiltraron por la península.

  8. Diccionario de mitología Wayuu

    cdnc.heyzine.com

    Registra Utta como personaje mitológico que representa al palabrero por mandato de Maleiwa, y aparte Po'útta como un cerro en forma de pirámide truncada en la región de Jarara; documenta la homonimia que la ficha señala entre pájaro, personaje y lugar.

  9. La paz se cuenta n.º 2: Weildler Guerra relata el origen mítico del pájaro Utta, primer palabrero y mediador wayuu

    bibliotecadigitaldebogota.gov.co

    Presenta a Utta como el pájaro que fue el primer palabrero capaz de persuadir con la palabra: el otro referente del nombre Utta que la ficha advierte no confundir con el lugar del relato de la sed.

  10. Relatos con GPS: una geografía mítica e histórica de La Guajira

    geografiasmiticasguajira.com

    Formula el principio wayuu de que el paisaje fue modelado por seres que viajaron y pelearon sobre la tierra, donde finalmente se convirtieron en piedra y siguen presentes: el marco territorial en que se inscribe la petrificación de los dos comerciantes en Utta.

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«La sed de los forasteros» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

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EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La sed de los forasteros» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La sed de los forasteros» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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