La muerte de Tío Conejo

Caribe · Mestizo

La muerte de Tío Conejo

Conejo intenta imitar la conducta de Gallo sin comprender sus condiciones y la copia termina en muerte dentro de una versión deliberadamente áspera.

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El relato

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Nadie en el gallinero dormía como Tío Gallo. Una noche, al pasar por allí, Tío Conejo se detuvo a mirar el dormidero y contó los bultos de plumas encaramados en la vara. A uno le faltaba la cabeza: era Tío Gallo, que la llevaba metida bajo el ala, como duermen los gallos. Conejo no sabía eso. Se fue a su casa dándole vueltas al asunto y no pegó el ojo.

Volvió al otro día, ya con el sol afuera, y encontró al gallo escarbando entre las gallinas.

—Oiga, Tío Gallo, ¿cómo hace usted para dormir sin cabeza?

—Es fácil, Tío Conejo. Yo cojo una navaja y se la entrego a mi señora gallina, y la obligo a que me corte la cabeza. Por la mañana ella me la pega.

A Conejo le bastó con eso. Llevaba semanas sin descansar por culpa de los mosquitos, que le zumbaban entre las orejas y se le metían en la cara apenas oscurecía.

—No me diga nada más, Tío Gallo. Lo que son los mosquitos, no me pican más mi cabeza.

Salió del gallinero derecho a buscar una navaja. La encontró, se la llevó a la casa y esperó a que cayera la tarde. Cuando el patio se puso fresco llamó a Tía Coneja, le puso el mango en la mano y le explicó despacio lo que tenía que hacer.

Ella se negó. Le dijo que eso no se le hace a nadie, que de dónde había sacado semejante idea, que fuera y le preguntara otra vez al gallo cómo era la cosa. Él insistió: que lo había visto con sus propios ojos, que al amanecer todo volvía a su sitio, que por una noche no se iba a acabar el mundo. Discutieron un buen rato, él sentado en el suelo y ella de pie con la navaja, hasta que Tía Coneja se cansó de discutir y le cortó la cabeza.

Pasó la noche. Al amanecer no hubo nada que pegar, ni al día siguiente, ni al otro. Y todavía Tío Conejo está esperando que se la peguen.

La muerte de Tío Conejo: lo que quedó del relato

La enseñanza

“Imitar un prodigio sin entender su mecánica cuesta la parte del cuerpo que se ofrece.”

Territorio

Caribe · Mestizo

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Caribe
Comunidad
Mestizo
Referencia
9° · -75°

Ficha del relato

Contexto histórico

Son catorce líneas en la página 249 de «Tradición oral y conducta en Córdoba», el estudio que Manuel Zapata Olivella publicó en 1972 para el Incora y que la Universidad del Valle reeditó en 2021. Dentro de la sección «Género: cuento y leyenda» está colocado justo después de tres chistes de curas, y es la pieza con la que arranca la serie larga de cuentos de animales, la más nutrida del libro.

Lo que esa página aporta a este relato es una asimetría: el título promete una muerte que el cuerpo del texto no llega a narrar. La última frase deja a Tío Conejo esperando que le peguen la cabeza, en presente y sin plazo, que es una fórmula de cierre oral y no un desenlace. Zapata tampoco retoca la explicación: en la segunda línea aclara que los gallos meten la cabeza bajo el ala para dormir, de modo que quien escucha entiende el equívoco antes que el personaje y el resto del cuento se oye viendo venir el desastre.

La grabación se hizo en algún punto del Medio y Bajo Sinú entre enero de 1969 y diciembre de 1970. El libro no dice quién la contó: en las cuarenta y cuatro piezas de la sección no nombra a un solo narrador y habla siempre de «el informante», ni al pie de los cuentos ni en las fotografías, que llevan pies colectivos.

Hay un dato que sólo se ve leyendo el libro entero: dieciséis páginas más adelante, en la 265, vuelve a aparecer la misma trama con otro título, «Tío Conejo y Tío Gallo (Segunda versión)», y allí el desenlace sí está escrito. Zapata la numera como segunda sin haber impreso ninguna primera, señal de que en su archivo de campo había más variantes de las que cupieron en el volumen.

Resonancias con otros mitos

El paralelo más cercano está en el mismo volumen, doce piezas más adelante: «Tío Conejo y Tío Gallo (Segunda versión)» (Zapata Olivella, «Tradición oral y conducta en Córdoba», p. 265) cuenta el mismo malentendido con otra esposa, otro pretexto y un cadáver al final. Que el libro imprima las dos sin remitir la una a la otra indica que circulaban por separado y que el recopilador las anotó como piezas distintas.

El segundo paralelo documentado es «La muerte de Tía Zorra (Tercera versión)» (misma obra, p. 255), donde la estructura se repite invertida: allí quien muere es la esposa, también por creerle al marido —«su marido le había dicho que era de él»— y también a manos de los perros de una roza ajena. Las dos piezas forman en el libro una pareja de muertes conyugales por confianza mal puesta, una en cada dirección.

Hasan M. El-Shamy firmó una tipología ATU de los cuentos de animales del Caribe colombiano en el volumen de George List (pp. 103-132); sería la comparativa más pertinente para clasificar este motivo, pero el capítulo está tras muro de pago y no se consultó.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. El propio libro imprime dos veces esta trama y las dos veces cambia lo esencial. En la página 249, bajo el título «La muerte de Tío Conejo», quien maneja la navaja es Tía Coneja, el motivo que empuja a Conejo son los mosquitos, lo que se hace cortar es sólo la cabeza y el relato termina en una espera abierta que nunca se resuelve.

  2. En la página 265, bajo el título «Tío Conejo y Tío Gallo (Segunda versión)», la mujer de Conejo es Zorra y no Coneja; Gallo aparece además con una pata alzada, de modo que Conejo lo ve «sin pata y sin cabeza»; el pretexto que da Gallo no son los mosquitos sino el calor de haber estado amontonando en la roza, y manda a su mujer a lavar la cabeza y la pata al arroyo; y el final es explícito: cuando Zorra vuelve del río «encontró a Conejo tieso, sin podérselas pegar». La muerte que el título de la 249 anuncia sólo se narra en la 265.

  3. Zapata numera esa segunda como «Segunda versión» sin publicar la primera, igual que hace con «La roza de Tío Conejo» y con «La muerte de Tía Zorra». Las primeras se quedaron en su archivo de campo y no llegaron al libro, así que la serie completa de variantes que él recogió no es la que se puede leer.

  4. George List no grabó este cuento entre los veintiuno que publicó en «Animal Tales from the Caribbean» (Indiana University Press, 2017), de manera que aquí no hay un segundo registro con narrador y fecha como sí lo hay en otras piezas del mismo ciclo.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mestizo · Córdoba · Caribe
Referencias
11
Última revisión
21 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Tradición oral y conducta en Córdoba

    zapataolivella.univalle.edu.co

    Es el registro del relato y, a la vez, el de sus dos paralelos, porque los tres están dentro del mismo volumen. El cuento son catorce líneas en la página 249 de la tercera edición, colocadas después de tres chistes de curas, y abren la serie larga de animales, la más nutrida del libro. La página aporta la asimetría que define la pieza: el título promete una muerte que el cuerpo del texto no narra, y la última frase deja a Conejo esperando que le peguen la cabeza, en presente y sin plazo. Aporta también la aclaración que Zapata no retoca, en la segunda línea, de que los gallos duermen con la cabeza bajo el ala, de modo que quien escucha entiende el equívoco antes que el personaje. Y aporta los dos paralelos que `similitudes` nombra: «Tío Conejo y Tío Gallo (Segunda versión)», p. 265, donde el mismo malentendido sí acaba en cadáver, con Zorra por esposa y el calor de la roza por pretexto; y «La muerte de Tía Zorra (Tercera versión)», p. 255, donde la estructura se invierte y quien muere por creerle al marido es la mujer.

  2. Animal Tales from the Caribbean

    muse.jhu.edu

    Es la obra que contiene la comparativa que `similitudes` nombra en tercer lugar y declara no consultada: la tipología «Typology and Cultural Analysis» que Hasan M. El-Shamy firmó sobre los veintiún cuentos caribeños del volumen, páginas 103 a 132. Sería la clasificación pertinente para el motivo de este relato —el que imita un prodigio sin entender su mecánica y ofrece una parte del cuerpo—, porque tipifica cuentos de animales recogidos en el Caribe colombiano y no sus primos europeos. Sirve además de prueba negativa: el volumen imprime varias piezas del ciclo del conejo y ninguna es ésta, de modo que aquí no hay el segundo registro con narrador y fecha que sí tienen otras cuatro fichas del ciclo.

  3. Animal Tales from the Caribbean — índice del volumen

    toc.library.ethz.ch

    Es lo que convierte la cita de El-Shamy en una referencia comprobable y no en un dato de oídas: sitúa «Typology and Cultural Analysis» en las páginas 103 a 132, que es exactamente el tramo que `similitudes` da. Y es lo que sostiene la afirmación de que no hay segundo registro: el índice enumera con narrador y paginación los veintiún relatos grabados en Bolívar entre noviembre de 1964 y marzo de 1965, y ninguno es el del gallo que duerme con la cabeza bajo el ala, aunque sí figure «La querella de Zorra con Gallo», que reúne a dos de los personajes en otra trama.

Contraste y contexto · 8 referencias
  1. Prólogo y epílogo a Tradición oral y conducta en Córdoba (3.ª ed.)

    drive.google.com

    Ayuda a leer lo que esta pieza tiene de anómalo dentro del libro: un cuento que anuncia una muerte en el título y no la cuenta, colocado justo en el gozne donde la sección pasa de los chistes de curas a la serie de animales. Garcés González describe la arquitectura de la obra y sus dos etapas —recolección entre enero de 1969 y diciembre de 1970, comprobación a comienzos de 1971— y resume las conclusiones de la encuesta sobre los patrones de conducta que el estudio quería medir. Es el marco que explica por qué un texto inacabado se imprimió igual: el libro no seleccionaba piezas redondas, registraba lo que la grabadora trajo.

  2. Algunos comentarios socioeconómicos sobre los habitantes de los humedales de los ríos San Jorge y Sinú

    publicaciones.banrepcultural.org

    Documenta el patio en el que este cuento es verosímil y sin el cual el equívoco no funciona. El artículo describe la economía doméstica campesina de las planicies y humedales del Sinú y el San Jorge, donde la cría de aves de corral es parte del sustento de la casa y los gallos duermen a la vista, en el patio o en el palo, no encerrados: sólo en un mundo donde cualquiera ha visto dormir a un gallo tiene gracia que Conejo no reconozca la postura. Documenta también los mosquitos y las plagas del terreno anegadizo, que son el motivo que el cuento le atribuye a Conejo para querer quitarse la cabeza.

  3. Cuentos de hadas campesinos de Colombia: topologías literarias de Cupido y Psique

    revistas.udea.edu.co

    Ofrece la manera de describir el parentesco entre las tres piezas del libro sin convertir a ninguna en el original de las otras. El artículo sostiene que en la tradición oral campesina colombiana un mismo argumento se reescribe hasta divergir, y propone llamar topologías a esas formas en lugar de tratarlas como variantes defectuosas. Aplicado aquí, permite afirmar lo que `similitudes` afirma —que la 249 y la 265 circulaban por separado y que el recopilador las anotó como piezas distintas— sin tener que decidir cuál es la buena ni por qué en una hay cadáver y en la otra una espera abierta.

  4. Manuel Zapata Olivella Collections — tema «cuentos», Jean and Alexander Heard Library

    mzo.library.vanderbilt.edu

    Es donde se buscaron las dos cosas que a esta ficha le faltan y donde no está ninguna: la «primera versión» que el título de la página 265 presupone y el nombre de quien contó la de la 249. El archivo publica las grabaciones de cuentos de Zapata Olivella con número de registro, fecha, lugar y entrevistado nombrado, y todo lo consultable es posterior al libro —Santa Fe de Antioquia en septiembre de 1974, Quibdó en diciembre del mismo año, Barrancas en octubre de 1985—, lo que prueba que registrar al narrador estaba dentro de su práctica y que el anonimato de 1972 fue una decisión de ese libro.

  5. Manuel Zapata Olivella (Enciclopedia)

    enciclopedia.banrepcultural.org

    Importa a esta ficha porque quien imprimió un cuento cuyo título anuncia una muerte que el texto no llega a narrar era antropólogo de formación y no editor literario, y la ficha lo documenta: médico, antropólogo y folclorista, con trabajo de campo en las dos costas. Un narrador de cuentos habría cerrado la pieza; un investigador que transcribe una grabación deja la fórmula de cierre oral como vino, incluida la espera en presente con que termina la página 249. El perfil sostiene esa lectura del final abierto como dato de campo y no como descuido.

  6. Manuel Zapata Olivella en el folclor y la radio pública

    senalmemoria.co

    Explica por qué la comparativa que esta ficha necesita sigue sin existir en español. El artículo publica los audios de las conferencias que la Radiodifusora Nacional grabó a Zapata Olivella en julio de 1956, y en la del segundo día, dedicada a la literatura tradicional de Córdoba y Bolívar, el conferenciante lamenta la falta de estudios sobre la materia y la atribuye al desprecio de la sociedad por el folclor y a la ausencia de conciencia nacional. Setenta años después, la única tipología que clasificaría este motivo es un capítulo en inglés tras muro de pago: el diagnóstico de 1956 sigue describiendo la situación de esta ficha.

  7. Respirando el Caribe. Memorias de la Cátedra del Caribe Colombiano, vol. I

    biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar

    Da el estado de la cuestión regional en el que esta pieza queda sin clasificar. Las memorias reúnen las ponencias de la Cátedra del Caribe Colombiano sobre la cultura de la región, entre ellas la de Consuelo Posada Giraldo sobre los animales y los versos de la tradición oral en la Depresión Momposina, que es el trabajo más cercano localizado sobre relatos de animales del Caribe colombiano. Sirve para sostener que la ausencia de una tipología de este motivo no es un descuido de búsqueda de esta ficha: el estudio del cuento de animales de la región está en ponencias sueltas y no en un índice.

  8. Conjurar el olvido: campesinos y política en las llanuras del Caribe colombiano en los años 70

    redalyc.org

    Sitúa en su década el pie de página con el que Zapata leía sus propios cuentos violentos. El ensayo reconstruye desde el archivo de la Fundación del Sinú, en Montería, la organización campesina de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos en las llanuras del Caribe durante los mismos meses de la grabadora. Es la «situación social dada» a la que el recopilador atribuía, en la página 237, los impulsos agresivos que asoman en piezas como ésta, donde el remate consiste en que alguien se deje cortar la cabeza por imitar mal lo que vio.

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«La muerte de Tío Conejo» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

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EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La muerte de Tío Conejo» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La muerte de Tío Conejo» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

TÚ

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