La muelona

Andina · Mixto

La muelona

Una viajera de apariencia hermosa revela una dentadura enorme cuando conduce a los caminantes hacia la oscuridad del monte.

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La muelona: la entrada del relato

El relato

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En los caminos solitarios aparece una mujer muy hermosa. A quien la ve de lejos le parece una muchacha cualquiera, bonita y dispuesta, que sale al paso del hombre que viaja solo y le coquetea. Pero tiene una dentadura enorme.

Al incauto y al enamoradizo los enreda sin esfuerzo. Caen en sus redes y ella, con malicia, los va llevando hacia un lugar más apartado, lejos del camino. Allí los devora, triturándolos con sus muelas.

Busca a los enamorados y a los borrachos, a los contrabandistas y a los que andan en malos pasos, y a los que tienen la costumbre de atravesar solos los montes. Con esos dientes muele todo lo que se le atraviesa, y su fuerza para destruir es tremenda. Se parece a la Patasola y tiene sus mismas mañas; lo suyo, en cambio, es la boca.

Por eso, muchas veces, en la espesura o en la oscuridad del monte se oye un ruido macabro, seco y parejo: el de sus molares triturando.

La muelona: lo que quedó del relato

La enseñanza

“El camino solitario vuelve presa fácil a quien confunde una sonrisa con una invitación.”

Territorio

Andina · Mixto

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El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.

Región
Andina
Comunidad
Mixto
Referencia
4° · -74°

Ficha del relato

Contexto histórico

La Muelona ocupa un solo párrafo en «Folclor tolimense», el trabajo que Misael Devia Morales publicó en 1962 en la Revista Colombiana de Folclor (v. 3, n.º 7). En la reedición de Ediciones Unibagué (2013) está en la p. 69, justo después de la Patasola y antes del Cazador; Eugenia Villa Posse la reprodujo en Mitos y leyendas de Colombia II (IADAP, 1993), sección 20, pp. 153-154. Devia no la cuenta a partir de un informante ni de un suceso: la define. La presenta como variante de la Patasola, «con las mismas características», y le da un rasgo propio, la dentadura, más una lista de sus víctimas: incautos, enamorados, borrachos, contrabandistas y viajeros solitarios. El capítulo de Devia recoge sobre todo el sur del Tolima, el llano de Purificación, Coyaima y Natagaima, pero esta entrada no nombra ningún lugar.

La figura reaparece en dos síntesis posteriores. El CINEP, en el tomo 3 de Colombia país de regiones, dedicado al Alto Magdalena (p. 99), la incluye entre las mujeres que la leyenda tolimense presenta como mal ejemplo. Alberto Baquero Nariño, en Los cuentos de Pascual, la cuenta entre los mitos andinos que los migrantes del interior llevaron al piedemonte llanero (p. 23), y es el único que le atribuye un origen.

Ninguna de las tres fuentes le da raíz indígena. Es un espanto de la moral campesina y católica del Tolima Grande, construido sobre el molde de otra mujer del monte, y castiga los vicios del camino: el trago, el contrabando, la aventura amorosa y el andar solo.

Resonancias con otros mitos

La comparación la hace el propio Devia: la Muelona es casi la Patasola. En su capítulo de mitos (pp. 67-69 de la edición de 2013), la Patasola también aparece como mujer hermosa que atrae a los hombres al monte para destruirlos, y también se la rehúye metiéndose entre animales domésticos. Las separa el cuerpo: la Patasola se reconoce por su única pierna, y la Muelona, por la boca.

Fabio Vélez Correa, en Mitos, espantos y leyendas de Caldas, recoge a la Vieja Colmillona, otra mujer definida por los dientes. Pero es su contrario: una anciana de pelo largo y manos peludas que llega a los fogones de las haciendas, coge las brasas sin quemarse, se come los plátanos asados y se va sin hacer daño a quien la trata bien. Los colmillos de la Colmillona asustan; los de la Muelona devoran.

El CINEP lee a la Muelona junto a la Llorona del Magdalena, la mujer que enloquece por haber dado por muerto al marido. Las dos castigan una conducta femenina que el relato condena, pero la Llorona llora y no ataca a nadie, mientras la Muelona persigue a los hombres que ya andan en malos pasos.

Otras versiones y matices

Variaciones, precisiones y límites documentales.

  1. Devia (1962) describe a una mujer hermosa de dentadura enorme que aparta a los hombres del camino y los tritura, y termina con el sonido de sus molares en la oscuridad. No le da historia ni nombre de origen, ni dice que ría. Sus víctimas son los incautos y enamoradizos, y luego los enamorados, los borrachos, los contrabandistas, los que andan en malos pasos y los que viajan solos por los montes. Los textos de 1993 y 2013 coinciden palabra por palabra.

  2. El CINEP (tomo 3 de Colombia país de regiones, p. 99) cambia el blanco y el castigo. La llama «prototipo de proxeneta y mujer licenciosa» y la hace perseguidora de los jugadores, de quienes se burla con monedas lustrosas que los queman y los baldan. No hay dientes que trituren: el daño viene del dinero. Esa síntesis la agrupa con la Patasola y la Llorona como figuras que, por contraste, proponen un ideal de mujer.

  3. Alberto Baquero Nariño (Los cuentos de Pascual, p. 23) vuelve a los dientes y al caminante desprevenido, pero añade que siempre ríe y que acecha a adúlteros, borrachos y embusteros. Es la única fuente que le da biografía: habría sido una libertina española llegada en uno de los viajes de los primeros aventureros, muerta de una enfermedad terrible. La presenta con un «según parece» y sin decir de dónde lo toma.

Fuentes

Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.

Procedencia
Tradición oral · Mixto · Tolima · Andina
Referencias
7
Última revisión
22 de septiembre de 2026

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Base documental · 3 referencias

  1. Folclor tolimense

    repositorio.unibague.edu.co

    Registro del relato: la mujer hermosa de dentadura enorme que atrae a los hombres de malos pasos y los destroza; Devia la compara con la Patasola (p. 69 de la edición de 2013).

  2. Mitos y leyendas de Colombia, tomo II

    flacso.edu.ec

    Segundo registro de Devia en la sección 20 (pp. 153-154).

  3. Colombia país de regiones, tomo 3: Región del Alto Magdalena

    babel.banrepcultural.org

    Lee a la Muelona como «perseguidora de los jugadores» y la pone junto a la Llorona del Magdalena (pp. 96-101).

Contraste y contexto · 4 referencias

  1. Patrimonio cultural: un estudio integral de las leyendas del Tolima en la ciudad de Ibagué

    dialnet.unirioja.es

    Registra a la Muelona entre las leyendas antropomorfas reconocidas en Ibagué.

  2. La muelona

    culturarecreacionydeporte.gov.co

    Divulgación que da a la Muelona la venganza contra «los hombres jugadores y perniciosos».

  3. Los cuentos de Pascual: mitos y leyendas del piedemonte llanero

    babel.banrepcultural.org

    Nombra a la Muelona en «La mitología andina» (pp. 22-23).

  4. Mitos, espantos y leyendas de Caldas

    ellibrototal.com

    Recoge a la Vieja Colmillona de Caldas (pp. 57-58), la otra mujer definida por los dientes que compara Similitudes.

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«La muelona» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.


Versiones de este mito

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EJ

Ejemplo

No es real

Mi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.

Así se ve una versión publicada. De «La muelona» todavía no hay ninguna.

Todavía nadie ha dejado la suya. «La muelona» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.

Qué cambió
El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
Dónde la oíste
Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
Quién la contaba
Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.

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