
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
La llamada «mala mujer»
Un anciano muere después de ser obligado a trabajar y ordena a sus hijos matar a su madre; la ficha conserva el relato sin justificar la violencia.
Leer el relato
El relato
Escuchar el relato · 2 min
Un hombre tenía su mujer y dos hijos. Cuando ya estaba muy viejo y enfermo, los hijos se fueron al monte para cazar danta y dejaron al padre en la casa.
Entonces dijo la mujer: «Véte a trabajar!». «No puedo trabajar porque estoy ya muy viejo y enfermo!», dijo el hombre. «Tienes que trabajar!», dijo la mujer.
Así el padre se fue y empezó a trabajar en la roza. Pero el sol estaba muy bravo y el viejo se cansó mucho. Se sentó bajo un árbol y pronto se murió.
Los hijos no sabían nada de eso. Iban por el monte buscando danta. Entonces encontraron un deshecho muy bonito y planito, sin ninguna hierba ni maleza. En medio del plano estaba parado un hombre.
Entonces dijo uno de los hijos: «Quién es este hombre? Lo conozco!». Entonces dijo el otro hijo: «Yo también lo conozco; será nuestro padre!».
Cuando se acercaban, veían que el padre tenía la cara y todo el cuerpo pintados de achiote. Tenía muchos hilos enrollados en los tobillos y en las rodillas, también en los brazos. Tenía falda nueva y cinta sobre el pecho, y en la cabeza tenía una corona de plumas amarillas y rojas. En la espalda le colgaba la cola de una guacamaya. En los brazos tenía además pegadas muchas plumas pequeñas. Así estaba el hombre, parado como para ir a fiesta, con arco y flechas y macana.
Entonces los hijos preguntaron: «Te vas a fiesta, padre?».
Pero hubo un gran viento y no veían más al padre.
Después de un rato lo vieron otra vez y preguntaron de nuevo: «Padre, te vas a fiesta?».
Entonces dijo el padre: «Me voy a fiesta. Ustedes váyanse a la casa. Tomen mi macana y en la casa busquen a mi mujer que es madre de ustedes. Dénle dos golpes de macana en la cabeza!».
Entonces hubo un gran viento y los hijos no vieron más al padre.
Tomaron la macana y se fueron a la casa y dijeron: «Nuestro padre ha muerto».
Cuando llegaron buscaron a la mujer, y cuando la encontraron, la mataron con macana.
Era una mala mujer.

La enseñanza
“Quien cuenta el final también reparte la culpa y esa repartición viaja con el relato.”
Territorio
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
El territorio sitúa la memoria del relato y permite leerla en relación con su comunidad de origen.
- Región
- Caribe
- Comunidad
- Ette Ennaka (Chimila)
- Referencia
- 10.0356° · -74.2147°
Ficha del relato
Fuentes
Esta ficha se apoya en referencias publicadas y verificables. La adaptación narrativa del sitio no sustituye la consulta de las fuentes originales.
- Procedencia
- Tradición oral · Ette Ennaka (Chimila) · Magdalena · Caribe
- Referencias
- 8
- Última revisión
- 22 de septiembre de 2026
Cómo documentamos cada relatoAportar o corregir una fuente
Base documental · 3 referencias
- Mitos y cuentos de los indios Chimila
publicaciones.icanh.gov.co
Publica los veintiún relatos del corpus histórico y atribuye su narración al cacique Tangrutaya Mutsu, registrada en castellano durante trabajo etnográfico.
- El sol babea jugo de piña: antología de las literaturas indígenas del Atlántico, el Pacífico y la Serranía del Perijá
babel.banrepcultural.org
Reedita y contextualiza literatura Ette dentro de una antología nacional, identifica las traducciones y remite a las fuentes etnográficas usadas.
- Los Ette Ennaka, un pueblo que resiste y conserva sus tradiciones a pesar de siglos de violencia
mincultura.gov.co
Recoge voces de Luis Eduardo Granados y César Rozo, emplea el nombre Ette Ennaka y documenta el relato de Yaau, Numirinta y las dos mazorcas de maíz cariaco.
Contraste y contexto · 5 referencias
- Etnografía chimila
publicaciones.icanh.gov.co
Es la glosa que el propio recopilador escribió sobre este cuento: dice que es de tanta importancia porque da la descripción detallada de un hombre adornado para una fiesta, y documenta cada pieza, las plumas pegadas al antebrazo con cera, la diadema del cacique, la pintura de achiote, el penacho del arco y la macana, además del entierro y de la creencia de que el difunto vaga cuatro días buscando el camino al otro mundo.
- Los últimos indígenas chimilas
publicaciones.banrepcultural.org
Confirma desde 1915 los rasgos con que los hijos reconocen al padre: los chimila se atan fuertemente brazos y piernas con hilo para conservar la fuerza, los hombres se pintan el cuerpo con achiote y en el pasado usaban coronas de plumas.
- La anatomía de la casa: humanización y ciclo vital de la vivienda ette (chimila)
revistas.uniandes.edu.co
Explica qué ocurre con la casa cuando muere quien la habita: el fallecimiento de uno de sus dueños va seguido de su abandono, hasta el punto de que una sola palabra nombra la muerte de la persona y la de la vivienda.
- La división cósmica de las labores terrenales: interacción entre humanos y no humanos en los campos de cultivo ette
revistatabularasa.org
Da el trasfondo del conflicto que abre el cuento: el mundo ette se ordena en anillos donde el centro son las casas y los huertos de las mujeres, el anillo intermedio los campos de los hombres y la periferia la selva de las divinidades, y abrir la roza es oficio masculino, penoso y expuesto.
- La lengua chimila
persee.fr
Es el vocabulario levantado en el mismo trabajo de campo de 1944, y nombra en ette taara el atavío con que los hijos reconocen al padre muerto. En la lista de casa, utensilios y armas (pp. 31-32) registra el arco, la flecha, la macana, el penacho de plumas, el collar, el vestido de hombre y la faja de los guerreros, junto al achiotero; en la fauna, la guacamaya (p. 35); y el verbo «morir», yút:ka- («está muerto», p. 46). Anota además que «cacique», ta-ngrúta-ya, es una de las pocas palabras que marcan género posponiendo «hombre» o «mujer» (p. 16): existe la forma femenina, «cacica», que la Etnografía de 1946 no menciona al reservar la corona al cacique.
Sigue explorando
También te puede interesar

La creación de la tierra y los Paretare
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)

Sol y Luna
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)

Las tres flechas del poblamiento
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)

Memoria de las primeras guerras
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)

El diluvio, la lechuza y el totumo
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)

Huhum, el sapo que trajo el fuego
Caribe · Ette Ennaka (Chimila)
Voces de la comunidad
Conversación
¿Así te la contaron?
«La llamada «mala mujer»» no se cuenta igual en todas partes. Si en tu casa cambiaba el final, el castigo o el nombre, esa versión también es parte del archivo.
Versiones de este mito
0Ejemplo
No es realMi abuela la contaba igual, pero en su versión el castigo no era la muerte: al cazador lo perdía tres días en el monte y lo devolvía sin memoria. Ella la oyó en Salamina, de su propia madre, hacia 1950.
Así se ve una versión publicada. De «La llamada «mala mujer»» todavía no hay ninguna.
Todavía nadie ha dejado la suya. «La llamada «mala mujer»» viaja de boca en boca y cambia en el camino, así que es muy probable que la que te contaron no se parezca a la que acabas de leer.
- Qué cambió
- El final, el castigo, quién la ve, en qué mes aparece.
- Dónde la oíste
- Un municipio, una vereda, un río. Aunque sea aproximado.
- Quién la contaba
- Sin nombres si prefieres: basta el parentesco y el lugar.


